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Juana Acosta ('La Templanza'): "El mundo pone los ojos en España porque las series de aquí tienen mucho éxito"

  • ECOTEUVE.ES entrevista a la protagonista de la serie Amazon Prime Video
  • "Los actores no somos dueños de nuestro trabajo, esa labor es del director"
  • "Estamos creando unos puentes fundamentales con Iberoamérica"

Juana Acosta fue sin saberlo una auténtica pionera. La actriz fue una de las primeras mujeres sudamericanas en dar el salto a España para iniciar un camino profesional en las artes escénicas con el que siempre había soñado. En 1997, la intérprete viajó a Madrid desde Colombia para iniciar sus estudios de arte dramático en la reputada escuela de Juan Carlos Corazza.

Tres años después, en el 2000, Juana Acosta terminó afincándose en la capital, donde ha acabado desarrollando una gran carrera interpretativa hasta convertirse en una de las actrices más célebres de la industria cinematográfica española. Este 2021, la caleña ha llegado al culmen de su trayectoria, siendo nominada al Goya a la Mejor Actriz de Reparto por su trabajo en El Inconveniente (película de Bernabé Rico), su máximo reconocimiento hasta la fecha. 

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Sin duda, Acosta se encuentra en un momento de lo más dulce y, en el horizonte, está a punto de estrenar un proyecto en Amazon Prime Video que espera que suponga "un antes y un después" para la ficción de Iberoamérica: La Templanza, serie que la plataforma ha producido de la mano de Atresmedia Studios (Buendía Estudios) y Boomerang TV y que adaptará la novela homónima de María Dueñas.

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La actriz encabeza junto a Leonor Watling y Rafael Novoa un reparto plagado de intérpretes procedentes de diferentes países, lo que aporta realismo y multiculturalidad a una historia que se desarrolla entre México, Cuba, Londres y Jerez. "Tenemos un mismo idioma y eso es una ventaja enorme. Estamos pasando por un momento muy importante en la ficción española y el mundo entero está poniendo los ojos en España. Lo que se está produciendo aquí está teniendo mucho éxito. Es el ejemplo de La casa de papel Velvet", empieza valorando la actriz en palabras a ECOTEUVE.ES.

"Por eso está llegando Netflix, Amazon, HBO... y por eso las grandes empresas están empezando a ubicarse en España como uno de sus puntos claves. Creo que eso está empezando a generar que vengan actores de Iberoamérica. Hasta hace poquito yo era de las pocas actrices iberoamericanas que vivían aquí. Ahora cada vez vienen más y eso es muy importante. Creo que estamos creando unos puentes que son fundamentales", celebra.

¿Qué es lo más complicado de hacer una serie de época?

Una de las partes más interesantes de nuestro trabajo es profundizar casi de manera antropológica en nuestros personajes. Cuando toca estar en una época como la que estamos explorando, te tienes que situar sociopolíticamente para ver qué estaba pasando entonces. Mi personaje es una mujer que en esta época sería mucho más fácil de entender que en aquella.

¿Cómo ha sido esa preparación? ¿Ha investigado por su cuenta o con el libro y el guion ya le valía?

Creo que las tres cosas. También hay decisiones que se van tomando en compañía de los directores, porque también en estas series no solo hay un director, son tres y tienes que ir poco a poco avanzando en la historia y en los guiones que vas rodando vas tomando decisiones sobre la marcha relacionadas con tu personaje. Es un trabajo muy minucioso y a mí me gusta mucho esa parte del trabajo. A mí me encanta toda la preparación, me fascina. Ayer hablaba con María [Dueñas], que cada vez que cumplo más años en esto, le dedico más horas. Cada vez son más las horas de análisis, de búsqueda, de lectura... Es una parte del trabajo que me encanta.

¿Ha tenido la posibilidad de hablar con María Dueñas durante ese proceso?

Yo no, yo no tuve la oportunidad de conocerla hasta más adelante. En todo caso, hay que señalar que esta es una adaptación bastante libre. No es absolutamente fiel a la novela.

Usted es colombiana, ¿cómo ha sido cambiar a acento mexicano? ¿Ha necesitado un coach?

Sí, si no, no hubiera podido. Me motivó mucho cuando me ofrecieron este personaje, porque trabajar acentos diferentes al mío para mí siempre significa un reto importante. Con el castellano ya es más fácil, porque llevo 20 años viviendo aquí, tengo una hija española, escucho constantemente el acento y lo tengo incorporado. Al principio, había algo de sentirme enconsertada y no tener libertad expresiva. Y ya en Vientos de la Habana tuve que poner acento cubano, me dijeron que tenía facilidad. A mí me pareció dificilísimo. Cuando no tienes el oído acostumbrado no es fácil.

Guillén Morales, que dirige los tres primeros episodios, me dio la posibilidad de hacer a Carola colombiana, pero en los libros es mexicana y yo dije que por qué no intentarlo. Hicimos una prueba con dos escenas y yo conseguí al mejor coach de mexicano, que todas las semanas me veo con él por skype para practicar. Guillén Morales dijo que sí que me veía y ha sido un lindo trabajo desde que empece la serie, pero muy difícil. Es un trabajo difícil hacer un acento bien hecho y no a brocha gorda.

Su personaje lo tiene doblemente difícil, porque era de Sudamérica, donde el papel de la mujer era todavía más secundario que en Europa...

Una mujer mexicana que además vive en La Habana. Toda mi parte no se desarrolla en México, en México se desarrolla la parte de Mauro Larrea y de Santos, al principio. Mi personaje se casa con el primo hermano de Sol y entonces, desde que nos casamos, nos vamos a vivir a La Habana, donde en esa época estaban las grandes posibilidades de trabajo y de comercio.

Allí esta mujer vive un matrimonio infeliz, está casada con un hombre que nunca la quiso, nunca pudo tener hijos, que era un gran deseo que ella tenía, y creo que eso la rompe y es un dolor que ella tiene. Ella se siente frustrada y lo que busca es ser querida. Busca ser cuidada y como no lo tiene, pues le toca buscarse la vida. Lo que me gusta de mi personaje es que dentro de lo que cabe, es libre. Es una mujer capaz de saltarse las reglas y salir adelante como puede en una época complicada. Si ahora es complicado, imaginaros en aquella época.

¿Es más difícil rodar con tres directores diferentes?

Yo creo que hay algo muy importante en nuestro trabajo y tiene que ver con la flexibilidad, porque yo soy muy técnica y me gusta mucho llegar al set con el trabajo hecho. Pero yo no soy la dueña de mi trabajo. Cada vez me voy dando cuenta más de que el trabajo es del director. El que tiene la totalidad, el que sabe la tecla que cada uno tiene que tocar en la historia, ese es el director. Yo no me puedo imponer, yo tengo que llegar con mi idea, con mi propuesta y hacerle caso al que manda, que es el director. Desde que entendí eso, vivo mucho más tranquila y sufro menos. El día que yo quiera imponer lo mío, ese día voy a dirigir y contar mi historia. Ahora estoy aquí para ponerme en manos de otro para que me digan lo que tengo que hacer, pero siempre con mi trabajo previo hecho. Siempre que has hecho tu trabajo, eso aparece.

En los últimos años no habíamos visto mucha coproducción con Latinoamérica. ¿Creen que esta serie va a suponer un antes y un después?

Creo que sí, que algo está pasando. Creo que ya venía pasando en Latinoamérica desde hace más tiempo. Yo cada vez que voy a mi país me encuentro con más actores mexicanos, argentinos, cubanos, españoles... Mi hermana vive en México y allí en todas las producciones vienen actores latinos. Tenemos un mismo idioma y eso es una ventaja enorme. Es verdad que en España no pasaba tanto y ahora estamos pasando por un momento muy importante en la ficción española y el mundo entero está poniendo los ojos en España. Lo que se está produciendo aquí está teniendo mucho éxito. El ejemplo de La casa de papel Velvet.

Por eso está llegando Netflix, Amazon, HBO... y por eso las grandes están empezando a ubicarse en España como uno de sus puntos claves. Creo que eso está empezando a generar que vengan actores de Iberoamérica. Hasta hace poquito yo era de las pocas actrices iberoamericanas que vivían aquí. Ahora cada vez vienen más y eso es muy importante. Creo que estamos creando unos puentes que son fundamentales.

El rodaje ha sido muy largo. ¿Cómo lo habéis llevado? ¿Os ha permitido compaginarlo con otros proyectos??

Sí, yo empecé en agosto y terminaremos en diciembre. Fueron muchos meses yendo y viniendo. La primera parte se grabó en Madrid, luego los exteriores de México y Cuba en Tenerife, después aquí en Jerez todos los exteriores de Cuba y México también. En Dublín rodamos los exteriores de Londres. Es difícil compaginar dos trabajos cuando estás participando en una serie como esta. Yo, con el tiempo, intento sobrecargarme menos. He tenido épocas en las que se me juntan muchas cosas y eso me genera mucho estrés. Quiero estar tranquila y poder disfrutar de mi trabajo y que no suponga para mí tanta angustia. Ahora sí voy a enlazar esta serie con otra, y luego una película, pero al menos no estoy con dos cosas a la vez. Eso me ha pasado y no me gusta tanto trabajar con tanta presión.

¿Cómo espera que recibirá el público su personaje?

Espero que la puedan comprender, sobre todo. No me gusta etiquetar a los personajes, me parece un poco simple, pero sí es un poco la antagonista. Es una mujer movida por el dolor, tiene mucha ausencia de amor en su vida y mucha necesidad de que la quieran. Ella no se preocupa por el qué dirán, ni por caer bien, ella tiene sus objetivos y ya. Tiene un marido que no la quiere y sabe que necesita ciertas comodidades que no quiere perder y es capaz de lo que sea para no perderla.

Esta serie se va a ver en todo el mundo al mismo tiempo. ¿Da miedo exponerse a tanto?

Estamos en un punto en el que no es la primera serie global, yo tuve la experiencia de la primera película de Netflix en español. En ese momento, recuerdo que sí había algo de impacto. De estrenar esta noche y mañana haber no sé cuántos países que tienen la posibilidad de verlo. Ahí sí tuve vértigo, pero de eso hace cuatro años y ahora en Netflix ya hay muchas películas mías. Vengo de estrenar una película en EEUU y en Puerto Rico, cuando llegué, los periodistas se habían visto casi todas las películas y se las habían visto todas. Eso es maravilloso, tener la posibilidad de ser global y de que todo el mundo tenga acceso a las ficciones y a las historias.

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