Roberto Leal: "Los presentadores que van de estrellas acaban estrellados"

13:03 - 14/02/2019
  • ECOTEUVE.ES entrevista al presentador antes del estreno de 'La mejor canción jamás cantada'

  • "Con 'OT 2017' me di cuenta de que lo mío es el entretenimiento", confiesa a este medio

  • "No me veo presentando un formato más tenso", cuenta Roberto Leal

Ni un mes de tregua se ha dado Roberto Leal para volver a TVE. Tras la gala de OT de Eurovisión, el presentador sevillano vuelve a la carga este viernes al frente de La mejor canción jamás cantada, el nuevo concurso de Gestmusic. Siendo uno de los rostros 'de moda' de la pública, él prefiere no caer en grandes adjetivos: "Huyo del calificativo de 'presentador estrella'. Las estrellas acaban estrelladas".

Lo del periodista andaluz parecen ser los formatos musicales o, al menos, "el camino por el que la vida le va llevando", como dice en su charla con ECOTEUVE.ES. El nuevo programa de La 1 y OT dan buena cuenta de ello: "Gracias a la edición de 2017 cogí tablas en el directo y me di cuenta de que me encanta el entretenimiento", asegura. Además, dice no verse "presentando un formato más tenso". 

Es usted 'el presentador de moda'.

Huyo del calificativo de 'presentador estrella'. Sí que me siento un privilegiado por que cuenten conmigo para proyectos tan chulos. Las estrellas acaban estrelladas. Me gustan los huevos 'estrellaos', eso sí. Ojalá que esto dure mucho.

Dijo en La resistencia que se había gastado mucho dinero en estanterías para premios. ¿Cuántas más se ha comprado?

Eso era una salida fácil, porque sabía que David Broncano me iba a preguntar por eso. Mi madre me regaló una estas navidades, porque es cierto que han sido seis o siete premios: algunos más locales, otros como los Iris o la Antena de Oro... Pero no los tengo en mi salón como si fuesen una cabeza de ciervo, para que lo vea la gente. Los tengo en una pequeña oficina, por tenerlos cuidados. Son bien recibidos, pero no me preocupan.

Además, en su pueblo le han dedicado una calle.

Sí, y además es sorprendente porque ha sido en vida. Esas cosas se suelen hacer cuando uno ya no está, pero estoy alegre de poder vivirlo. Ya que me lo dan, que pueda pasar por allí, hacerme una foto y subirla a Instagram.

¿Cómo lleva el no descansar y encadenar tantos proyectos?

No he parado: cuando acabó OT, llegó la gala de Eurovisión y ahora esto. Trato de aprovechar al máximo los momentos libres que me quedan. Como ahora no hago España Directo, sí que tengo las tardes libres.

¿Cuando va a su tierra desconecta?

Sí. En mi pueblo estoy ya muy visto, me conocen desde siempre, desde la época de Informativos Telecinco, donde llevaba brackets, gafas y tenía granos. La gente sí me va haciendo algún apunte, como decirme que les gusta la canción de Eurovisión.

¿Cuál es 'su mejor canción'?

Yo soy de Nino Bravo, de Raffaela Carrá... Luego soy muy comercial (Bisbal, Bustamante...). También me gusta la copla y alguna canción sonará en el programa. Cuando se canten temas supuestamente alejados de mi época, seguro que me traen un montón de recuerdos: esa canción que escuchaban mis padres o esa otra que te recuerda a cuando te diste tu primer beso (o lo intentaste).

Hace no mucho los viernes televisivos eran terreno del corazón. ¿Qué cree que ha cambiado, el público o la oferta de las cadenas?

Ya hace unos añitos que las cadenas apuestan por el entretenimiento y, además, un entretenimiento familiar, con programas como el nuestro, que te puedas sentar con el abuelo o con un niño y que no hiera a nadie. Por eso me encuentro cómodo en este formato, más bien por mi forma de ser. Igual en un formato más tenso no me vería. Yo ya he hecho programas los viernes y es un buen día. Además, siendo inteligentes, no debíamos coincidir con programas musicales que ahora lo están haciendo muy bien. Teníamos que buscar este hueco.

La mejor canción jamás cantada competirá con Silvia Abril y su Juego de juegos.

Yo creo que va a ser un gran programa, lo vería si no estuviese haciendo yo otro en directo. Son ofertas completamente diferentes. Silvia es una crack y lo que haga lo hará bien. Ojalá podamos repartirnos y que nos vaya bien a los dos. No pienso en eso en la competición.

¿Va a cantar en el programa?

Yo espero que no. Podemos estar ahí picados David Amor y yo... [risas]. La verdad es que, aunque parezca que soy muy proactivo, me gusta dar un paso atrás, porque los protagonistas son los concursantes. Eso sí, si hay que bailar o cantar algún día porque surja, lo haremos.

¿Le gustaría hacer cualquier cosa o se está especializando en los formatos musicales?

Es por donde me está llevando un poco la vida. Al fin y al cabo a mí me gusta hacer entretenimiento y estos dos formatos van de la mano. Me encuentro cómodo ahí, pero estoy abierto a proyectos que no tengan nada que ver con esto. Sí que es cierto que ahora no me lo planteo. A mí me gusta la música y Gestmusic es la mejor productora para hacer un programa como este.

¿Qué música le pone a su hija?

Ahora le pongo una canción de Kids & Us, porque está aprendiendo inglés para que no le pase lo que a su padre, que empezó tarde. Le pongo los CDs de OT también y, por supuesto, el Baby Shark, que es la banda sonora de mi casa y está ahora tan de moda.

¿Qué ha aprendido de estas dos ediciones de OT?

Es un programa que te da tantas oportunidades de aprender en cada gala. Aunque siempre acabemos con una sonrisa, se pasa mucha tensión. No tiene nada ver con éste que, a pesar de ser un programa serio que tiene que salir bien, los que vienen a cantar no se la juegan. OT me ha dado tablas en el directo. Todavía nos acordamos de la gala 0 de 2017, que todavía se sigue hablando mucho de ella. Al final le tendré mucho cariño a esa edición. Ahí me di cuenta de que me gustaba el entretenimiento. Yo soy licenciado en Periodismo, pero he hecho siempre actualidad. Alguna gente me dice que si soy monologuista. Yo no he hecho un monólogo en mi vida.

¿Y de la presencia en redes del programa?

El primer año me pilló de sorpresa, pero el 90% de los comentarios eran positivos. Aprendí a no entrar en pequeños microdebates que luego se magnifican. Twitter es eso. Es una herramienta útil y hay que estar ahí, pero hace tiempo que dejó de afectarme lo negativo. Si me dices algo feo a la cara, me ofenderá más, pero si lo veo en una pantallita, la verdad es que me da igual, sobre todo, si no son críticas constructivas.




Informalia





Comentarios 1

#1
17-02-2019 / 07:42
pizpireta
Puntuación 1
A FavorEn Contra

pues cmo tú cuando te fuiste a antena 3. Después de fracasar tuviste que volver a tve con el rabo entre las piernas y las orejas gachas