'Juego de Tronos' (8x05): Daenerys y Cersei, cara a cara en el brutal asalto a Desembarco del Rey

13/05/2019 - 13:45 | 11:24 - 14/05/19
  • ¡SPOILERS! La ficción de HBO emite su penúltimo capítulo, ¿el mejor de la serie?

El invierno llega a su final. Tan solo queda un episodio para que Juego de Tronos se despida para siempre. HBO ha emitido en la madrugada de este domingo Las campanas, el quinto episodio de la octava y última temporada de la aclamada serie. El capítulo no ha defraudado a las expectativas. Sus 75 minutos están llenos de acción, muerte y destrucción. Por cierto, un detalle: está dirigido por Miguel Sapochnik, el mismo que estuvo al frente de la infartante batalla de Invernalia contra los Caminantes Blancos.

ATENCIÓN: Este artículo contiene SPOILERS del quinto capítulo de la octava temporada. Lea bajo su responsabilidad.

Las campanas es, probablemente, uno de los mejores episodios de la serie. Lo es por los esperados reencuentros que se producen y por ver cómo Daenerys pierde la cordura. Al igual que su padre, el Rey Loco, reclama el Trono a infundiendo el miedo al asolar la capital de los Siete Reinos con Drogon. Las imágenes son espectaculares. Si usted está aun asimilando lo que ha sucedido, es el momento para recapitular lo más destacado, de cara al determinante 8x06 de Juego de Tronos.

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"Él es el verdadero heredero al Trono". Con Varys escribiendo este mensaje (que parece que luego quema) empieza el capítulo. Mientras tanto, Daenerys está profundamente afectada por la despiadada muerte de Rhaegal y al ver cómo pierde la confianza de sus aliados. Sin comer, llorosa y sin querer ver a nadie, permanece encerrada en Rocadragón.

Hasta allí llega Jon Nieve, que es recibido por el consejero de los rumores. Varys aprovecha la ocasión para decirle que es él el rey "idóneo" para los Siete Reinos, pero Jon rehúsa: "Ella es mi reina". A continuación, Tyrion se reúne con Daenerys quien cree que Jon la ha traicionado. Sin embargo, su Mano delata a Varys y la Madre de Dragones lo sentencia a muerte ordenando a Drogon que lo haga cenizas como tal traidor.

Tras esto, una Daenerys desoye los consejos de Tyrion, que le pide que no derrame sangre de gente inocenete, y continúa con su plan de destruir Desembarco del Rey. Durante esta charla, la rompedora de cadenas le comunica que su hermano Jaime Lannister ha sido detenido cuando se dirigía a la capital.

El emotivo abrazo de los hermanos Lannister

Antes del devastador ataque a Desembarco del Rey, los hermanos Lannister protagonizan uno de los momentos más emotivos. Tyrion salva a Jaime de una muerte segura y le libera con la condición de que haga recapacitar a Cersei y así escapar juntos hacia una nueva vida: "Si no lo haces por ti o por ella, hazlo por el millón de almas, sean inocentes o no".

"Sinceramente, nunca me han preocupado", contesta Jaime dando pie a la confesión de Tyrion entre lágrimas: "Te preocupas por los inocentes. De no ser por ti, no habría sobrevivido a mi infancia. Tú eras el único que no me trataba como un monstruo. Eras cuanto tenía". 

Desembarco del Rey: empieza la destrucción total

Al fin, llega el momento: el asalto a Desembarco del Rey, la última gran guerra. En el torreón de la Fortaleza Roja, aguarda Cersei junto a Qyburn y la Montaña; la Flota de Hierro de Euron Greyjoy protege la bahía de Aguasnegras y la Compañía Dorada defiende las murallas con Harry Strickland al frente.

En el otro bando, los Inmaculados, los dothraki y otras huestes norteñas que sobrevivieron al enfrentamiento contra los Caminantes Blancos son liderados por Jon, Ser Davos y Gusano Gris. Tyrion, por su parte, insiste en parar el ataque en caso de que suenen las campanas, como símbolo de rendición.

Quienes llegan a la capital del reino son Arya Stark y El Perro, ambos con sed de venganza pero con distintos objetivos. Él para combatir contra la Montaña y ella para tachar el último nombre de su lista: "Vengo a matar a la reina". Ellos si logran acceder antes de que se cierren las puertas de la ciudad. No es el caso de Jaime Lannister, que tiene que buscar otro plan para llegar hasta Cersei.

Tras un silencio angustioso, Daenerys irrumpe del cielo a lomos de Drogon. Totalmente desatada, empieza a hacer añicos todos los barcos de la Flota de Hierro sin que los escorpiones puedan herir al dragón. Casi acto seguido, la muralla de la ciudad salta por los aires por una espectacular llamarada. De esta forma, el ejército de Jon Nieve puede entrar y Cersei asiste, aun confiada, a la masacre que solo acababa de comenzar.

Una vez dentro, Jon, Davos y Gusano Gris se topan de frente con el ejército de los Lannister que, al ver que son incapaces de luchar contra la poderosa bestia, tiran las espadas al suelo y piden tañer las campanas. Desembarco del Rey se rinde.

Pero a Daenerys no le basta. La ira puede con la madre de dragones, que inicia a arrasar TODO. Así las cosas, mientras Drogon hace ceniza lo que pilla, Gusano Gris se contagia de la furia de su reina y ataca a uno de los mercenarios de Cersei iniciando un río de sangre. Jon lo intenta frenar, sin éxito. La destrucción es total: Desembarco arde en llamas; las reservas de fuego valyrio explotan; las personas se queman vivas...

Euron Grejoy y Jaime Lannister: 'Matareyes'

Mientras que Desembarco del Rey está siendo pasto de las llamas, Jaime intenta salvar a Cersei. En su camino, entre las rocas, se encuentra a Euron, que no se corta en provocarlo: "Me follé a la reina". Ambos inician una pelea cuerpo a cuerpo en la que Euron hiere gravemente a Jaime. Sin embargo, el 'manco' consigue arrastrarse para atravesar con una espada el pecho de su rival. "Otro rey para vos. Pero os maté. ¡Soy el hombre que mató a Jaime Lannister", dice moribundo Euron al Matareyes que, herido, prosigue con su cometido. Herido sí, pero no lo suficiente para desistir.

En la Fortaleza, Qyburn obliga a Cersei que se marche hacia el Torreón de Maegor para poner su vida a salvo. Hasta allí ya han llegado Arya y El Perro, quien aconseja a su amiga que se marche si no quiere morir. La héroe de Invernalia le deja solo ante el inminente encuentro con la Montaña.

La Cleganebowl: el duelo más esperado entre el Perro y la Montaña

Cleganebowl es el término acuñado por los seguidores de Juego de Tronos para referirse al encuentro más esperado entre los dos hermanos Clegane, El Perro y la Montaña. Sandor consigue dar con él, Cersei y Qyburn. Es este último quien le ruega al caballero que proteja a la reina, pero Gregor hace caso omiso al consejero para, a continuación, matarlo de un tremendo golpe. Y Cersei se escabulle.

La lucha entre ambos es agónica. Golpes, cuchilladas... El Perro lo intenta todo para matar a la Montaña, a quien logra quitar la máscara y descubrir el monstruoso rostro que se ha convertido. Pero resiste. Es entonces cuando Gregor hunde los dedos en los ojos de su adversario y, entonces, el Perro le clava un cuchillo en el ojo. Finalmente, Sandor acaba con Gregor sacrificando su propia vida, al abalanzarse sobre él y hacer que los dos caigan al abismo. Una escena, sin duda, para el recuerdo. 

Cersei y Jaime, ¿muertos por el derrumbe?

Cersei, totalmente desolada ante una muerte segura, intenta resguardarse en los confines de Desembarco hasta que, al fin, se encuentra con Jaime en la sala del mapa de los Siete Reinos. Los dos hermanos (y amantes) se funden en un abrazo y, pese a las heridas que le ha dejado su duelo contra Euron, Jaime tiene la fuerza necesaria para conducir a Cersei hacia su vía de escape. Sin embargo, la salida está taponada por escombros.

"No me dejes morir", ruega una frágil Cersei. "Nada más importa, solo tú y yo", le contesta él mientras que, de fondo, empieza a derrumbarse el lugar. Abrazados, Cersei y Jaime sucumben. Salvo milagro, parece que su historia de amor (y odio) acaba aquí.

La última escena del episodio la protagoniza Arya. Ensangrentada, la joven Stark ve con impotencia los cadáveres carbonizados de niños y mujeres. En medio de la catástrofe, aparece un caballo blanco al que se monta para huir de la ciudad. Y es quizás, el enemigo estaba en casa y, siguiendo la profecía de Melissandre, los ojos verdes que tenía que cerrar no eran los de Cersei, sino los de Daenerys. Habrá que esperar siete días para que, ahora sí, Juego de Tronos sea historia.




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