La nueva vida del padre Apeles en el "exilio" y apartado de la televisión: "Entré en una situación de depresión"

15/04/2019 - 16:01
  • El famoso sacerdote se hizo muy popular como colaborador de programas en los noventa

El padre Apeles fue muy popular en la televisión de los noventa. Como colaborador de Crónicas marcianas o Moros y cristianos, se hizo un hueco en la parrilla de Telecinco en aquella época. Llegó, incluso, a tener un programa propio, Cita con Apeles, que presentó con Rocío Carrasco. Pero, ¿qué ha sido de él?

El padre Apeles vive ahora "exiliado" en Bolonia (Italia). Trabaja como director de un archivo histórico. "Paso la mayor parte del tiempo entre pergaminos y libros", dice en El Español.

"En España me marginan", cuenta sobre los motivos de su marcha al extranjero. "Hay interés por parte de grupos poderosos en tenerme fuera de la circulación. Saben perfectamente que, gracias a Dios, tengo algunas cualidades, pero no me permiten aplicarlas".

Lea también: El Padre Apeles reaparece con una tremenda bronca con Pilar Rahola

Cuando el padre Apeles comenzó a alejarse de la televisión vivió momentos duros, según explica él mismo. "Me sentí muy postergado y empecé a depender de las medicinas. Las tomé excesivamente y, a veces, acompañadas de mis whiskeys favoritos para dormir aún más horas", dice. "Entré en una situación de depresión y de tener ganas de morir, pero nunca tomé barbitúricos ni intenté suicidarme como se dice por ahí. La fe fue mi salvación".

Sobre su situación económica, niega recuerda que ha pasado mucho tiempo sin trabajar y también ha gastado mucho dinero en libros y en viajes. "A la ruina he llegado con mi propio esfuerzo", reflexiona.

De su época en televisión, mantiene buena relación con Rocío Carrasco y tiene buena opinión de Xavier Sardá y Jordi González. No así de Yola Berrocal. "Me hizo muchísimo daño".

La opinión de Apeles sobre la pedofilia en la Iglesia

El sacerdote también habla sobre los casos de pedofilia en el seno de la Iglesia. "La pedofilia es algo horroroso. Me resulta incomprensible. Pero por asquerosa que sea me parece aún más reprobable la actitud de algunos obispos que no han aplicado a tiempo los correctivos oportunos".




Informalia




Comentarios 0