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Berto Romero: "Buenafuente es como la vida en 'Jurassic Park': siempre acaba abriéndose paso"

  • ECOTEUVE.ES entrevista al cómico, que estrena en Movistar+ 'Mira lo que has hecho'
  • "Si alguien se plantea plantea ser padre o no en función de una serie, igual es mejor que no lo haga"
  • "Los límites del humor ni están marcados, ni son claros. Son difusos y los marcan según les conviene"

"¿Qué puede ser más trascendental en la vida que traer un bebé al mundo?". Es la pregunta que se hace Berto Romero al presentar ante los medios Mira lo que has hecho, su primera serie como protagonista. El humorista continúa labrando su carrera como actor en esta tierna comedia que llega este viernes 23 de febrero a Movistar+.

Romero plasma en ella las emociones, alegrías y también miserias de una pareja cualquiera que se enfrenta por primera vez al mayor reto de sus vidas: la paternidad. "Si alguien se plantea plantea ser padre o no en función de una serie de televisión, igual es mejor que no lo haga", asegura el actor a ECOTEUVE.ES. 

Y aunque confiesa ser muy celoso de su vida privada, Berto reconoce que se ve perfectamente reflejado en lo que le ocurre a su personaje en la ficción. "Poder hablar desde una serie con sinceridad de tus emociones, de lo que sientes, de lo que piensas y de cómo ves el mundo, es algo muy chulo", ha declarado. 

El catalán afronta de esta forma un nuevo reto profesional en su ya larga trayectoria profesional. Un camino que no se entendería sin 'su otra pareja': Andreu Buenafuente. Tras más de diez años trabajando codo con codo, ambos forman una de las parejas cómicas más conocidas y reconocidas de la industria.

Y pese a que no le gusta adelantarse a los acontecimientos, Berto imagina cómo será el futuro profesional de su compañero, quien ha dicho más de una vez que con Late Motiv ha 'tocado techo' al ponerse al frente de su programa soñado. ¿Y si un día este llega a su fin? "Andreu es como la vida en 'Jurassic Park': siempre acaba abriéndose paso", augura Romero. 

¿Por qué decidió llevar su paternidad a una serie de televisión?

Es un momento trascendental de la vida y, como tal, es generador de mucha comedia. Creo que cuando la gente se da cuenta de que va a hacer algo importante, tiende a cagarla, a tropezarse, a que se le trabe la lengua... Se provocan situaciones muy divertidas. ¿Qué puede ser más trascendental que traer un bebé al mundo y que tu vida dependa de él?

Hay mucha presión social: la gente te mira por la calle para ver cómo lo tratas, te juzgan, entran tus padres otra vez en casa, tienes que soportar a gente que no te gusta solo porque sus hijos van a la misma clase de tu hijo... ¿Es que acaso he vuelto al instituto? Todo eso, en un tema tan complejo como la paternidad, en el que no hay un manual y en el que nadie está de acuerdo, es muy interesante y permite a hablar de cualquier tema.

¿Qué papel juegan los niños en la ficción?

A los niños los usamos como excusa. No miramos a los niños en la serie. Para esto, pensamos en cómo hacía las pelis Spielberg, y si veis ET, la peli está contada desde el punto de vista de los niños. La cámara está colocada a su altura y al investigador que viene solo se le ven las llaves porque está desde la visión de los niños. Nosotros quisimos hacer lo contrario. A los niños se les ve cortados y son el gatillo que dispara todo esto en la vida de una pareja. Esa parte también me interesa mucho.

¿Hay en la serie alguna situación concreta que haya vivido en la vida real? 

Lo que hemos hecho es convertir en ficción lo que había real. Lo que había real tampoco es tan interesante, mi vida no es la de Jorge Sanz. Todo lo que le ha pasado a Jorge Sanz, retrátalo como es que ya mola. Mi vida no es interesante porque soy un tipo bastante serio, muy ordenado, no soy muy metepatas... pero sí soy muy observador con esto. Hay una cosa que quizá si coincida, y es que mi mayor miedo era quedarme dormido por la calle, es algo que lo sentía todo el rato.

De mis hijos, ninguno ha dormido bien, el primero no había regularizado el sueño cuando vinieron dos de golpe. Me tiré cinco años sin dormir y hacía turnos con mi mujer para poder dormir. Aquello era Vietnam. Yo me dormía por la calle y me agobiaba que me quedara dormido en el autobús y me sacaran fotos y las subieran a Internet. Esto está reflejado en la serie de una forma muy bestia. La ficción pide llevarlo al extremo, pero todo nace de ese miedo. Todo viene de una verdad. 

Haberla escrito junto a otras dos personas le habrá ayudado para tener más ideas y opiniones sobre el tema, ¿no?

Sí, el equipo ha funcionado súper bien. Dos de nosotros somos padres y amigos desde hace tiempo. De los guionistas, Rafael Barceló tuvo al que yo llamo el 'bebé trampa' o el 'bebé señuelo'. (Ríe). Esto es algo que si la serie continúa quiero meterlo. En tu vida siempre hay un 'bebé señuelo'. De repente, hay alguien de tu entorno que tiene un bebé y te hace saltar las alarmas. Dices: 'Ah, pues mola. Yo también podría'. Ese bebé no es nada problemático, duerme mucho, no es nada cabrón... y entonces tu picas y lo tienes. Son como señuelos que mandan los bebés para abrirse camino. A lo mejor tu primer hijo es un bebé señuelo, decides tener un segundo y el otro ya es un desastre. (Ríe). Tengo la teoría de que, antes o después, vas a tener que pringar con tus hijos. 

Samantha Villar dijo que tener hijos es perder calidad de vida y parece que esta serie lo demuestra. ¿Está de acuerdo con ella?

¿Tú crees? No lo sé, la verdad. Yo tampoco tengo la sensación de que sea una serie especialmente agria, no creo que la serie te diga: 'No debes tener hijos'. No lo pretende. A mí me parece tierna incluso. No hemos querido ahondar en explicar lo maravilloso que es tener hijos porque ya lo damos por supuesto. Es maravilloso. Pero queríamos hacer una comedia divertida y que tenga mordiente. Lo de tener al bebé frente a la hoguera mientras el viento ondula en la ventana ya lo hemos visto. Nos parecía más interesante retratar la miseria. 

Además, como en la realidad, la llegada del niño pone 'en jaque' la relación amorosa con su pareja...

A mí eso me mola más que el propio hecho de la paternidad. Me gusta reivindicar que el amor sigue. A mí me flipa que todas las comedias románticas se acaben cuando se casan, o se emparejan o se consiguen el uno al otro. La comedia romántica pone fin y os dice: 'Márchense a su casa porque aquí no hay nada más que ver. Aquí se ha muerto el amor y a partir de ahora esto es un infierno'. Y me gusta reivindicar la idea de que no, de que el amor existe en una pareja aplastada por la rutina. Esta pareja no se ponen en duda el uno al otro y eso me parece especialmente bonito. Y reivindica mi relación con mi mujer: hemos tenido tres hijos y nos queremos. 

¿Qué papel juega el humor tanto en mantener ese amor cuando tienes un hijo, como en el hecho de criarlo? 

Qué te voy a contar yo... Para mí el humor es vital siempre en la vida. Incluso en lo más jodido de la vida. La serie es una prueba de ello porque aborda momentos que son vitalmente muy delicados y te enseña que hay humor dentro de esos momentos. No quiere decir que te tomes a cachondeo la muerte de un familiar o que a tu hijo le tengan que operar. Eso nace de una situación real: a mi segundo hijo le tuvieron que operar con cuatro meses de dos hernias inguinales con anestesia general. Y fue muy bien, pero recuerdo ese momento de entregarlo y que crees que se te acaba el mundo. Pero el sentido del humor es clave para llevar cualquier situación en la vida. La vida es complicada y no te lo pone fácil. Hay que intentar relativizar todo y para la pareja es muy sano tomárselo todo con humor y reírse mucho. 

A nivel profesional, ¿le ha servido la llegada de sus hijos como fuente de comedia?

Continuamente. Los niños son maestros y una de las cosas que debe hacer un cómico es intentar que el niño que lleva dentro no se vaya nunca del todo. Es la base de tu trabajo: la espontaneidad, explorar los límites, intentar siempre buscar una solución distinta a la que está prevista... Todo eso es tener mentalidad de niño. Para un cómico, tener un niño en casa es como tener un coach. A mi me encantan porque tienen unas salidas y unas asociaciones de ideas loquísimas. Nadie les ha dicho que esas dos ideas no se pueden asociar. Eso es un puto subidón todo el rato... lo jodido es tener que reñirles luego porque han hecho algo mal. Y te miran pensando: '¡Pero si antes te estabas riendo conmigo un montón! ¡Y ahora eres el sistema!' (Ríe). 

¿Por qué se decidió acabar la temporada con ese final tan dramático? 

Esa es la historia que queríamos contar desde el principio. Si vuelves a ver la serie, te das cuenta que desde el principio te lo explica. Y la historia de Berto esta temporada es la de cómo se va a convertir en su padre intentando ser él y no su padre. La dinámica esta de querer hacerlo mejor de lo que lo hicieron tus padres. Pero, primero hay que descubrir qué hacían bien mis padres porque no todo lo que hacían estaba mal.

La historia tenía que acabar así, es muy redondo. Los niños vienen a ocupar tu lugar y tú tienes que ocupar el de tu padre. ¿Cómo lo ocupas? Es obvio: tu padre muere y tú te conviertes en él. La serie empieza con un nacimiento y acaba con una muerte y con otra vida que viene. La vida es así y queríamos que la serie fuera lo más posible fiel a la vida. Os podría contar cada cosa que me ha pasado con esta serie que es muy muy bestia... 

¿Se podría decir que para ti rodar la serie ha sido como una catarsis? 

Sí, ha sido muy catártica. Al principio era más impersonal, pero cuando me empecé a mojar me di cuenta de que el resultado molaba más. Y tampoco es que esté explicando nada vergonzoso, son sentimientos míos pero son de todo el mundo. Y no es una cuestión de ser o no pudoroso, hablas con sinceridad y ya está.

Y como tampoco es mi vida... es algo parecido. Yo con mi vida privada soy súper restrictivo: nadie ha visto una foto de mis hijos ni de mi mujer, no voy a saraos ni fiestas, revistas del corazón aquí no pueden venir porque no me mola nada todo eso... Pero hablar desde una serie con sinceridad de tus emociones, de lo que sientes, de lo que piensas y de cómo ves el mundo, es algo muy chulo. 

¿Cree que la serie puede echar para atrás a alguien que se está planteando la paternidad?

No te quiero engañar. Hemos pactado una respuesta para esta pregunta. (Ríe). Si alguien se plantea plantea la paternidad o no en función de una serie de televisión, igual es mejor que no lo haga. (Ríe). Yo creo que todo depende de cómo sea esa persona. Yo creo que no porque habrá visto y leído otras cosas. Si solo ve mi serie a lo mejor si le da miedo, pero creo que la serie es muy tierna.

¿Habéis creado la serie con intención de que haya más temporadas?

Yo tengo más temporadas que contar. Tengo al menos dos temporadas más pensadas de la serie y así se lo he transmitido a la gente de Movistar. Si ellos quieren, yo sin forzar la máquina tengo para dos más. Pero entiendo que estamos con la primera y no es momento para hablar de eso. 

Hoy en día, parece que se le ponen más límites al humor, incluso a nivel legal. ¿Hay algún chiste que no haría o algún tema sobre el que no haría comedia?

Discrepo sobre eso. Los límites ni están marcados, ni son claros. Ese es el problema. Los límites son difusos y cada uno los marca según le conviene. Entonces la gente se pone muy nerviosa, porque cualquier tema que trates no sabes hasta donde puedes llevarlo. Yo no puedo estar pendiente de eso porque si no, no me voy a poder expresar. Yo intento seguir trabajando como he trabajado toda la vida, antes de que hubiera toda esta paranoia con lo políticamente correcto. Yo intento ser sincero en lo que me hace risa y usar mi sentido común y mis gustos. Yo a veces no soy más punkie no porque me corte, sino porque a lo mejor no me apetece.  

Usted y Buenafuente forman una de las parejas cómicas más conocidas y reconocidas. ¿Se imagina siempre un futuro profesional a su lado?

Yo es que no hago predicciones de futuro nunca porque son estériles. Para lo único que sirven es para ver cómo luego no se cumplen porque estás liado con otra cosa. A mí me funciona eso, cuando no me lo planteo, las cosas van mejor. Yo con Andreu llevo 10 años trabajando de forma continuada y encontramos siempre nuevas formas de trabajar juntos. Esta serie la hace su productora y no dejo de estar trabajando con él y para él. Esto tiene algo de relación de pareja: si hay respeto mutuo, nos seguimos haciendo gracia y nos seguimos queriendo... ¿Por qué no seguir haciéndolo?

Andreu dice que ha tocado techo con Late Motiv al ser su programa soñado. Si algún día se termina, ¿cómo crees que continuará su camino profesional?

Andreu es como la vida en Jurassic Park, siempre se acaba abriendo paso. Encontrará algo con lo que realizarse, porque lo ha encontrado siempre. Es parte de lo que es él. Andreu es tanto su propia persona, como su energía creadora. Preocúpate por quien quieras menos por Andreu. Encontrará algo seguro. 

Y contigo a su lado...

Y yo pues... estaré ahí para echarle una mano o para compartirlo.

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