Del susto de María Teresa y los 'choripanes' de Terelu a la gran bronca final: así fue el regreso de Las Campos a Telecinco

15/08/2018 - 10:35
  • La matriarca perdió los nervios ante la impuntualidad de sus hijas en el restaurante

  • Terelu encontró en los tradicionales bocatas de chorizo el sustituto a las porras

  • María Teresa se cayó de una silla al estampar su firma en el cementerio de La Recoleta

Allá por donde vayan, Las Campos dejan huella. El clan familiar más famoso de Telecinco regresaron este martes con la entrega dedicada al viaje a Argentina. Su estancia en la tierra de la infancia de Edmundo Arrocet estuvo repleta de anécdotas aunque el final pudo ser trágico.

Tras haber montado el pollo en el avión una vez más, María Teresa, Terelu y Carmen pusieron pie en Buenos Aires, donde Bigote ejerció de guía turístico. Así, las Campos pudieron charlar con el dúo Pimpinela y Coti, que les invitó a conocer el Teatro Colón.

A falta de porras, Terelu se aficionó a los tradicionales choripanes que, como su propio nombre indica se trata de un chorizo asado envuelto en un pan. "Si Buenos Aires hubiera un puesto de choripán en cada esquina, Terelu se hubiera comido uno en cada esquina", explicó Carmen que luego vivió un tenso momento en el barrio de Boca, del que tuvieron que salir corriendo por miedo a un robo.

Por otra parte, María Teresa Campos dio el gran susto de la grabación al caerse al suelo cuando se iba a sentar a estampar su firmar y su testimonio de su visita al cementerio de La Recoleta, lugar donde está enterrada Eva Perón. Afortunadamente, la matriarca se recompuso de forma inmediata y pudo seguir con normalidad. [VÍDEO].

La gran traca final: bronca en un restaurante

El clan Campos vivió sus momentos más dramáticos en un restaurante. María Teresa no pudo ocultar su enfado por la impuntualidad de sus hijas en su cita para comer con Edmundo. Y cuando se sentaron en la mesa vieron la cara de acelga que tenía su madre, algo que les molestó mucho. "¡Todos los días igual", decía Carmen muy brava. "¡No hay ni un día con una sonrisa! Será que cuando nos ve a nosotros se revuelve. ¡No no has mirado a la cara!". "Para estar así que se vuelva a Madrid!", añadía Terelu en el baño.

María Teresa siguió con su enfado al mismo tiempo que Edmundo le pedía paciencia. Mientras, Terelu casi vomita al comer una tostada con mantequilla: "Ofus, y no tenemos ni agua...". A continuación, para romper el hielo preguntaron a María Teresa qué plan tenía después a lo que contestó: "Yo ninguno". "No quiere comer, no quiere andar, no quiere ir", le reprochó Terelu a lo que la matriarca remató con sutileza: "Pues a lo mejor no tengo que venir". 


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