Aleix, tras vencer en 'Masterchef': "No soy cocinero, solo una persona que ha ganado un talent show"

26/06/2019 - 17:23
  • ECOTEUVE.ES habla con el concursante, triunfador de la séptima edición del concurso de La 1

  • "Tuve prejuicios con Valentín por nuestra forma de pensar", confiesa el joven

Aleix (26) ensayó solo una vez el menú que presentó en la final de Masterchef 7 y que le dio el triunfo frente a Teresa. Conquistó a todo el jurado, pero especialmente a Jordi Cruz, su coach. La victoria de Aleix tiene también una importante carga emocional. A los 16 años tuvo que aparcar su sueño de dedicarse a la cocina para ayudar en el negocio familiar -su madre tiene una pescadería- sin saber que diez años más tarde iba a poder subirse al tren de Masterchef que le ha dado la oportunidad que buscaba.

ECOTEUVE.ES habla con Aleix pocas horas después de convertirse en ganador de Masterchef. Está a punto de publicar su libro de recetas -a la venta el 9 de julio- y el postre que cerró su menú de ganador ya se puede degustar en el restaurante del programa en Madrid. Ahora, dice, le toca terminar de formarse. "No soy cocinero, solo una persona que ha ganado un talent show". 

¿Te ha costado mucho mantener el secreto de que eras tú el ganador de Masterchef?

Es duro, yo vivo en una ciudad pequeña y durante dos meses todo el mundo me ha querido emborrachar para sonsacarme... (risas). Lo sabían solo lo más íntimos, pero es la única forma de mantener el secreto.

¿Cuántas veces ensayaste el menú final?

Solo una. El día antes, de 23.00 a 02.00 de la madrugada. Por tema logístico, yo me fui a la prueba de exteriores, llegué tarde y solo tuve esa noche para calcular los tiempos. Me tiré a la piscina el día de la final y fue genial.

Gustaste a todos pero, sobre todo, a Jordi Cruz. ¿Ser su favorito era una ventaja o un inconveniente?

Los compañeros desde el principio decían que me veían ganador y eso te pone en un sitio que no es bueno, porque te exigen más, puedes confiarte demasiado y te puede salir mal. Está muy bien que Jordi te lo diga el día de la final, cuando ya has presentado el menú, pero antes intentaba no hacer caso a nada de eso. 

Dedicaste tu triunfo a tu madre. ¿Por qué tiene tanta importancia para ti?

Como para todos, es de lo más importante que hay en la vida. Mi madre luchó mucho por nosotros desde que yo era pequeñito y nunca está de más agradecer tus logros. Si ella no hubiera estado ahí, yo ahora no estaría aquí.

Aparcaste muy joven tu sueño de dedicarte a la cocina. Imagino que ella estará orgulloso de ti.

Sí. Por temas familiares tuve que aparcar la cocina y no sabía cuándo lo podría retomar. Pero si eres constante, siempre pasa un tren que puedes coger. La cuestión es aparcarlo, no abandonarlo.

¿Vas a trabajar con Jordi Cruz?

No soy cocinero, soy una persona que ha ganado un talent show y ahora toca formarse. Jordi me ha abierto las puertas de su casa y a mí me encantaría ir con él después.

Los espectadores han podido ver la buena amistad que tenías con Valentín, pero él dijo que al principio no os caísteis bien. ¿Cómo lo viviste tú?

Fue por una cuestión de prejuicios: yo soy de Cataluña, él de Madrid... Somos distintos por el tema político y a primera vista crees que no es la persona con la que mejor te vas a llevar. Pero lo bueno de Masterchef es que estás en una casa, centrado en cocinas, donde no importa nada más, y llega un momento en que abandonas los prejuicios y te das cuenta de que no hay que juzgar antes de conocer.

¿Que pensaste de él?

Que iba a ser una de las personas con las que menos iba a congeniar. 

¿Cómo llevaste los piques de Valentín y Carlos? Te pillaron en medio... 

Me intenté aislar un poco de todos los piques personales. La cocina pone mucha tensión entre las personas y más en Masterchef. Al final han sabido llevar bien las cosas.

Además de buen cocinero, las redes hierven con tus fotos... ¿Te has acostumbrado a ser considerado un sex symbol? ¿Cómo lo vives?

(Risas) Lo vivo normal. Soy alto, siempre he hecho deporte y me gusta cuidarme. Interiormente soy muy feliz y positivo. Por lo tanto, ya no es el físico, sino lo que sienten al estar contigo.

En Twitter no se habla de tu interior...

(Risas). Eso es por las fotos que pone Abel Arana. No hay nada que esconder.



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