'Élite' no es la nueva 'Física o química' y ni falta que le hace: así es el próximo bombazo español de Netflix

10:49 - 3/10/2018
  • ECOTEUVE ya ha visto la nueva serie española de la plataforma que se estrena el 5 de octubre

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Que nadie busque un calco de Física o Química en Élite, la nueva serie española de Netflix que se estrena este viernes y que ECOTEUVE.ES ya ha podido ver. Sí hay, sin embargo, algo de aquel espíritu que te hace conectar pronto con los personajes y que fue la clave que convirtió a la mítica serie de Antena 3 en icono de una generación de jóvenes espectadores. El resto no tiene nada que ver. Olvídate. [La nueva serie española de Netflix que Ecoteuve adelantó en exclusiva]

Élite comparte con FoQ creador, Carlos Montero, haciendo tándem con Darío Madrona (Los Protegidos). Ambos han conseguido una interesante producción que se aleja de los estereotipos facilones de serie exclusivamente teen. Es algo más oscuro y mejor armado, pero sin pasarse de trascendente ni llegar a ser pretenciosa, aunque a veces lo roza.

Élite no cuenta solo las aventuras diarias de una pandilla de instituto, hay algo más que se descubre poco a poco y que marca el desarrollo de la trama. Pero no falta nada de lo que se pueda esperar de una ficción que está protagonizada por un grupo de jóvenes. Hay sexo, hay desnudos, hay parejas cruzadas, hay morbo, hay drogas, hay gays armarizados y otros no tanto... Y hay mucha gente guapa.

La serie arranca con una guerra de clases que parece algo forzada al principio, cuando tres chavales de clase obrera y becados comienzan sus estudios en un colegio privado donde un grupo de niños pijos es la especie dominante en ese ecosistema bien. Los nuevos no lo tendrán nada fácil.

La atmósfera de la serie distancia esta producción de los referentes cercanos de series españolas de adolescentes. Hay más de thriller que de otra cosa, con un ambiente algo frío. Sabes que hay secretos, mentiras, medias verdades... algo horrible ha pasado en el instituto y te lo presentan de una forma que recordaría (sálvense las distancias) a la forma de contarlo de Big Little Lies.  

Intriga y engancha desde el principio. Sin darte cuenta estarás dentro de la historia y querrás más. Primero por esa atmósfera enrarecida. Segundo por el misterio que rodea el colegio y a los personajes -la distancia entre cómo somos, qué enseñamos y qué imagen proyectamos, muy en línea con Por 13 razones-. Y, tercero, por el grupo de actores perfectamente dirigidos que funcionan, casi sin excepción, tanto juntos como separados.

Ojo a Miguel Bernardeau, el hijo de Ana Duato, y Aarón Piper. Miguel Herrán se sale. Jaime Lorente y María Pedraza están tan bien como se esperaba. Estos tres últimos son estrellas internacionales gracias a La casa de papel. Ahora lo serán todavía más.



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