Series

Javier Rey, ante las 'mentiras' del coronavirus: "Hay que escuchar sólo a los más sabios y no dar voz a tonterías"

  • ECOTEUVE.ES entrevista al actor de 'Mentiras', nueva serie de Atresplayer Premium
  • "Mentiras' habla de cómo somos como sociedad, al final todos mentimos"
  • "A la ultraderecha prefiero no darle bola y los periodistas deberían hacer lo mismo"

Atresplayer Premium continúa apostando por nueva ficción en estos tiempos tan complicados de confinamiento en los que el entretenimiento y la cultura se hacen más necesarios que nunca. La plataforma de pago de Atresmedia estrena este domingo Mentiras, su nueva serie con Javier Rey y Ángela Cremonte a la cabeza de un reparto en el que también figuran Manuela Velasco, Miquel Fernández o Paco Tous, entre otros.

La producción, adaptación de la británica Liar, aborda un tema de total actualidad, a pesar del excepcional contexto en el que nos encontramos por la crisis del coronavirus: Laura (Ángela Cremonte), una profesora de literatura de Mallorca, es violada en su primera cita por Xavier (Javier Rey), padre de uno de sus alumnos y reputado cirujano de la isla. Desde ese momento, se desata un juicio policial, mediático y popular que llega a poner al espectador en la incómoda posición de dudar de la víctima. 

Lea también: Crítica de Veneno: cruzar el Mississippi para querer a Cristina Ortiz

Para Javier Rey este es uno de los retos más "interesante" de la serie: "El espectador va a cambiar de polo constantemente, a veces la misma persona creerá lo que dice ella y a veces creerá lo que dice él. Otra cosa es lo que sea políticamente correcto o no, ese es otro tema. Pero por eso me parece una serie valiente, ponemos encima de la mesa las dos posibilidades como reales", asegura el actor en palabras a ECOTEUVE.ES.

El actor reflexiona además sobre lo oportuna que se hace la ficción en una época en la que los bulos y fake news han aflorado interesadamente en un momento de gran sensibilidad e incertidumbre para la población: "Hoy están a la orden del día las mentiras, las acusaciones en público, cualquiera puede acusar hoy a cualquiera de cualquier cosa, la opinión pública opina sin ningún tipo de conocimiento sobre las cosas [...] La serie habla también de cómo somos como sociedad y viene en un momento muy bueno para que abra un debate sobre eso. Al final, todo el mundo, en mayor o menor medida mentimos".  

¿Cómo se encuentra? ¿Cómo está llevando el confinamiento?

Dentro de la locura que es todo esto, bastante bien. Me he hecho mis rutinas y estoy aprovechando el tiempo para hacer cosas que los viajes me habían impedido hacer en los últimos años. 

¿Le pillo en medio de algún proyecto?

Sí, he pospuesto una película que tenía fuera dentro de un par de semanas. Todavía no se sabe qué es lo que va a ocurrir en el futuro. 

La serie llega este domingo a Atresplayer Premium, sin duda una muestra más de que el entretenimiento ahora es más importante que nunca, ¿no?

Sí, siempre lo ha sido, pero ahora más que nunca, porque estando tantas y tantas horas en casa, la gente necesita ver cosas. En España tenemos una buena cultura de ficción y tener una buena oferta siempre beneficia. 

Hace unos días, hubo polémica en el mundo de la cultura por el debate entre si era conveniente hacer ese apagón de protesta o no en medio de esta crisis. ¿Tomó usted partido?

No me dio tiempo de tomar partido, ni de no tomarlo, porque estoy un poco desconectado en general. Cuando me estaba enterando de lo que estaba pasando, ya había pasado el chaparrón. 

Al final, sirvió para que el Gobierno recapacitara y tomara medidas para ayudar al sector de la cultura, ¿no? 

HmHm. (Asiente en silencio). 

La premisa de la serie es de total actualidad, a pesar del contexto excepcional en el que estamos. ¿Qué le atrajo del proyecto para aceptarlo?

Me gustaron mucho los directores y se veía que era un proyecto sólido. Yo ya había trabajado con Ángela Cremonte, con Manuela Velasco, con Miquel... Me gustaba el reparto y eso es muy importante para mí. Reunía todas las características que a mí me hacen moverme por un proyecto. Pero lo más importante es que es un personaje complejo, que hay que tener mucho cuidado en cómo tratarlo y a dónde llevarlo para que sea absolutamente realista y no crear un cliché. 

¿Cómo ha sido la construcción de su personaje? ¿Llegó a ver la serie original para ello o prefirió evitarlo?

No la había visto y cuando me ofrecieron el proyecto no la he querido ver para distanciarme, básicamente. Es una adaptación, pero la hacemos para ofrecer cosas distintas también. Dentro de las mismas premisas, intentamos llevar a lugares diferentes a los personajes. Para eso, a mí me ha ayudado más no ver la serie. 

La ficción, al menos en su primer episodio, es prácticamente un calco a la original británica. ¿Cómo convencería a alguien que ya la ha visto de que debe ver también la española? 

En el primer episodio se plantea el conflicto de lo que ocurre, entonces hasta cierto punto es normal que haya muchas similitudes. Pero una de las cosas que teníamos claro con esto es el cómo los personajes, a raíz de lo que ocurre, del hecho concreto que motiva la serie, actúan y evolucionan en función de eso que acaba de ocurrir. Creo que eso nos va a distanciar bastante de Liar a medida que avanzan los capítulos, el cómo los personajes aceptan lo que les ocurre. Desde un mismo punto de vista, se acabarán convirtiendo en series diferentes.

¿El objetivo de la serie a poner espectador en la incómoda posición de llegar a dudar de la víctima?

Sí, dudar de la víctima o pensar que la víctima es él. La serie se llama Mentiras porque aborda cosas que vivimos: acusaciones en público, la mentira está a la orden del día, cualquiera puede acusar hoy a cualquiera de cualquier cosa, la presunción de inocencia se pierde por el camino muchas veces, la opinión pública opina sin ningún tipo de conocimiento sobre las cosas, dan grandes titulares, fake news... La serie habla también de cómo somos como sociedad y viene en un momento muy bueno para que abra un debate sobre eso. Al final, todo el mundo, en mayor o menor medida mentimos. 

Uno ve la serie creyendo a Laura, como debe ser, después de asegurar que ha sido violada. ¿Cree que se atrevería la serie a contar lo contrario, que se trata de una denuncia falsa?

La madurez de esta serie, desde mi punto de vista, y es una de las cosas que me atrajo muchísimo, es que no tiene una visión unidireccional de lo que ocurre. El espectador va a cambiar de polo constantemente, a veces la misma persona creerá lo que dice ella y a veces creerá lo que dice él. Otra cosa es lo que sea políticamente correcto o no, ese es otro tema. Pero por eso me parece una serie valiente, ponemos encima de la mesa las dos posibilidades como reales: ¿las dos son reales, las dos son mentira o cuál es la verdad? Al final, es un juego que dura toda la temporada y que me parece muy interesante. 

¿Xavier está convencido de su testimonio, cree realmente que no ha violado a Laura?

Yo he interpretado a una víctima de una situación. Al final, la máxima premisa que yo tengo como actor es defender a mis personajes. En la vida real, los seres humanos somos así, nadie se considera a sí mismo el malo de la película, se lo consideran los demás. Como yo he interpretado a una víctima de una situación injusta, lo hemos llevado así hasta el final. Así que absolutamente sí, él se cree todo lo que dice porque así lo siente. 

¿Ha sido difícil ponerse en la piel de su personaje? ¿Ha vivido algún momento agrio junto a Ángela Cremonte?

Sí, ha habido momentos incómodo porque hay escenas muy duras, pero soy actor y esto pasa constantemente. Al final, disfruto mucho con el talento de mis compañeros y ha sido una serie que ha sido un disfrute. Los directores y el reparto tiene muchísimo nivel y creo que eso se va a ver reflejado y va a ser interesante ver una adaptación española que está a la altura de lo que se ha hecho fuera.

¿Cree que muchos hombres se pueden sentir identificados con Xavier? No en el hecho en sí de que ser acusado de una violación, sino de que lleguen a replantearse si han podido tener una conducta indebida sin ser conscientes de ello. 

No lo sé. Depende de cada uno. Al final, las ficciones al público los lleva a lugares diferentes. Probablemente, haya personas pero no lo sé. Desde luego, lo que sí que va a ocurrir es que se va a crear un debate en torno a la información de las cosas, cómo juzgamos a la gente que nos rodea... Eso va a ser lo interesante. Si se pueden sentir o no identificados con mi personaje o no, no tengo una respuesta para eso. 

La serie va al grano desde el principio y la trama avanza muy rápido. ¿Se relajará el ritmo en los próximos episodios?

No, para nada. Es una serie que cuenta una historia muy dura que pone al límite a todos los personajes y que cuanto más se estira en el tiempo, más dura es. Creo que ahí nos hemos enfangado mucho, en el buen sentido de la palabra, nos hemos metido hasta las trancas para darle la intensidad que merece la historia, no pasar de puntillas por encima. 

La original tiene segunda temporada. ¿Esta la tendrá?

Eso tendrás que preguntárselo a los jefes, yo ya he hecho lo que tenía que hacer y no sé mucho más. Y menos en la época en la que estamos ahora. 

Hablando de Mentiras, estamos en un momento de mucha sobreinformación en el que algunos sectores de la ultraderecha han aprovechado para difundir una gran cantidad de bulos. ¿Qué reflexión saca de lo que está ocurriendo en la política?

A ver cómo lo digo. Yo no doy voz a tonterías y no hablo sobre especulaciones. Creo que ahora mismo lo único que le pediría a los que están arriba es que actúen con inteligencia y no con partidismos. Estamos en un momento en el que los inteligentes, los más sabios deben tomar más decisiones. Pienso que a la gente que no es sabia no hay que darle bola, sino todo lo contrario. No hay que retuitear, no hay que picarse, no hay que fomentar... Simplemente, hay que escuchar a los más sabios y no escuchar a los que no lo son. 

Precisamente vuestro sector, el de la interpretación, fue despreciado por Vox, que os llamó titiriteros. Cuando lees algo así, ¿dan ganas de responder o haces un esfuerzo por no entrar al trapo? 

Si respondo a esta pregunta, ya les estoy dando bola a eso y no quiero darles bola. Al final, hay que ser consecuente con lo que uno dice, yo lo intento hacer a través de mis redes sociales y en mis entrevistas. Al final, soy actor y mi trabajo es ser actor. Punto. Hay cosas a las que no le quiero dar bola. Creo que los periodistas deberíais hacer exactamente lo mismo, porque si nadie da bola de nada, no ocurriría nada de esto.

El problema es que al final, parece que es muy interesante buscar el conflicto y buscar la suciedad para sacar noticias y buscar más respuestas. No voy a entrar a ello, yo paso. Estoy viviendo una fase de admiración absoluta por nuestros sanitarios, de admiración con la gente que coge el toro por los cuernos, de la gente sabia que habla y da buenos consejos. Eso es lo único que tenemos que difundir, tanto los periodistas como los que tenemos algo que decir. Nada más.

¿A qué está dedicando su tiempo durante la cuarentena? ¿Ha recuperado alguna rutina o actividad que antes no podía hacer en casa?

Estoy viendo muchísimo cine, muchísimas series, leyendo muchos cómics y libros y eso no lo había hecho nunca porque los rodajes me lo impedían. Es verdad que echo mucho de menos salir a correr, que es algo que hacía bastante, ya que corro maratones con grupos de amigos. Echo de menos ver a la gente, pero he aprovechado este tiempo para mis frikadas y para en mi ocio personal ponerme más al día.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin