Series

Zachary Quinto: "Las series españolas no llegan a EEUU; el contenido anglosajón nos bombardea"

  • ECOTEUVE.ES entrevista al protagonista de 'Nosferatu', nueva serie de AMC
  • "Me sentí incómodo al meterme en la piel de un monstruo como Thredson ('American Horror Story')"
  • "Me apasiona hacer teatro pero con eso no se pagan las facturas", reconoce el actor

Zachary Quinto y el mal vuelven a verse las caras. Hace trece años, el actor conquistó a los fans de Héroes dando vida al vil asesino Sylar. Algo más tarde, aterrorizó a los seguidores de American Horror Story: Asylum con el perverso psiquiatra Oliver Thredson. Ahora, el actor vuelve a dar vida a un nuevo villano en NOS4A2 (Nosferatu), la nueva serie de terror sobrenatural de AMC (esta noche a las 22.30) basada en la novela homónima de Joe Hill, el hijo de Stephen King.

El estadounidense se mete así en la piel de Charlie Manx, una especie de vampiro inmortal que se alimenta del alma de los niños y deposita lo que queda de ellas en Christmasland, una aldea proyectada por el protagonista donde todos los días es Navidad.

Lea también: Kim Dickens: "Los actores cobran más que las actrices, pero sé que esto va a cambiar"

"Lo más interesante de la serie es el terror psicológico. La imaginación es lo más poderoso que tenemos a la hora de generar esa sensación de miedo. Y yo prefiero este tipo de historias a otras de terror en las que ves más sangre y violencia", asegura el actor en palabras a ECOTEUVE.ES antes de confesar cierto temor a que se le encasille en este tipo de personajes. 

"No es que no me gusten los malos, pero hay que reconocer que en mi carrera he tenido tres arquetipos de villanos puros y duros. Por eso creo que, de cara al futuro, espero aspirar a hacer más cosas porque sé que puedo y me gustaría", explica.

Además, aprovechando su visita a España, utilizamos a Zachary Quinto como 'termómetro' para calibrar el supuesto buen momento de popularidad internacional que vive parte de la ficción nacional. ¿Conoce una actor de su talla alguna de nuestras series? "La verdad es que no, no he visto nada", reconoce sincero. ¿Ni siquiera La Casa de Papel? Zachary Quinto aclara por qué. 

¿Cuál ha sido el mayor reto de enfrentarte a este personaje?

En este caso, la transformación física. Es un personaje al que durante la serie le vamos a ver en un rango de edad amplio, desde los 40 años a los 135. Es una experiencia única, pero además muy diferente a la del resto de personajes que he hecho. Ha sido un reto pero, sobre todo, gratificante.

¿Leyó la novela en la que está basada la ficción antes del rodaje? ¿Qué le ha parecido?

Leí la novela después. Primero me hicieron llegar seis guiones y luego tuve una serie de reuniones con la showrunner y la directora de los primeros episodios. Una vez que ya había firmado y aceptado el proyecto, me puse a leer la novela. Es espectacular. Me emocioné muchísimo al ver que era tan buena y que iba a ser el protagonista de esta adaptación.

Ha dicho alguna vez que no le gustan del todo los villanos. ¿Ha sido la alargada sombra de Sylar (Héroes) el motivo de haber esperado tanto para interpretar a un personaje maligno?

A mí como actor me interesa tener personajes muy diversos. Entonces, hay que tener en cuenta que entre Sylar y Charlie Manx tuve a Thredson, de American Horror Story, a Spock en Star Trek, varias obras en Broadway, películas independientes... He intentado explorar distintos territorios emocionales y no sólo centrarme en uno. No es que no me gusten los malos, pero hay que reconocer que en mi carrera he tenido tres arquetipos de villanos puros y duros. Por eso creo que de cara al futuro espero aspirar a hacer más cosas porque sé que puedo y me gustaría.

¿Desde qué punto se mete en la piel de esos villanos: pensando en causar terror o intentando entender al personaje?

Cada uno de ellos lo he enfocado de una forma diferente. Thredson (AHS) quizá sea el personaje en el que más haya tenido que meterme en profundidad en el aspecto psicológico para poder crearlo. Se diferencia de los otros villanos que he hecho en que este es un personaje real, puede existir perfectamente. Entonces, ahí sí he tenido que ponerme de verdad a analizar la forma de pensar de un asesino tan terrible. Meterme en la piel de un monstruo así es lo más duro y me ha hecho ver cosas que me han hecho sentir muy incómodo. Pero en el caso de Manx, que pertenece a un mundo sobrenatural, se trata de trabajar en que la transformación psicológica vaya muy de la mano de la transformación física. Es una retroalimentación constante que es única para este personaje en concreto.

¿Qué referentes ha tomado para prepararse este papel? 

Yo me he centrado sobre todo en la novela de Joe Hill. Habla de la infancia y del pasado de Manx y me ayudó mucho a construir el personaje. Trabajé mano a mano con la creadora de la serie, que además ha sido la encargada de adaptar el guion. Esas han sido mis fuentes para preparármelo. 

¿Qué hace diferente a Charlie Manx de otros vampiros?

Creo que lo que lo hace único es el coche. El coche es una extensión de Manx y viceversa. Es un objeto inanimado, pero tiene mucha personalidad. Creo que es un personaje más de la historia, tiene su propia historia detrás y su propia mitología, que es lo que lo hace tan especial.

¿Hay más ciencia ficción o terror en la serie? 

Lo más interesante de la serie es el terror psicológico. La imaginación es lo más poderoso que tenemos a la hora de generar esa sensación de miedo. Y yo prefiero este tipo de historias a otras de terror en las que ves más sangre y violencia. Esto fue lo que me atrajo de la historia. Cuando leía el libro, sentía que los personajes cobraban vida y eran más dinámicos. 

La calificación del reparto de La maldición de Hill House se disparó en Imdb tras su estreno. ¿Trabajar en una historia de terror suma valor al actor? 

Los actores consiguen más reconocimiento si la serie tiene éxito, da igual el género. Si a una comedia le va muy bien en AMC o en Netflix, inmediatamente los actores suben en valoración. Tiene que ver más con la popularidad del producto que con el género del mismo.

¿Es consumidor de ficción de terror o solo le gusta desde el punto de vista interpretativo?

A mí me gustan las buenas historias, así que si una historia de terror es buena, ¿por qué no? De televisión, me quedaría con La maldición de Hill House y de cine, Sesión 9, que es una película superbien realizada.

Es actor pero también productor. ¿Qué criterio sigue para elegir los proyectos en los que trabaja? 

Como actor, sé si el personaje me va a interesar o no desde el momento en el que lo veo. Es importante el guion y el equipo que va a dar forma a la historia. Siempre me fío de mi intuición y mi instinto a la hora de elegir a un personaje. Como productor, hay unos matices a tener en cuenta. Hay que saber qué tal le va a ir a este producto en el mercado. Porque aunque tenga que tener un aspecto social relevante o contar una historia interesante con personajes fuertes, tiene que tener un atractivo comercial. Es difícil encontrar el equilibrio. 

La irrupción de las plataformas ha hecho que las series viajen de un país a otro de forma inmediata, pero también fomenta un consumo rápido de los productos. ¿Tiene en cuenta esto a la hora de embarcarse en los proyectos? ¿Estamos viviendo una burbuja?

Como público, a mí me gusta la fórmula tradicional de consumo de un episodio por semana. Y está guay esa opción de darte un atracón cuando quieres, pero yo incluso cuando lo hago, no veo más de dos capítulos seguidos. A partir de los dos episodios, estás tragando contenido sin degustar realmente lo que estás viendo. De AMC me gusta que se cuentan las historias en un formato tradicional, es otra manera de verlo muy interesante.

En entrevistas ha asegurado que trabaja en cine y televisión para poder hacer teatro, su gran pasión. ¿Es por una cuestión puramente económica?

Sí. Siendo sincero, el problema es que con el teatro no se pagan las facturas. Me apasiona hacer teatro y el cine y la televisión, desde un punto de vista económico, me permite tener esa pasión viva. El teatro te exige además un compromiso a nivel de tiempo muy importante. A una obra, como mínimo, hay que dedicarle entre cuatro meses y un año de tu vida para que salga adelante. Entonces, los proyectos de tele o de cine permiten suplir esa falta de ingresos que vas a tener durante el periodo que estás trabajando en teatro.

Además, hay que tener en cuenta que el teatro, el cine y la televisión tienen procesos creativos muy diferentes. Como actor, es muy interesante participar en todos ellos, pero si tengo que elegir, el teatro es lo que más me llena. Es el que más retos me plantea y en el que disfruto más. Adoro el teatro y es donde yo creo que están mis raíces profesionales. 

¿Ha visto algo de ficción española?

La verdad es que no, no he visto nada. Recibimos, al menos en Estados Unidos, tal avalancha de contenidos de habla inglesa que es muy difícil ir más allá. La oferta es enorme. Sí que me interesaría, porque España tiene una historia muy rica a nivel narrativo, pero el contenido anglosajón nos bombardea. Hay series de fuera que logran hacerse un hueco, pero realmente son una excepción.

En España, son cada vez más los actores que reconocen ir a terapia por depresión o ansiedad por cómo les afecta sumergirse en determinados personajes. ¿Ha vivido alguna vez algo similar?

Yo ya iba a terapia, así que si algún personaje me crea algún tipo de trauma, está todo bajo control. Soy un gran defensor de la terapia psicológica, es una parte muy importante de mi vida. Estoy agradecido de poder tenerla. Como actor, ponemos en el trabajo todo lo que somos. Eso hace que nuestra vida sea complicada, tengas o no tengas éxito. Cualquier artista siempre tiene esas problemáticas asociadas a la vida creativa. Yo intento controlarlas y ser lo más sincero posible conmigo mismo.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin