Silvia Abascal, la mala de 'La catedral del mar': "No me ofrecen personajes oscuros en televisión"

12:46 - 27/06/2018
  • ECOTEUVE.ES entrevista a la actriz que da vida a Elionor en la serie de Antena 3

  • "Me apetecía mucho trabajar la oscuridad y la maldad", declara la intérprete"

  • Antes tardábamos una semana en hacer un capítulo de 25 minutos", reflexiona

Silvia Abascal tiene uno de esos personajes que un actor disfruta al interpretarlo. La actriz es la malísima Elionor en La catedral del mar, una mujer altiva y soberbia que es obligada a casarse con Arnau (Aitor Luna) y nunca lo aceptará al considerarle hijo de un siervo. Su plan es borrarle del mapa colocándole ante la Inquisición.

Asimismo, la actriz reclama más historias de mujeres en la industria: "Por lo general, casi todos son personajes que acompañan al protagonista masculino". También afirma haber sufrido la brecha salarial: "Se discute y se negocia aunque a veces te enteras a toro pasado".

Estuvo en la mente de los productores desde el principio.

Sí, me lo ofrecieron hace muchísimo tiempo, cuatro años antes de empezar. Ya me había llamado Diagonal y Jordi [Frades] para otro proyecto, pero no pudo ser. Elionor aparece en los capítulos finales y me vino muy bien porque pude compaginarlo con el teatro.

¿Está satisfecha?

Los capítulos son muy diferentes, cada uno es como si fuera una película porque hay que contar muchas relaciones. A lo que corresponde a mi trama no he visto nada. Para ver las cosas objetivamente, necesito que pase el tiempo.

¿Había leído el libro?

Sí. Nada más entrar leerme la novela y los guiones, me apeteció mucho trabajar un personaje como Elionor. En televisión no me suelen ofrecer personajes oscuros, en teatro sí que lo he hecho. Y me apetecía mucho trabajar la oscuridad y la maldad con compañeros.

¿Le ha dado rabia que su personaje sea más extendido en la novela que en la serie?

Sí, pero no solo con mi personaje, con todo no. Adaptar este libro en ocho capítulos, me parece un trabajo de guionistas tremendo.

¿Se ha sentido cómoda en el vestuario de época?

Totalemente. Es algo con lo que me desenvuelvo bien, me ponen el tocado, el caballo y no me siento extraña. Pero en esta serie, hay un cartelazo de actores, pero lo más valioso es el trabajo técnico: maquillaje, fotografía...

¿Era necesario un enfoque de la mujer tan duro?

Es lo que era y lo que no ha evolucionado tanto. Aunque sea un periodo histórico, hay muchas cosas que te hacen pensar. Pese a que hay diferencias en la forma, estamos en lo mismo: se sigue matando a una mujer por el simple hecho de ser mujer, mucho odio a las religiones diferentes... Son temas crueles.

¿Ha pasado algún momento duro en la grabación?

Sí, por ejemplo en una secuencia en la que se quemaban a tres judíos en una plaza. Una como actriz, que está jugando, dices '¿y esto se hacía'?. Ahora sigue habiendo estas crueldades de diferentes formas.

¿Faltan historias de mujeres en televisión?

Sí, si faltan. De repente puede llegar algún guion individual femenino, pero por lo general, casi todos son personajes que acompañan al protagonista masculino, sea de la forma que sea: la hermana, amante, novia, hija... Pero, ¿qué historia nos cuenta ella? Faltan mujeres guionistas y directoras.

¿El movimiento Me too cambiará esa situación?

La mujer siempre ha sido luchadora, pero ahora más que nunca. Mujeres y hombres se han manifestado contra la sentencia de la manada. El 8-M fue tremendo.  

Respecto a la brecha salarial entre hombres y mujeres, ¿le ha ocurrido alguna vez?

Claro que sí. Pero eso sigue pasando a todos los niveles, al igual que ocurre en el desarrollo artístico de cómo un personaje femenino individualmente y que los masculinos tienen personajazos, también que pasa salarialmente.

¿Y se ha llegado a enfrentar?

Claro, se discute y se negocia aunque a veces te enteras a toro pasado.

Empezó muy pequeña a hacer series, ¿cómo ha cambiado la tele?

Sí, yo cuando hice Pepa y pepe a los 15, recuerdo estar en un piso cinco actores y no había exteriores. Esa serie tardábamos una semana en hacer un capítulo de 25 minutos. Ahora se hacen batallas en dos días.

¿Cómo es para un actor no tener tiempo de ensayo?

Depende de los proyectos o los productores. Por eso hago también teatro porque me permite ensayar, aunque también ha cambiado. Cuando empecé tenía 25 bolos al mes y ahora solo son los fines de semana. No hay dinero.




Informalia




Comentarios 0