Series

Candela Peña ('Hierro'): "Ni la jueza Montes ni yo nos vamos a corromper jamás"

  • ECOTEUVE.ES entrevista a la actriz, protagonista de la serie de Movistar+
  • "He escrito un papel a Gerard Piqué para que participe en la serie que estoy creando"
  • "La Resistencia' no es mi gran triunfo televisivo, allí voy a hablar paparruchadas"

Candela Peña asegura tener los pies bien anclados en el presente. Es por eso por lo que el éxito de Hierro le pilló casi por sorpresa. "Nunca fui consciente de nada hasta que se estrenó y vi que funcionó muy bien y le daban muchos premios a Movistar+", dice orgullosa la actriz a ECOTEUVE.ES ante el lanzamiento de la segunda temporada de una de las series más populares de la plataforma de pago.

La intérprete catalana se vuelve a poner en la piel de la jueza Candela Montes, que tendrá que saldar las cuentas que le quedaron pendientes en final de la anterior tanda de episodios. La protagonista continuará en su empeño de resolver el caso de narcotráfico en el que está involucrado el empresario Díaz [Darío Grandinetti] mientras atiende el caso de la custodia de dos niñas que dividirá a la isla de El Hierro. 

Lea también: Movistar+ enseña las primeras imágenes de la segunda temporada de Hierro, la serie de Candela Peña

Candela Peña se ha convertido en los últimos años en uno de los principales rostros de Movistar+, donde también ha alcanzado una gran popularidad entre el público joven por sus celebradas apariciones en La Resistencia. La intérprete resta mérito a sus colaboraciones en el programa de Broncano, desconcertada por la buena crítica que ha tenido en el late night de #0. "Soy una señora que va allí a hablar de las paparruchadas que me suelta 'la Davi'. Y ya está. Pero yo no me apunto la medalla de 'el gran triunfo televisivo".

Lea también: Broncano, obligado a entrevistar a un anónimo tras caerse por coronavirus la invitada de 'La Resistencia'

Y en el horizonte, un ambicioso proyecto: el lanzamiento de su propia serie, un sueño por el que Candela Peña está dispuesta a luchar hasta el final. La intérprete avanza que, bajo el título de Puerto y Camino, la ficción tendrá a Isabel Coixet como productora con unos guiones que contienen un papel para David Broncano y otro para Gerard Piqué. "Es una serie que protagonizamos mujeres a partir de los 35 años, pero es para hombres, mujeres, perros, gatos, maricas, binarias, trans, drogadictas, abstemias... de todo. Cabemos todas", dice con sorna la actriz, que reivindica un feminismo en el que todas remen en la misma dirección.

"Con el feminismo no he tenido pelos en la lengua, pero he tenido grandes equivocaciones, como una palabra que pronuncié en febrero del año pasado y que no está dentro de mi vocabulario", reconoce Candela Peña, que hace autocrítica un año después de realizar unas declaraciones que levantaron una gran polémica. "Yo respeto a las feminazis, pero que nos respeten a todas", afirmó a la hora de argumentar su posición en contra de la 'ley de cuotas'. "Lo que quería decir es que no me gustan las radicalidades en ningún formato [...] Yo pienso que no todo el mundo tenemos talento y eso lo mantengo por completo".

¿Cómo definiría la segunda temporada de Hierro?

No sabría como definirla, porque en realidad, todavía no la he visto. Yo quiero ser un espectador más que el día 19 de febrero se siente a ver la serie más vista de Movistar y que supere a Juego de Tronos. Me da tanta marcha pensar que eso ha sido así en esta plataforma, que no quiero más que sentarme a seguir disfrutando.

La segunda arranca pocos meses después de la primera y empezamos con esa jueza con un duelo, con una pena negra y una soledad… Porque se ha quedado con la situación de la muerte de Reyes Baute, el Sargento Morata que se ha ido de vacaciones… Y ella está en un momento terrorífico. Aparte lo del niño se le está complicando todo y está en un momento bastante complicado.

Había ganas de continuar con la historia tras el éxito de la primera temporada, ¿no?

Yo soy actriz y jamás había hecho televisión. No he sido nunca muy consciente de nada de lo que ha sucedido con Hierro hasta que vi que se estrenó y que funcionó muy bien y le daban muchos premios a Movistar por la serie. Eso me llena de orgullo. Pero siempre pienso en el futuro y que esas cosas pueden ser favorables para que la compañía te siga llamando y te sigan ofreciendo proyectos. Como empresa, entiendo que algo que ha funcionado quieran que siga y poder fidelizar esos fans de la serie. Si ha sido la serie más vista, me parece absurdo no hacer otra. Era algo que se veía claro que iba a suceder, o en mi cabeza era así. Como ahora, si esta lo parte, pues que siga la jueza para rato.

¿Ha sido muy complicado rodar con la pandemia de por medio?

Imagino que la compañía quiere que digamos que fue una barbaridad, porque sí que se activó un protocolo terrorífico. Porque esta fue de las primeras series europeas en retomar y entiendo que, para ellos fuera costoso en el momento. Pero yo que he rodado en la península con pandemia y en El Hierro con pandemia, es que en El Hierro no hubo apenas casos. Yo no me puse una mascarilla hasta que no llegué a Madrid en agosto. De hecho, nunca se me hizo una PCR en El Hierro, jamás en mi vida. Se le hizo a la gente que venía de la península a seguir con la segunda temporada. A las dos semanas de arrancar, nos confinaron y no nos dio tiempo a rodar más.

Usted decidió quedarse allí...

Fue muy particular todo. Porque sí, yo me quedé. Hubo gente que cuando se cortó el rodaje se fue, pero por asuntos personales y porque hemos tenido la gran suerte de contar con Aina Clotet en la segunda temporada. Su padre [el doctor Bonaventura Clotet] es una eminencia en epidemias con un hospital en Barcelona que es maravilloso y que lleva el tema del sida, y nos recomendó que no nos fuéramos de la isla. Que si tenía que pasar por tres aeropuertos, por dos aviones y no tenía un lugar en el que estar quince días, pues que eso era complicado.

Y, para usted, un sueño poder quedarse a vivir allí un tiempo, ¿no?

Un absoluto sueño, porque aparte, Movistar se hizo cargo de la casa. Dispuse de tiempo que en Madrid no dispongo para poder escribir y acabar mi serie de Puerto y Camino. Y yo puedo decir que el año 2020, no quiero que me castigue el destino, pero ha sido una suerte enorme haberlo podido vivir en El Hierro.

¿Se ha enamorado de la isla?

Sí, pero no me he enamorado de El Hierro ahora, ni de Canarias ahora. Yo soy íntima amiga de Félix Sabroso y Dunia Ayaso y mi corazón es absolutamente canario. No es la primera vez que ruedo allí. He rodado muchísimo en Canarias, he rodado con Félix Sabroso, he rodado con Álvaro Fernández Armero Las ovejas no pierden el tren. Y ahora ya tengo familia en El Hierro. Yo soy familia de Los Perejiles y mi familia de El Parador, eso es así.

¿Qué feedback habéis recibido por parte de los herreños?

Para El Hierro yo creo que ha sido la pera limonera. Ellos están contentísimos y me encantaba ir andando por la calle y que me gritaran "la cabrona" o "la jueza ya está aquí". Ha sido una pasada. Como he dicho, mi corazón es canario. Estoy escribiendo un largo y lo voy a rodar en El Hierro, ojalá pudiera. Y si pudiera, me encantaría tener algo allí, una parcelita o algo chiquitito. Es que me ha robado parte de mi corazón. En el confinamiento, tuve un accidente sola en El Hierro y esa isla me ha acompañado mucho. Hemos estado solos en un momento muy terrorífico la isla, mi tomate y yo. Para mí ha sido alucinante compartirlo con la isla. Ese mar me ha contestado a mí y a mis fatigas, te lo digo, ¿eh?

¿Qué faceta de su personaje veremos en esta temporada? ¿Se evidenciará que su hijo es su gran talón de Aquiles?

No, no es su hijo el talón de Aquiles. Ella sabe la enfermedad que su hijo tiene, lo sabe desde el primer momento y sabe que eso no tiene un buen final. Ella sabe que el niño cada vez va a estar más grave. La jueza esta temporada no tiene conflictos. Ahora irá sosteniendo lo que vaya llegando al juzgado. Lo que sí es cierto es que en ese nuevo caso de la custodia de las niñas le hará remover cosas sobre su hijo. Pero conflictos como tal no tiene, así que como actriz me he dedicado a trabajar cosas más pequeñas y minuciosas, como trabajar la soledad, la devastación y la pena negra que tiene esa mujer, que la han dejado más sola y abandonada que la hostia.

¿Será la jueza capaz de corromperse?

Jamás se va a corromper, ni la jueza ni yo. No voy a tolerar que la jueza se corrompa. La jueza es una mujer que sabe que la ley no siempre es justa, sabe perfectamente que la ley está hecha para el que la incumple, pero ella está ahí para impartir la ley. Aunque como mujer, y como madre, pueda tener otros discursos y otras creencias. Pero como jueza impartirá la ley. Además, lo que le dijo Diaz en el final de la segunda temporada sobre el tráfico de drogas no va a caer en saco roto e irá a por él.

La segunda está anunciada como la última. ¿Está contenta con el desenlace que se le ha dado?

Es que yo no la he visto. Esta temporada es todo tan enigmático que han querido que yo no sepa nada. De hecho, se han rodado dos finales diferentes y yo no sé lo que se ha montado.

Está nominada al Goya por La boda de Rosa. ¿Cómo recibió la noticia?

A mí me da muchísima alegría que la gente que sabe de lo que va tu oficio, y sabe de la dificultad que hay detrás de Rosa, porque Rosa tiene mucho trabajo y es un personaje complejo, hayan considerado que este trabajo está entre los cuatro a resaltar del año. También te digo que no podemos ponernos medallas, ni quitarnos mérito, porque no es un año de cine muy esponjoso. Ha sido una situación bastante jodida y complicada para todo el mundo. Y creo que la gran película de la pandemia fue Padre no hay más que uno, la de Santiago Segura, que el pobrecito mío no está ni en las ternas. O sea que para mí, la película del año es la de Santiago, que tuvo el coraje de estrenar su película en medio de todo el tomate y ha sido la más vista. O sea que no siempre corresponden las medallas con las cosas.

¿Le parece injusto que no haya recibido Padre no hay más que uno ni una sola nominación?

Yo no estoy diciendo que se le nomine. Estoy diciendo que es un año complicado para el cine y que la gente que ha tenido el valor de sacar sus películas, como Santiago, que hizo una taquilla enorme, eso no quede reflejado en algunos méritos de mi profesión. Hay otras películas que no ha visto nadie y que estamos los trabajos ahí como que son los resaltables del año. Este año ha sido un año particular y la gente ha visto mucho más cine en sus casas que en las salas. Yo lo único que digo es que la cultura os hemos hecho muchísima compañía y que nos apoyéis viendo Hierro el día 19 de febrero.

¿Le da miedo el delicado momento que está atravesando el sector?

A mí me me da miedo el vivir hoy, el presente. En el futuro, cuando yo llegue al río, cruzaré el puente. Yo no me voy a poner en miedos añadidos. Yo ya tengo el miedo del hoy.

Está triunfando también en sus colaboraciones en La Resistencia. ¿Cómo afronta a nivel personal sacar esa vis cómica?

[Risas] Me hace gracia que me digáis que estoy triunfando con Broncano. ¡Madre mía! Si yo nunca había hecho televisión... Es que yo no he sacado ninguna faceta, más que entrar allí y hablar con 'la Davi' [David Broncano]. Yo no hago nada especial.

¿Le sorprende la reacción del público, la buena acogida que ha tenido?

Lo que me sorprende es que la gente no me conocía. La gente me conocía como actriz, de los personajes que han visto y de las entrevistas de promoción que ido haciendo. Y ahora allí pues soy una señora que habla de las cosas y de las paparruchadas que me suelta 'la Davi'. Y ya está. Pero yo no me apunto la medalla de 'el gran triunfo televisivo'. Soy una que va allí y que, gracias a Dios, me pagan el supermercado del mes, que bueno es. Porque tampoco me pagan muchísimo dinero, ¿eh? Que yo no lo hago por dinero, pero quiero decir que es una cosa como puntual.

Ingrid García-Jonsson tuvo una experiencia similar…

¡Pero es que Ingrid vale para todo! Ingrid sí que es una mujer del Renacimiento. Yo la llamo 'mi novia', porque si me gustaran las chicas, yo tendría dos novias: Najwa Nimri y ella. A Najwa Nimri no la conozco, pero a Ingrid tengo la suerte de conocerla y es que vale para un roto y un descosido. Ingrid lo mismo te hace un anuncio de aspirinas, que te hace la producción de un corto, que te hace de actriz en un largo. Eso es un sueño de mujer.

Sea como sea, es positivo que, en un mundo especialmente marcado por hombres, como es el de la comedia, se empiece a apostar por mujeres, ¿no?

Sí, el mundo está entero masculinizado. Yo tengo que leer cosas como que mi personaje, Rosa, es una mujer que "llega a la mediana edad". Si fuera Luis Tosar el protagonista, no se diría que "Luis llega a la mediana edad". A Eduard Fernández nadie le ha dicho: "En 30 monedas, haces un personaje de un cura muy fuerte". Y a nosotras nos preguntan unas cosas... Pero no solo es masculinización, es que nos masculinizan y nos clasifican. A JLo o a Penélope no les dicen que ha llegado "a la mediana edad". ¿Por qué? ¿Porque son monísimas? Entonces, ¿solo llegamos a la mediana edad las que tenemos una belleza discutible? No lo entiendo.

Tiene una opinión muy particular sobre el feminismo. ¿A veces le ha pesado hablar sobre este tema?

No he tenido pelos en la lengua, pero he tenido grandes equivocaciones, como una palabra que pronuncié en febrero del año pasado, en la promoción del rodaje de la segunda temporada de Hierro. Usé una palabra que no está dentro de mi vocabulario [feminazi] y que no pienso pronunciar ahora. Lo que quería decir es que no me gustan las radicalidades en ningún formato.

Dentro del mundo del perro o de los gatos, hay millones de razas de perros y de gatos. Hay millones de variedades de patatas en el mundo que podríamos analizar. Pues hay millones de mujeres con millones de pensamientos diferentes. Las líneas de pensamiento no nos agrupan. Cada una tiene su línea y, dentro del feminismo, hay gente que comparte muchas cosas que yo entiendo que son necesarias, pero también pienso que no todo el mundo tenemos talento y eso lo mantengo por completo.

Está preparando una serie, Puerto y Camino. ¿Tiene ya cadena o plataforma?

Está en fase de grandes conversaciones, de conversaciones avanzadas, pero todavía no hay ninguna plataforma que nos haya dado el sí, tanto a Isabel Coxiet, que es mi productora, como a mí. Mientras tanto, yo voy avanzando, voy trabajando, voy haciendo documentos de venta, voy haciendo reuniones y de todo por mi serie. Porque si algo soy es la resiliencia y no pienso pararme.

¿Es un drama o una comedia? 

Es una comedia de mujeres que le echan huevos a la vida.

Ha dicho que le ha escrito un personaje a Broncano. ¿Ha aceptado la propuesta de salir en la serie?

Yo le he escrito papeles a muchísima gente. Si estuviera toda la gente a la que yo le he escrito un papel, sería un sueño. Le he escrito un papel a Piqué que es un sueño.

¿A Gerard Piqué, el futbolista?

Sí.

¿Para esta serie?

Sí. Es que mi personaje, que yo interpreto a Puerto, es la directora de Canal 8 Deportes. Es la directora de un canal de deportes y va haber muchísimo fútbol, muchísimo deporte y muchísima testosterona. No es una serie de mujeres, ni para las mujeres. Es una serie que protagonizamos mujeres a partir de los 35 años, pero es para hombres, mujeres, perros, gatos, maricas, binarias, trans, drogadictas, abstemias... de todo. Cabemos todas en Puerto y Camino.

Para acabar, hace unas semanas se quedó con las ganas de contar en La Resistencia cómo será este año, según la numerología. ¿Que nos depara el 2021?

El año 2021 es el año 5. Es el año de la comunicación… Espera, que lo busco, porque quiero decirlo bien. [Lee] Este año va a ser el año de la comunicación, es el momento perfecto para conectarse otra vez con el mundo. Es el momento de emprender nuevos riesgos, riesgos necesarios, romper cadenas que nos joden. Es un momento perfecto para experimentar realidades deseadas, es un momento perfecto para despertar la libertad interior y es un momento idóneo para vi-vir. Este va a ser el año nuestro.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin