Iker Jiménez confiesa el peor momento de su vida: "Lo perdí todo de un plumazo"

10/06/2019 - 14:56
  • El presentador de 'Cuarto Milenio' se sinceró frente a sus seguidores

Iker Jiménez sorprendió este domingo a los espectadores de Cuarto Milenio al plantear una reflexión con la que terminó desvelando uno de los capítulos más negros de su vida. El presentador de Mediaset quiso hablar del éxito y del fracaso y de lo que hay que hacer para volver a levantarse.

El periodista empezó diciendo que hay veces en las que "se establecen conexiones con ciertos lugares" e invitaba a los seguidores de su programa a "descubrir o redescubrir ese lugar en el que se sienten a gusto, en el que hay buena energía y les ha dado suerte". Jiménez reconoce que eso de la suerte "es poco científico", pero promete que él vivió una experiencia así en Sigüenza. 

Lea también: Carmen Porter: "La Nancy Selene fue mi mayor terror en la infancia, estuve semanas sin dormir"

Fue entonces cuando el vasco confesó el momento más duro de su vida: "Hace 20 años tuve uno momento de esos de perder lo que yo había logrado con bastante esfuerzo y mi estatus". Jímenez lamentó que "estamos en un sociedad en la que cuando pierdes el estatus, en vez de considerar que es muy importante el aprendizaje para levantarse, demoniza un poco a las personas como 'ese ha fracasado'".

Iker Jiménez: "Lo perdí todo de un plumazo"

"Con 26 o 27 años estaba en un estatus absolutamente, para mis perspectivas, maravilloso", valoró destacando el arranque de su trayectoria profesional. "Hubo un momento en el que, por ciertas circunstancias, que no tenía nada de un día para otro y sin ningún tipo de seguridad, con los dos bolsillos resplandecientes", aseguró desvelando así el mal momento económico que atravesó. 

"Llevaba cinco años siendo protagonista de un montón de andanzas con un estatus o rol dentro de este mundo del misterio y que ya prácticamente no existe. Pero de un plumazo, perdí todo eso. Me fui... me dijeron que me fuera", relató. Fue entonces cuando Jiménez vivió su gran inspiración: "Me tenía que ir al castillo de Sigüenza y ahora me pregunto a santo de qué. Algo me hizo ir a ese sitio atravesando la nieve", declaró asegurando que aquello le sirvió para acabar una novela con la que se redescubrió a sí mismo. "A partir de ahí tuve una fe tremenda. No me lamí las heridas en ningún momento y ahí comenzó un caminar que quizás me ha traído hasta aquí", sentenció.



En Portada



Informalia




Comentarios 0