Jesús Castro entra en "política de verdad" con Telecinco y estudia una oferta de Netflix

8:59 - 8/05/2018
  • "He recibido propuestas, pero no tengo prisa por cruzar el charco", dice sobre la popular plataforma

  • ECOTEUVE.ES entrevista al protagonista de 'Secretos de Estado', nueva ficción de Mediaset

  • Interpreta al jefe de Seguridad, el "hombre de confianza de Moncloa": "Me vi El Guardaespaldas"

Tras varios años 'al otro lado de la ley', Telecinco ha dado a Jesús Castro la posibilidad de experimentar un gran cambio de registro. Todo gracias a Secretos de Estado, la nueva serie de la cadena en la que dará vida al jefe de Seguridad del presidente del Gobierno de España (interpretado por Emmanuel Esparza).

El actor ha desvelado durante el rodaje de una de sus últimas escenas al que asistió ECOTEUVE.ES las claves de su nuevo proyecto y cómo se preparó este personaje.

Castro asegura que el gran atractivo de Secretos de Estado es que habla de "política de verdad". "Es una temática nueva que no se ha tocado", presume. 

Jesús Castro habla además del precio de la fama, de si le pesa la etiqueta de 'guapo' a la hora de conseguir papeles y desvela (a medias) el que puede ser su primer acuerdo con Netflix. "Me han propuesto algo, pero no tengo prisa por cruzar el charco", reconoce el gaditano. 

¿Cómo le surgió la posibilidad de participar este proyecto?

Me lo propuso el productor, Frank Ariza. Hice la prueba y al poco tiempo ya estábamos preparándolo. Entré y estaba todo bastante armado.

¿Cómo es su personaje?

Es Andrés Rivera, el jefe de Seguridad del presidente del Gobierno de España. Se encarga de la logística y del transporte, tanto del presidente como de su gente allegada. Es el hombre de confianza de Moncloa.

Antes estaba 'al otro lado de la ley' ['El Niño'...]. ¿Cómo ha vivido este cambio de registro?

Ya era hora, ¿no? He disfrutado mucho, porque era otro personaje y solo el hecho de verme en traje ya no me cuadraba. No tener encima un chándal hace que me sienta un poco raro (Ríe). La verdad es que he disfrutado y he enseñado otro toquecito que no se había visto en lo que había hecho antes. Es un perfil diferente.

¿Ha tenido que enfrentarse a muchas escenas de acción?

A menos de las que me gustaría. Normalmente, estoy en series muy activas de acción y en esta es un poco más política a nivel informativo. Obviamente, hay escenas de acción, pero es todo muy tranquilito.

¿Cómo ha sido grabar en esta mansión tan lujosa? [Representa la residencia del Presidente]

Llevo muchos meses grabando aquí y todavía me pierdo en la casa. No sé dónde está Vestuario, ni Maquillaje. Todavía no he conseguido llegar sin que nadie me acompañe. 

¿Cómo va a recibir el público una serie de trama política? 

Esa pregunta me la hago mucho. Siempre hay incertidumbre, pero yo creo que es una temática nueva que no se ha tocado. No recuerdo una serie española que hable de política de verdad y de todo lo que se mueve alrededor. El ciudadano ahí no llega: a los intereses que hay en torno al poder, los favores que hay entre gente poderosa... creo que eso al espectador le va a gustar y le va a sorprender mucho. 

¿Pero cómo trata la política esta serie? ¿Va a reflejar lo que sucede en la realidad?

Todo lo que se vea en la ficción, la realidad lo supera. Por mucho que enseñemos aquí, no tiene nada que ver con lo que en realidad se está cociendo.

Hablando de política y corrupción: ¿Tiene una opinión formada sobre la situación actual o prefiere mantenerla en el ámbito privado? 

Yo no. Yo bastante tengo con mi vida y mi familia para estar metido en la movida de otro. Yo en mi parcela intento hacerlo bien y si tu no lo haces bien es tu problema y habrá consecuencias. Yo no me meto en casas que no son mías. ¿Qué quieres? ¿Que despotrique? Porque si quieres yo le zumbo.(Ríe) Es broma.

¿Los personajes están basados en algunos políticos reconocibles?

El presidente es todo guapete, no tiene nada que ver. Solo ahí ya hay un cambio.(Ríe).

¿Hay algún guiño a algún caso de corrupción que haya sucedido en la realidad?

Alguna cosilla habrá, pero tanto como guiño no sabría decirte.

¿Qué tendrá más peso: la trama política o el escándalo sexual?

Hay mucha trama política, es la trama principal. A partir de ahí, se abren varias ramas a diferentes temáticas.

La premisa recuerda a Ingobernable, de Netflix. ¿Les han nombrado películas o series que les sirvan como referentes?

No, la verdad que en mi caso me leí alguna cosa de protocolo, para saber distancias a la que mantenerte del señor al que proteges o algún detalle que no sabes... y poco más. Me vi El Guardaespaldas, que es la mítica.

Empezó su carrera en el cine, pero poco a poco ha ido encaminándose hacia la ficción televisiva. ¿Ha sido algo intencionado?

No, la verdad es que estoy cómodo, con ganas de seguir aprendiendo y creo que estoy en el sitio indicado. Trabajar y aprender a la vez es algo por lo que me siento un privilegiado. Estoy muy contento. 

¿Prefiere participar en proyectos de cine o de televisión?

La diferencia es que en el cine está todo más cuidado y puedes estar para un par de secuencias una jornada entera. Aquí en una jornada hacemos unas 14 secuencias. En la televisión está todo menos cuidado por falta de tiempo y de dinero. Pero lo cierto es que aquí se aprende más rápido porque hay más presión y tienes que ser más resolutivo. En cine es más fácil resolver porque existe tiempo para ello. Aquí a veces improvisas sobre la marcha y eso te curte.

¿Cuáles son sus metas dentro de esta profesión?

No lo sé, porque no me veo de aquí a nada. Yo me veo hoy, estoy donde quiero, haciendo lo que quiero y voy a intentar trabajar para que mañana pueda seguir haciéndolo, porque es lo que quiero hacer. Pero no hago un planning en mi día a día y ni lo quiero hacer. Voy trabajando y sobre la marcha voy haciendo y tirando hacia un lado u otro.

Algunos compañeros, como Maxi Iglesias o Miguel Ángel Silvestre, han dado el salto a Netflix. ¿A usted se lo han propuesto? 

(Piensa). Eh... Sí. Sí... puede. Es que todavía no puedo hablar mucho de esto. Sinceramente, me lo preguntan mucho y yo no tengo ningún tipo de prisa, acabo de empezar en esto. Es como si empiezas a construir una casa por el tejado, se te viene todo abajo. Pues en esto, igual. Si estoy empezando, no puedo querer cruzar ya el charco o estar en Hollywood. Primero, porque con los míos estoy muy bien y no me falta trabajo. Estoy encantado de estar donde estoy.

¿Qué es lo más difícil que ha descubierto del oficio de actor? 

El limitarte tanto a nivel social. Cuando eres un chaval normal, te gusta disfrutar de los pequeños placeres. Por ejemplo, estar en una terraza de Gran Vía o estar en el Retiro echando el rato con un amigo... De repente, te ves más limitado y es la parte que menos me gusta. Siempre he sido muy mío, no me gusta llamar la atención ni ser el centro de todas las miradas. Pero mira dónde me he metido... (Ríe). 

Con su experiencia, ¿cree que el físico ayuda o perjudica a la hora de acceder a diferentes proyectos?

Depende de quién seas, puede sumar o puede restar. La verdad es que es una casilla que si das bien en cámara, suma, pero también luego vas arrastrando que eres guapo todo el rato. Como si por ser guapo estuvieras ahí. Yo creo que los guapos están en Cibeles, con Dolce&Gabanna, Dior... Aquí no, pero allá cada uno con su historia. Yo voy a seguir trabajando y encargándome de que se me siga viendo. 

Y tras varios años en esto, ¿se ha acostumbrado o le sigue costando asimilarlo?

Me sigue costando, porque yo no vengo de ahí, sino de una familia humilde, de un pueblo de Cádiz, y soy muy para mí y me gusta que mis cosas se queden de puertas para adentro. Nunca he sido de hablar, de contar y, de un día para otro, te ves en una situación totalmente diferente. Tienes que medir todo lo que dices, porque están deseando malinterpretarlo, porque como tienes 25 años, es raro que no hayas caído en ninguna historia.

Quizá es algo que con el tiempo irá mitigando... 

Me va costando menos, pero yo nunca voy a entrar ahí. No me voy a sentir cómodo nunca. Yo voy a un photocall de los Goya, con 80 medios de comunicación, y no puedo estar cómodo. Antes sudaba la gota gorda y ahora hago mi photocall tranquilo. Otra cosa es que esté a gusto, porque ni vengo de ahí, ni quiero sentir que vengo de ahí nunca. Llevo como dos vidas: la vida de Jesús Castro 'el producto', que está en Madrid, y luego la de Jesús, el hijo de Pili y el hermano de Moisés, que es la mía de verdad y la que quiero seguir manteniendo.  

Y con todo esto, ¿en algún momento se ha arrepentido de haber protagonizado El Niño? ¿O compensa todo lo bueno que le ha dado la profesión? 

Lo haría mil veces sin pensarlo. En mi pueblo dicen que no todo el monte es marihuana. Está claro que todo tiene sus pros y contras, pero si pones en una balanza lo que te da la profesión y lo que te quita, entre comillas, gana lo que te da con creces. 

Hemos visto a su hermano siguiendo un poco sus pasos. ¿Quiere ser actor? 

Mi hermano tiene 20 años e hizo un pequeño cameo en Perdóname Señor. Pero dice que cuando vio la cámara tan cerca, no le gustó nada. Él se creía que le grabarían como de lejos y le imponía mucho. Luego tengo a mi hermana de 11 que, depende del día, quiere ser modelo, actriz o cantante. Lo suyo es que estudien.




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