Cinco razones por las que tienes que ver 'Chernobyl', la mejor serie para IMDb y que ha hecho olvidar a 'Juego de Tronos'

14:17 - 6/06/2019
  • La ficción de HBO recrea en cinco episodios el peor accidente nuclear de la historia

  • La ambientación, las interpretaciones y la banda sonora están a otro nivel

Si eres uno de los que se sienten 'huérfanos' después del final de Juego de Tronos, tranquilo. Tenemos la mejor medicina para sobrellevar el drama: Chernobyl. La miniserie de cinco episodios de HBO ha dado el campanazo por sorpresa convirtiéndose en la mejor serie de la historia para el portal IMDb con una nota de 9,7 superando a la propia Juego de Tronos y a Breaking Bad.

Creada y escrita por Craig Mazin, esta ficción coproducida con Sky, recrea la auténtica pesadilla que se vivió en el accidente de la central nuclear de Chernobyl, cuando su reactor número 4 estalló el fatídico 26 de abril de 1986 a las 1.24 horas de la madrugada. El ser humano nunca se había enfrentando a una catástrofe de semejante magnitud. Pero, ¿qué es lo que realmente hace tan buena la ficción? A continuación te desarrollamos cinco razones por las que tienes que verla. 

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1. Lucha contra la desinformación del accidente 

El suceso de Chernobyl se produjo hace poco más de 30 años. Todo el mundo, en menor o mayor medida ha oído algo sobre él. Sin embargo, hasta ahora, no sabíamos qué sucedió realmente. La serie ha reabierto el debate de cómo el gobierno soviético trató de ocultar la desastre para salvaguardar sus intereses en el mundo.

La trama descubre los dilemas y las presiones a las que fueron sometidos los científicos que allí trabajaron y descubrieron un fatal cúmulo de errores e incompetencias. Uno de ellos, Valery Legasov, luchó por todos los medios por contar la verdad hasta el punto de convertirse en el enemigo del Kremlim. Acabó suicidándose, pero antes dejó varias cintas grabadas denunciando lo ocurrido.

2. Relato crudo y realista

Chernobyl es tremenda desde el minuto uno. La serie transmite con gran verosimilitud los hechos sin caer en el sentimentalismo. Especialmente duras son las escenas -abstenerse sensibles- de las dolorosas muertes de los primeros bomberos que acudieron al lugar y la de los liquidadores matando a todas las mascotas y los animales de la región contaminada.

3. Localizaciones y ambientación

Una de las claves del éxito de la serie son sus localizaciones. Las ciudades de Pripyat, Chernobil y Moscú se recrearon hasta en un total de 40 lugares diferentes, todas ellas en Lituania. El escenario más importante, la central, se grabó en la Central Nuclear de Ignalina, Lituania, conocida por ser la 'hermana de Chernobyl' por su gran parecido.

Además, por otra parte, el vestuario está cuidado al detalle, desde los uniformes blancos de los empleados de la central o del personal sanitario de los hospitales, hasta los trajes de los líderes políticos. Tampoco falta el tabaco (incontables los cigarrillos que se fuman los protagonistas). Por cierto, como detalle, en la versión original, todos los personajes hablan en inglés, pero se decidió dejar el ruso en las radios o en la megafonía.

4. Maravillosas interpretaciones

Las actuaciones de su elenco son totalmente creíbles: transmiten preocupación, desesperación, odio y, sobre todo, miedo hacia lo desconocido. Jared Harris da vida al físico nuclear Valery Legasov y Stellan Skarsgard, al vicepresidente del Consejo de Ministros Boris Shcherbina. 

Por su parte, una genial Emily Watson encarna a la científica Ulana Khomyak, alguien que no existió en la realidad pero que se creó para honrar a todos los investigadores que trabajaron sin descanso en el suceso.

5. Su banda sonora y sus sonidos

La banda sonora de Chernobyl es estremecedora. Es la música del horror. La violonchelista islandesa Hildur Gudnadóttir, creadora de otras BSO como Joker o Sicario, se trasladó hasta la central nuclear en la que se grabó la serie y se encargó de 'empaparse' de todos los sonidos de aquel lugar.

"Hemos conseguido extraer de las puertas las melodías más delicadas y sacar los ruidos más estruendosos de las salas de los reactores y de las turbinas", explica. Y es que algunos sonidos consiguen que el espectador llegue al límite. Un claro ejemplo de esto es el agobiante ruido de los medidores de radiactividad. 



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Comentarios 1

#1
07-06-2019 / 10:27
Con las dos manos en las nalgas
Puntuación 0
A FavorEn Contra

La va a ver vuestra pvta madre montada en una bicicleta radiactiva. No te jode.