Carlos Areces, un corrupto en Amazon: "Me inspiré en Julián Muñoz, parecía salido de Marbella'

10:37 - 12/06/2019
  • ECOTEUVE.ES habla con el actor de 'El Pueblo', la nueva serie de los creadores de 'LQSA'

  • ¿Le gustaría ser coach de un talent? "Todo el mundo tiene un precio y no deben pagar mal"

  • "En los noventa, me colaba en los estrenos de Gran Vía y me hacía fotos con los actores que reconocía"

Habrá que esperar hasta septiembre para ver El pueblo en abierto en Mediaset, pero los usuarios de Amazon Prime Video ya han podido ver la nueva serie de los creadores de La que se avecina. Quien se gana todos los elogios es Carlos Areces, que da vida a Juanjo, un constructor corrupto a quien le ha salpicado la trama Gürtel.

"Me inspiré en Cachuli, incluso hay una referencia estética", reconoce el intérprete que también elogia a su compañera María Hervás, su pareja en la ficción: "Es una actriz superdotada". Por otra parte, Areces reconoce la dificultad que tiene para hacer papeles dramáticos: Al final, es un trabajo que te pagan por jugar y cuántas más opciones tengas, mejor".

Carlos Areces hace doblete con Contubernio, ya que también aparece en La que se avecina, que este miércoles se despide de Telecinco. El actor, que había hecho un cameo en la serie, ahora da vida a un hombre con un trastorno de personalidad múltiple.

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¿Qué pensó cuando le encargaron este personaje?

Pensé que no era el tipo de personaje que me suelen dar. Juanjo ha tenido un cierto poder y eso ya es una diferencia para mí con respecto a los papeles que suelo interpretar. Al contrario que en LQSA, en esta serie la mayoría de los personajes son blancos y positivos aunque tengan sus conflictos. El único negativo y verdaderamente ruin es el mío y eso es muy disfrutable. Me lo he pasado muy bien.

¿Y en qué se parece a usted?

Supongo que también tengo un lado ruin (risas). Siempre tengo que encontrar una mínima conexión con los papeles que hago porque sino no resultaría creíble lo que hago. A Antonio de la Torre le gusta no reconocerse en ninguno de sus personajes y partir de cero. Pues a mí me pasa lo contrario: tengo que buscar puntos en común con lo que estoy interpretando para hacerlo orgánico. En el caso de Juanjo, tengo mucho de caprichoso e impaciente.

¿En quién se ha inspirado para darle vida?

Cada vez que interpretaba a Juanjo, tenía en la cabeza a Julián Muñoz. Me inspiré en Cachuli, incluso hay una referencia estética. Yo me veía y parecía salido de Marbella. 

¿Cómo le ha resultado el rodaje de El pueblo?

Ha sido un poco coñazo para algunas cosas. El pueblo es muy bonito, cuando llegas allí piensas 'qué desconexión' y eso es una gozada. Por ejemplo, en Madrid me cuesta mucho leer pero allí, cuando no tenías nada que hacer, te cogías un libro y era una gozada. ¿Qué no lo era? Pues que no hay cobertura ni wifi, las condiciones de producción se resienten y los bichos conviven contigo en tu propia casa.

Comparte trama con María Hervás, ¿qué tal la experiencia?

Una de las mayores sorpresas positivas ha sido ella. He tenido mucha suerte, me lo he pasado muy bien y como actriz es superdotada, es maravilloso poder improvisar con ella, estirar una secuencia... Hay gente con la que te cortas porque se aprende el guion cerrado y en el momento que dices algo improvisado, la dejas en bragas.

Interpreta, dibuja y también canta con su proyecto musical Ojete calor. ¿Le gustaría ser coach de algún talent de Telecinco? 

Ahora mismo no es una de mis metas. Pero es que yo tengo un precio y ahora mismo no sé cual sería. No deben pagar mal porque parece que tienen audiencia.

¿Le sale la comedia tan fácil como el espectador cree?

Es un estrés porque luego no eres ni tan ocurrente ni tan divertido. La gente espera encontrarse al tipo ese divertido de la tele y, claro, de vez en cuando, se topa con un Carlos totalmente diferente. 

¿Para cuando un papel dramático?

Eso digo yo, ¿para cuándo coño un papel dramático? Esto lamentablemente no depende de mí.

¿Juega en su contra hacer tanta comedia?

Yo sé que el físico cuenta más de lo que a los actores nos gustaría reconocer y que la versatilidad tiene un límite. Reconozco que yo no resultaría del todo creíble para el personaje de un exboxeador alcohólico que golpea a su mujer. Vale, pero seguro que en esa ficción hay hueco para personajes muchos más ambigüos.

Aunque no he hecho drama, he tenido la suerte de tocar comedia en diferentes tonos. No tiene nada que ver con la comedia de Spanish Movie en la película de Negociador, en la que hago de etarra, o en Balada Triste de Trompeta. He hecho comedia más comercial y comedia más seca. Al final, es un trabajo que te pagan por jugar y cuántas más opciones tengas, mejor.

¿Usted ha vivido fenómeno fan en su adolescencia?

Siempre he sido muy mitómano y en los años noventa, cuando la Gran Vía estaba llena de cines, descubrí con un amigo que todos los jueves había estrenos. A partir de ahí, se convirtió en una rutina el pasear por allí cada semana, ver todos los estrenos y elegir uno para colarnos.

Uno de mis hobbies era hacerme fotos con todos los actores que reconocía y con los que después he trabajado: Carmen Maura, Santiago Segura, Marisa Paredes, Penélope Cruz, Javier Bardem, Bibiana Fernández... En la actualidad, me he hecho fotos como fan absoluto con Tarantino, Josh Miller, Pierce Brosnan...




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