Valeria Ros: "El humor no debe tener límites, pero hay muchas cosas sobre las que no bromearía"

8:45 - 7/11/2018
  • ECOTEUVE.ES entrevista a la colaboradora de Raquel Sánchez Silva en 'Lo Siguiente'

  • "Ya hay más mujeres que se suben al escenario a actuar, vamos a llegar poco a poco a la igualdad", opina

  • "Sería genial una cuarta silla en 'La Vida Moderna', pero sería difícil entrar porque el público está acostumbrado"

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Valeria Ros ha afrontado con Lo Siguiente un nuevo proyecto televisivo. La humorista es una de las colaboradoras habituales del nuevo programa de Raquel Sánchez Silva en TVE y dará con su sección el punto cómico al formato. "Está siendo una gran oportunidad para estar en la calle y dar mucho de mí en la improvisación, que es algo que a mí me apasiona", comenta en palabras a ECOTEUVE.ES.

La vasca suma así un nuevo trabajo en la pequeña pantalla además del LocoMundo de Movistar+, La Lengua Moderna en la Cadena SER e incluso el Roast Battle de Comedy Central. Sin duda, un 'pluriempleo' que agradece, ya que siente que "están cambiando" las cosas para las mujeres humoristas. "Yo noto que hay más mujeres que se suben al escenario a actuar. Creo que es cuestión de tiempo y que vamos a llegar poco a poco a la igualdad", opina.

"Soy consciente de que hay muchas cosas sobre las que no haría bromas, aunque pienso que el humor no debe tener límites. Yo misma, por mis valores o por mis circunstancias, hay cosas que no me hacen gracia", reconoce alegando que es algo que le suele ocurrir con las minorías.

Precisamente, los límites del humor es un debate que está de máxima actualidad estos días por la tormenta generada por el polémico sketch de Dani Mateo en El Intermedio.

¿Cómo ha afrontado este nuevo proyecto?

Con muchísimas ganas. Está siendo una gran oportunidad para estar en la calle y dar mucho de mí en la improvisación, que es algo que a mí me apasiona. Esa libertad, con un pequeño guion, es oro.

¿Cuál es la clave de su sección en el programa?

Lo que queremos hacer en este programa es que la gente de la calle forme parte de él. Buscamos la originalidad y espontaneidad del momento en el que esa persona anónima nos dice quién es para él el invitado de cada día. Puede incluso que lo critique y ahí estoy yo como intermediaria, entre la gente de la calle y la que esté en el plató. 

Da el toque de humor entre el resto de colaboradores...

Sí, no sé hacer otra cosa... (Ríe) Es pura comedia. Tengo mi monologuito en relación al invitado, luego la calle y lo hago todo con mi personalidad espontánea. 

¿Cómo se organiza para estar aquí y en LocoMundo?

Esto es de lunes a jueves en directo y LocoMundo lo grabamos cada viernes, ya que es un programa por semana. Así que entre semana estoy a full. 

Participa también en el Roast de Comedy Central. Es un formato muy interesante para un cómico, ¿no?

Sí, mi batalla aun no se ha emitido. Es contra Susi Caramelo, una cómica y amiga mía que viajamos y actuamos mucho juntas. El Roast es divertidísimo. 

En estas batallas ha participado también Echenique. ¿Cree que es más difícil convencer a políticos de la derecha para que se preste a este tipo de formatos?

Yo personalmente creo que sí, pero deberían participar porque es una forma de quitar tópicos y de que sean transparentes y la gente empiece a tener un lazo de unión con ellos. La derecha parece que va siempre por otro lado. Si se abren y son ellos mismos, quizá cambian lo que pensamos de ese estereotipo de derecha hermética.

¿Qué batalla entre políticos le gustaría ver en el Roast?

A mí un Rivera contra Iglesias me parecería un buen Roast y lo vería seguro. 

Patricia Conde y usted fueron las únicas mujeres en aquella polémica foto con los cómicos de Movistar+. ¿Qué opinión tiene del revuelo que se generó?

Es verdad que es una foto en la que sin querer, muchas cómicas no pudieron estar, como Silvia Abril o Sara Escudero. Realmente había más mujeres. Pero ahora se está moviendo todo y con esta lucha por el feminismo se está notando más. Yo noto que hay más mujeres que se suben al escenario a actuar. Creo que es cuestión de tiempo y que vamos a llegar poco a poco a la igualdad. Veníamos de una sociedad machista en la que a las mujeres les daba miedo subirse a un escenario y ser juzgadas por ser ellas mismas. Creo que está cambiando.

Broncano, Buenafuente, Quequé, Coronas... Muchos humoristas se han manifestado como aliados del feminismo y luchan incluso contra el machismo desde la comedia. Sin embargo, los que triunfan, los presentadores  o rostros de peso siguen siendo ellos...

Es que cuando no hay mucho número de personas, no todo el mundo es bueno. Porque sea mujer no quiere decir que sea graciosa, como por ser hombre tampoco lo tiene que ser. Pero cuanto más número hay, se va a ver mucho más talento. Es estadística. Es lo que pasaba con los hombres, había muchos hombres cómicos y eran los que más sobresalían. Ahora cuantas más mujeres haya, saldrán más cómicas buenísimas. 

Está cada verano en La Lengua Moderna con Quequé. Aunque sea 'de refilón', ¿se siente un poco responsable del Ondas que le han dado a La Vida Moderna?

(Ríe) La verdad es que no, pero me hacen muy feliz porque se lo merecen. Claramente, se lo iban a dar. Es un nuevo formato, han hecho historia y yo intento aprender cada día de ellos. 

Para impulsar esa lucha por la igualdad, ¿no se han planteado incluir una cuarta silla en La Vida Moderna para Valeria Ros?

¿Verdad? ¿Verdad? ¡Sí! (Ríe) Es broma, eso no tiene nada que ver conmigo. Yo encantada si me llaman en algún momento para hacer alguna sección, pero al final son ellos tres y es muy complicado entrar cuando la gente ya se ha acostumbrado. Yo soy muy guerrera, me quieren mucho y me odian también. 

Muchos cómicos entran a arrasar, pero otros como Broncano también tienen cintura de presentador. ¿Se ve al frente de su propio programa o prefiere entrar para participar en la 'jugada perfecta'?

Yo creo que tengo perfil de presentadora, sí creo que lo tengo. Pero sé cuando tengo que exagerar. La comedia es exageración y cuando soy un personaje, tengo que llevarlo al máximo. Cuando soy presentadora, solo soy hilo conductor. Esto suena súper sobrado, pero creo que podría hacer bien las dos cosas. 

El debate de los límites del humor está ya muy manido, pero sigue estando a la orden del día. ¿Hay algo sobre lo que no haría un chiste?

Soy consciente de que hay muchas cosas sobre las que no haría bromas, aunque pienso que el humor no debe tener límites. Yo misma, por mis valores o por mis circunstancias, hay cosas que no me hacen gracia. Yo solo digo cosas que me hacen gracia a mí. Al final, hablaría de temas que sean controvertidos, pero sobre minorías, si no me hace gracia, no lo haría. Si me hace gracia sí. El chiste tiene que ser bueno, da igual la temática. 

¿El humor tiene ideología?

Puf... (piensa) No. El humor es universal y no va en un punto ideológico. Algo que está bien creado hace gracia en cualquier idioma y en cualquier parte del mundo sin ningún tipo de ideología.


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