Francis Lorenzo: "He hecho de psicólogo cuando actores de 'Águila Roja' querían dejar la serie"

27/10/2016 - 10:22
  • "El final es de los mejores cierres que se pueden hacer", dice el actor

  • La 1 emite hoy a las 22.30 el último capítulo de la serie de aventuras

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Águila Roja se despide para siempre. La 1 emite esta noche (22.35) el último capítulo de la serie, que durante años fue la más vista en España y que en su última temporada ha conseguido unos notables datos de audiencia -líder en varias ocasiones- frente a GH17. Francis Lorenzo es uno de sus actores más carismáticos.

Con 'Águila Roja' te has hecho un actor de carácter. Antes, siempre te habíamos visto en comedia, y aquí has hecho de malo, malísimo.

La verdad es que sí, que el giro ha sido espectacular. Esto me ha dado la oportunidad de hacer algo distinto y de demostrar el actor que soy. A veces a los actores nos encasillan porque no quieren ver más allá, pero los pones a hacer otra cosa y son buenísimos igual.

Yo me acuerdo que en Médico de familia hice un personaje muy gamberrete y seguidamente me metieron siete gamberretes. Luego hice Compañeros, que era un rol distinto y traté de variar más. Y aquí era una oportunidad que no podía perder.

¿Qué te llevas del comisario?

Me ha hecho trabajar, provocar y buscar cosas dentro de mí que jamás hubiera imaginado, y que están. Cosas como la ambición, el odio, el rencor, cosas que no había sentido nunca porque yo soy un tío más simple para todo eso.

Había un peligro, que es poner cara de malo, de que odias a alguien. Pero una de las cosas que más he oído este verano es: joder, qué malo, cómo puedes tratar así a la Marquesa, cómo puedes tratar así a una señora. Y yo decía, qué bien, les ha llegado. Y eso, o lo sientes y lo vives, o no se transmite.

¿Te has quedado satisfecho con el final?

Sí, yo creo que es de los mejores cierres de serie que se pueden hacer. Creo que a cada uno le han dado un final muy digno, muy importante, le han dado su sitio y quizás acabe como tiene que acabar. Tiene un final que va a gustar.

El público te ha querido muchísimo con este papel a pesar de haber sido tan malo. ¿Eso reconforta?

Eso me ha llamado la atención muchas veces, que los niños quisieran hacerse fotos conmigo, cuando lo normal es que se las quieran hacer con el héroe. Los mayores me decían: "¡No tienes que ser tan malo!". Pero sí que he notado el cariño y el aprecio sin ninguna duda.

Ser tan malo es algo que uno en la vida real no haría, pero en la ficción te puedes permitir el lujo de hacer. ¿Te divierte? 

¿Te soy sincero? Es muy divertido. ¿Tú sabes lo que es decir: fusila a esos cien y tortúrarlos? Ese poder que tenía es acojonante. Ojalá no lo tenga nadie nunca, pero a mí me daba un poderío que disfrutaba mucho haciéndolo. Yo disfrutaba torturando a la Marquesa o al Águila.

Con el fin de la serie, ¿tienes sensación de abismo o vacío?

No. No. Mira, yo tengo 55 años, llevo 32 trabajando. Yo hacía series cuando no había teles privadas. Cuando hice Médico de familia parecía que era la mejor serie de mi vida, y lo mismo cuando hice Compañeros. Éste es un proyecto impresionante, pero siempre habrá otro que lo será más, que es el siguiente.

¿Y qué te gustaría hacer ahora?

A mí, como actor, me gustaría hacer de psiquiatra, porque yo soy Psicólogo. Y como actor hay un personaje que es muy atractivo, y es un Papa. Me gustaría contarlo desde dentro porque un Papa es un líder espiritual que habla desde la fe católica y marca unas pautas, pero un Papa también es un jefe de Estado que conoce los servicios secretos, las cloacas, la economía, los espías de un país... un personaje con esa dualidad, fíjate lo que tiene que ser, imagínate eso como actor. Sería la hostia.

Ha habido actores que en momentos de crisis en los que se han querido ir de la serie han tenido una charla contigo y se han quedado.

Bueno, eso es muy privado y emocional y puede parecer mérito mío... pero te voy a ser sincero, yo era el mayor de todos ellos y sabía que se equivocaban. Y a mí en la vida me gusta que cuando me equivoco, por lo menos un amigo me diga la verdad. Muchas veces tuve que meterlos en mi camerino y contarles la verdad de este negocio, la verdad del futuro, lo importante que era lo que estaban haciendo. Porque a veces los egos no te dejan ver, y yo no tengo egos.

¿Has sido paternalista con ellos?

Más que paternalista, he sido psicólogo. Los veía venir.

Pero ellos lo contaban sin reparos.

Dos actores que entraron en mi camerino y me dijeron: 'Ya no puedo más, me voy'. Salieron de mi camerino diciendo: 'No me voy, me quedo'. Pero lo haríamos cualquiera, si ves que gente que te quiere se está equivocando.

Mira, yo he trabajado con actores que no podían salir a la calle porque nos arrollaban. En Compañeros, presentábamos la serie en un sitio y llevábamos un coche de guardaespaldas delante y otro detrás porque idolatraban a los actores. Hoy no existen en la profesión y en aquel momento no podían salir a la calle. Un día los reuní y les dije cuatro cosas, pero no me entendieron. Años después me dijeron: Qué razón tenías, qué pena que no te hiciéramos cosas. Pues con mis compañeros de Águila Rojame ha pasado lo mismo.

Y luego es cierto que todos tenemos momentos malos de tu vida en los que pasan cosas. Y qué bueno tener un amigo que te entienda y te diga las cosas. Me abrazaban, me besaban y me decían gracias. Yo cada día entraba en plató a las seis de la mañana cantando y bailando en maquillaje, montando verdaderos shows para descolocarlos a propósito. A veces ni tenía energía, pero lo hacía para que vieran lo que es esto. Y, ¿sabes lo que les decía siempre? Ahí hay un tío que se ha levantado a las cinco de la mañana y ha cogido dos autobuses y un metro, gana una mierda y está aquí para que tú tengas la ropa planchada en tu camerino. Hay otro que te trae en su coche y se levanta temprano. O técnicos que te colocan la luz para que tú te luzcas. El día que valoras eso, respetas este trabajo. Si tú crees que todo pasa por ti, porque eres un campeón o un actorazo, vas jodido, porque tarde o temprano te hundes. Hay que respetar hasta a la que te limpia el camerino. Entiendo que la fama confunde, o estos encuentros con la prensa. En este negocio todos nos tenemos que retroalimentar.

¿No has pensado dedicarte al coaching?

Sí, pero me gusta mucho la interpretación.




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