Paula Vázquez: "Soy más 'viejennial' que 'millennial', pero 'Fama' me hace sentir que sigo ahí"

12:42 - 29/01/2019
  • ECOTEUVE.ES entrevista a la presentadora del talent, que vuelve hoy a #0

  • "No hacemos reality, solo nos interesa el talento; sacrificamos cantidad pero ganamos calidad"

  • "La gente cree que soy de Podemos y nadie me ha visto votar", se lamenta la presentadora

Movistar+ abrió las puertas en 2017 a Paula Vázquez, que llevaba cuatro años alejada de la televisión tras la conclusión de su contrato con Antena 3. La plataforma de pago tenía un plan para ella y lo terminó llevando a cabo: tras presentar El Puente, la gallega ya había cogido el rodaje suficiente para alzarse de nuevo con las riendas de Fama, a bailar en su gran regreso a la pequeña pantalla después de una década de su estreno en Cuatro.

Esta noche, a las 21.00, Movistar estrena la segunda edición del talent de baile en #0 y aunque lo hará con algunos cambios importantes en su mecánica, el programa seguirá evitando el reality para mantener esa profesionalización con la que se resucitó el formato. "Solo nos interesa el talento; sacrificamos cantidad pero ganamos calidad", reflexiona Paula Vázquez en palabras a ECOTEUVE.ES. 

La presentadora da las claves del nuevo curso en la escuela y lanza una reflexión sobre las polémicas en las que se ha metido en los últimos años por la valentía con la que se ha mojado en diferentes asuntos políticos: "Dejé de decir lo que pienso porque se me atacaba de una forma muy gratuita", asegura Vázquez, que reconoce que es algo que "ya no le compensa". 

Y aunque no se atreve a decir que Fama sea el programa de su vida -"siempre quiero pensar que el gran formato está por venir"-, la presentadora se muestra agradecida y encantada de guiar de nuevo al talent que marcó a toda una generación en su segunda vida. "Soy más 'viejennial' que 'millennial', pero 'Fama' me hace sentir que sigo ahí".

¿Cómo afronta esta segunda edición de Fama en #0?

Lo vivo como una renovación de votos. La edición anterior, como habían pasado diez años, dije que esto era como aquel hombre de tu vida que quiere volver contigo. Este año renovamos los votos, pero con ganas de más ilusión, de más energía, en una casa más grande a la que nos hemos mudado... Tengo muchas ganas de ver la evolución de los profesores y de los nuevos alumnos. Este año contamos además con Mimi, que ha compuesto Fuerte para nuestra cabecera y creo que va a estar también vinculada a la escuela. Estamos con ganas de empezar ya. 

¿Qué espera del nuevo curso en la escuela?

Espero volver a trabajar como lo hice el año pasado, que estuve muy a gusto. Mis compañeros, tanto los que están delante como detrás de las cámaras son generosos, talentosos y muy trabajadores. La gente del equipo nos conocemos desde hace más de diez años. Es volver a casa pero con mucha confianza, es más la celebración de volvernos a ver que preocuparnos por el formato, porque es tan nuestro que nos sale solo. 

¿Conoce ya a los nuevos concursantes? ¿Qué destacaría de ellos?

Personalmente no, pero sé quiénes son y conozco sus historias. El nivel, como el año pasado, es abrumador. Son chavales que viajan por todo el mundo, algunos tienen su propia escuela en Shanghái o en Nueva York. La mayoría son de veintipocos años, pero preparadísimos, con las cosas muy claras y muchas ganas de trabajar. Mi sensación es que en esta nueva etapa, la gente habla más de danza que de baile. Yo espero que este año, todos puedan interactuar más conmigo para que el público los conozca como yo he podido conocerlos.

El formato llega con novedades en su mecánica. ¿La dejan participar de algún modo en el proceso creativo del programa?

Tanto Movistar como Zeppelin cuentan conmigo en esos casos. Al equipo humano del programa lo conozco desde hace muchos años y ya tenemos mucha confianza. A veces, a alguien se le ocurre una persona que podría venir a dar una charla o un curso, y tiene su contacto y lo propone. El año pasado, una charla que me pareció súper interesante fue la que dio Mercedes Herrero, una ginecóloga que les habló de consentimiento y de enfermedades de transmisión sexual. Por el perfil de público al que vamos, funcionó muy bien en redes y en Youtube.  

Fama se ha profesionalizado desde su salto a Movistar. ¿Echa de menos algo de aquella etapa en Cuatro?

Prefiero no comparar ambas etapas porque no tienen nada que ver. Si quisiéramos imitar a la anterior estaríamos cometiendo un gran error. El equipo tenía claro que la danza a evolucionado en 10 años y había que darle un cambio de estructura. Ahora cada profesor no tiene su propio estilo, sino que engloban todos y los hacen suyos. 

¿Cree que Fama puede volver a convertirse en el fenómeno que fue o esto es algo muy complicado al emitirse en un canal de pago?

Es muy complicado. Por un lado es eso y, por otro, tiene que ver con el hecho de no hacer reality. El año pasado no había cámaras en sus habitaciones y va a seguir siendo así, su vida privada no nos interesa. Nos interesa su esfuerzo, sus méritos, su talento y enseñarles en lo que podamos. Me gusta mucho la línea editorial de Movistar, tienen claro que aunque sacrifiquen cantidad, ganan calidad.

Muchos fans piden que se dejen ver por la escuela algunos ex concursantes o los antiguos profesores del programa. ¿Lo ve posible?

Desde Movistar yo siempre he escuchado que la puerta está abierta para los profesores. Y concursantes sí que hemos tenido algo, que han venido por casualidad con algún artista al que acompañan. Es muy gratificante volverles a ver. Pero no creo que sea justo hacer comparaciones ahora, porque creo que el momento de Carla, Sandra, Ruth, Iker y Raymond es ahora. Ensuciarlo con titulares de algo que ya tuvo su momento hace 10 años sería robarles protagonismo a los de ahora, que están buscando su hueco.  

Si tuviera que definir con pocas palabras a los nuevos profesores, ¿cómo lo haría? Por ejemplo, ¿a Raymond?

Raymond es explosión, es talentosísimo y es la multicultura. Es la sonrisa eterna, es un buda con arte. Raymond ha bailado hasta con Katy Perry, tiene un currículum de la hostia. Yo no había visto a nadie bailar igual. Cuando Raymond baila, pido que nadie me distraiga para poder disfrutarle. 

¿Y a Carla y Sandra?

Carla y Sandra, aunque bailan un mismo estilo, cada una tiene su arte y una personalidad diferente. Carla me encantaría que fuera mi prima o mi vecina, que estuviera cerquita de mí toda la vida. Carla Cervantes es de esas compañeras de trabajo que tiene un ángel en la cara... que te mira y te olvidas de lo que le ibas a hablar. Tiene unos ojos preciosos y una dulzura y pureza que da el saberse poderosa. Ella no necesita imponerse. Cuando ya conoces el talento que tienes, y te lo han aplaudido en los escenarios en los que te lo tienen que aplaudir, ya no te peleas con nadie más. Vienes aquí a poner las cosas fáciles. Sandra es una creativa espectacular, es un tarrito pequeño de magia. Es una compañera increíble, la hipersensibilidad en el trato y en el hacer. 

Y faltarían Ruth e Iker...

Ruth Prim es nuestra chica de Juego de Tronos. Es una guerrera, es la más callejera. Es una mujer que en un mundo de hombre, como es el del hip hop, Ruth Prim tiene un nombre muy importante. Hay muchos bailarines reconocidos internacionalmente que han venido a Fama porque está ella. E Iker es una bendición, ha vivido muchas fases en su vida. Es alguien que ha vivido muchas vidas y se le nota, porque tiene un talante increíble para trabajar y enseñar las cosas. Es súper generoso y hace todo desde un lugar, no quiero decir humildad, pero sí de paz. 

El año pasado vimos a algunos artistas muy conocidos pasar por el programa. ¿A quién le gustaría ver este año actuando junto a los chicos?

Me gustaría muchísimo, muchísimo, muchísimo, que viniera David Sainz. Es un guionista canario, actor, creador... hace un montón de cosas. Me gustaría que vinieran él y Lomogoldo a cantar alguna de sus canciones. Y a nivel internacional, me encantaría ver a artistas como Luis Fonsi o Maluma, que al pobre que le dan mucha vara y yo lo sigo más allá de las letras de sus canciones. Le veo mucho por las redes y me parece un buen chico, más allá de su personaje. Por soñar, me encantaría que viniera con Maluma. 

¿La veremos bailando por fin este año?

Pues espero que no (Ríe). Ellos insisten en que sí, pero yo no lo veo. El año pasado lo superé porque les dije que me había operado el menisco y que la última vez que había bailado había sido en el 93. Me volví a operar el menisco hace tres meses, por lo que la excusa todavía yo creo que me va a durar. Ya veremos... Desde luego, detrás de cámara estoy bailando ya todo el tiempo. 

En la rueda de prensa de Fama demostró una gran complicidad con Mimi. ¿Qué le parece el éxito que está teniendo?

Es todo un orgullo. Nadie se lo esperaba. A mí me sorprendió, porque ella el año pasado vino como Mimi de invitada varias veces, pero al día siguiente volvía a venir de público con la cara lavada, en zapatillas y la gente tan normal con ella. Es súper fan del programa. Este verano, cuando ya lo petó con Ya no quiero na, yo aluciné. He visto su evolución, tanto en Fama como en OT, y para mí, ella es el ejemplo de la constancia y la tenacidad. Es lo que hoy en día tiene que ser un luchador, alguien que cree en sí mismo. Tiene toda mi admiración y espero que además de venir a actuar, también intervenga en el programa de alguna manera. 

¿Es Fama el gran formato de su vida?

(Piensa). No lo sé, yo siempre quiero pensar que el gran formato está por venir. Luego he tenido programas que me han dado muchísimas alegrías, como el Euromillón u otros inolvidables como el Un, dos tres. Cuando lo pienso tengo ganas de llorar, porque lo recuerdo como si me hubiera pasado en otra vida. Era tan joven... Pero bueno, Fama me está dando grandes alegrías y en esta etapa también. Han pasado 10 años desde la primera vez y cuando volvió, uno también tenía sus dudas. Pensaba: '¿Me adaptaré? Yo ya soy más viejennial, que millennial...'. Y al contrario, me da una energía, me hace sentir que sigo ahí. Es un lugar que en el que descargar la ansiedad de no poder hablar todo el rato. Porque me encanta hablar, creo que se nota (Ríe).

Habría que darle un formato de entrevistas...

(Ríe) No sé, quizá haría preguntas muy tontas, porque yo no he hecho periodismo. Aunque el otro día me dijeron que con los años que llevo en la tele, me convalidarían tres años de la carrera. Tengo que mirarlo a ver si es verdad. (Ríe).  

El otro programa que presenta en Movistar+ es El Puente. ¿Lo veremos regresar?

Pues nunca se sabe y nosotros tampoco, sinceramente. No tenemos los datos de la audiencia definitiva, porque hay gente que lo sigue viendo en diferido. Ojalá volviera. Ambos formatos se caracterizan por algo que a mí me gusta mucho y es que están hechos por realizadores que vienen de la ficción. El Puente es precioso y ha tenido varias nominaciones por esa forma de contar la historia. Y Fama igual, porque ha innovado con los planos de las coreografías, que parecen videoclips en directo. 

Movistar consiguió su vuelta a la televisión. ¿Le han llegado ofertas de otras cadenas?

No, y sinceramente, me parece que Movistar está dando el paso siguiente en el entretenimiento que esperábamos todos. Los contenidos se han diversificado tanto en la televisión, con la llegada de plataformas como Netflix o Amazon, que han sabido dar un paso al frente. Se están haciendo cosas diferentes, se está apostando por una tele más gourment, pero los que somos fans de este tipo de tele somos muy fieles. 

Fue [al Congreso a apoyar a Irene Montero] e incluso [participó en la consulta de Podemos sobre el chalet de Pablo Iglesias]. ¿Se posiciona ahora entre él e Íñigo Errejón? 

Yo hace como un año, desde que participé en el programa de Évole, que he preferido mantenerme en un perfil más bajo en las redes sociales con ese tema. Porque la manera en la que nos atacan es muy gratuita y lo cierto es que incluso pierdo dinero con las demandas. No porque me las ganen, sino que al final llevar a cabo eso implica moverme, perder el día y me cuesta dinerito. Ya no me compensa y en las urnas ya digo lo que pienso. Sigo observando a todos y a pesar de que nadie me haya visto votar, por el motivo que sean se creen que soy de Podemos. Veo y consumo muchos mítines de todos los partidos a través de Internet y tengo una versión que no es la que veo en los informativos normalmente. Yo los veo enteros, no editados. Escucho a todos los partidos y de algunos me gustan unas cosas y de otros otras. 

¿Qué le llevó a tomar esa decisión de 'callarse' más?

Hubo un momento en el que pensé que yo podía llevar esa vida de decir lo que pienso y que la gente me siguiera tratando igual por mi trabajo. Ya no digo el público, sino los profesionales y los periodistas. Al final, pasó todo lo contrario. Daba una rueda de prensa por Fama, a bailar y los titulares eran: 'La guardia civil detuvo al chico que amenazó a Paula Vázquez' o 'Llaman puta a Paula Vázquez'. Se desviaba completamente la atención de lo que yo iba a presentar. Y me da mucha pena, porque sí creo que quienes tenemos una cara conocida, debemos utilizar nuestra popularidad para denunciar las cosas que son injustas. Si algo está siendo injusto, está siéndolo para todos. Me da igual el partido. Hay unos derechos que deben cumplirse.

Estamos en un momento en el que tanto en las fake news, como en los titulares alarmistas, se tergiversa mucho sin ningún pudor. Y ya no digo en un suplemento de mi pueblo, sino en medios nacionales como El País. Te dejan como si fueras una frívola. Y es tan difícil siendo tía, en un programa donde la imagen pesa tanto, no ya que te traten en serio, sino que sus prejuicios no pasen por encima de lo que tú has dicho. Al final, uno se agota y al final decido que lo dejo para mi entorno, aunque cada vez menos también. Yo he decidido dejar Instagram para lo que es, un mundo frívolo en el que contar que la vida es maravillosa.

¿Algún partido político le ha ofrecido entrar en sus listas?

No, no, nunca. Y tampoco me veo saltando a la política, aunque sigo teniendo mis principios.




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