Juanma Iturriaga vuelve con lo nuevo de TVE: "Supervivientes' es el peor trabajo que he hecho en televisión"

12:01 - 13/07/2018
  • ECOTEUVE.ES entrevista al exjugador de baloncesto, que estrena 'Crush' en La 1

  • "La onda expansiva de 'GH' lo condicionó todo y se metieron en las relaciones personales", afirma

  • "Me veo haciendo algo en televisión junto a mi hermano Mikel", propone el vasco

Juanma Iturriaga regresa esta noche a la televisión con el estreno de Crush, el nuevo concurso de TVE. El exjugador de baloncesto salta de nuevo a la pequeña pantalla en lo que considera "una vuelta a los orígenes". El vasco recuerda así en palabras a ECOTEUVE.ES que tras su retirada como deportista, los primeros formatos que condujo eran de este tipo.

Sin embargo, dos décadas después, Iturriaga ya ha hecho de todo en televisión e incluso fue presentador de las dos primeras ediciones de Supervivientes en Telecinco. "Es el peor trabajo que he hecho en televisión", reconoce el presentador, que confiesa cómo fue aquella experiencia en el reality y desvela si se animaría a hacerlo de nuevo.

Además, Iturriaga da las claves del nuevo concurso de La 1, habla del debut televisivo de su hermano Mikel en El Comidista y de su estrecha relación con La Vida Moderna: Les oigo todos los días y cuando vengo al plató me los pongo y me cambia el rollo. Si estoy preocupado, me olvido. Flipo con ellos y me parece uno de los mejores descubrimientos en comunicación de los últimos años", asegura.

¿Cómo lleva esto de hacer de Carlos Sobera?

Yo soy mayor que Sobera, ¿eh? (Ríe). Cuando Sobera empezó con los concursos, yo llevaba ya un rato. Esto está siendo una vuelta a los orígenes. Yo me retiré en los 90 y empecé haciendo programas de deportes, pero enseguida me metí en concursos con El Rompecabezotas en las autonómicas o El Flash de Telecinco. A mí el concurso ha sido siempre el género televisivo que más me ha gustado. Yo estaba a mis cositas, mi canal de Youtube, a mis conferencias y ha sido una de esas puertas que creía cerradas pero que de vez en cuando se abren. TVE me llamó para esto y me hizo mucha ilusión. Ahora con la duda que cualquier programa de televisión tiene a estas alturas y es cómo va a recibirlo el público.

Los concursos de televisión han cambiado mucho desde aquella época, ¿no? 

Sí... Yo creo que las leyes de un concurso son muy claras. Que no sea ni muy sencillo, ni muy complicado, que haga participar al espectador... Uno de los baremos para saber si un concurso es bueno o malo es que te pongas a verlo y acabes contestando. Al final todo son preguntas, respuestas, eliminados... Las claves son esas: la complejidad, la conexión con el público y, siendo TVE, se busca un público muy familiar. A nosotros la ilusión no nos la quita nadie. Pensemos que Crush y así trabajaremos mucho mejor. 

¿Por qué cree TVE pensó en usted para este programa?

Buena pregunta... (Ríe). No lo sé, habría que preguntárselo a Televisión Española. Mejor no preguntárselo, es de esas veces que mejor no saberlo. Da igual por qué me han elegido. (Ríe). Mi forma de comportarme en un plató es mi forma de ser, porque no sé hacerlo de otra manera. Una persona normal que acompaña al público. Querrán darle un tono de concurso relajado, bien humorado, simpático... 

¿Cómo llegó un jugador profesional de baloncesto a convertirse en presentador de televisión? 

A mí siempre me ha gustado mucho la tele. Cuando era jugador, veía mucha televisión americana y me gustaba mucho la forma que tenían de narrar los partidos. En mis últimos años de carrera pensaba: Cuando me retire, quiero comentar partidos de baloncesto. Cuando pasó, Telemadrid tenía los derechos e hicimos un programa antes y después de los encuentros. Salió bien, a la gente le gustó y el gran salto fue cuando me llamaron de TVE para presentar Inocente, inocente.

A partir de ahí, la gente empezó a acostumbrarse a verme en cosas que no solo estaban relacionadas con el deporte. Iba a decir que nunca presentaría un reality, pero hice Supervivientes y creo que es mi peor trabajo en televisión de la historia. (Ríe). Estuvo muy bien la experiencia, pero no es un programa que a mí me... El presentador se tiene que meter en el programa y yo presenté Supervivientes y que se fuese uno u otro me daba igual. Aquí sufro cuando empatizo con un concursante y veo que le van a eliminar, en Supervivientes... psss. 

Si se lo propusieran de nuevo, ¿no volvería a presentarlo?

Tal y como se graba ahora, no. Antes sí, porque se grababa de otra forma. La irrupción de Gran Hermano lo que provocó fue la primacía del directo. Nosotros cuando ideamos Supervivientes, no iba a ser en directo. Iba a ser una aventura que íbamos a grabar y luego editaríamos como una película de 13 capítulos. La onda expansiva de Gran Hermano lo condicionó todo y empezaron con el tema de las relaciones personales, lo importante es que se peleen... A mí, particularmente, me interesa ver qué hace alguien para sobrevivir en una isla desierta. Las relaciones personales en un momento dado me pueden llamar la atención, pero no para mantener un programa. 

Su edición encima era con concursantes anónimos...

Sí, en eso era mejor. La parte de los famosos tampoco me mola nada. 

¿Tampoco iría ahora como concursante? 

No, no. Ni de coña. ¿Qué dices? Es curioso, porque el peor trabajo que he hecho en televisión coincide con mi mejor experiencia vital. Fueron dos años seguidos dos meses apartado de todo. No había móviles, sonaba el teléfono del hotel para hablar contigo. Estábamos súper tranquilos. Se paraba todo el equipo por la noche. Ahora son 24 horas, 50 personas editando todo el día... Qué va. 

¿Cómo vivió el debut televisivo de su hermano? 

A mí me pareció que estaba muy bien el programa. Estaban bien los vídeos, las ideas, Mikel era Mikel. Eso para mí es lo más importante, que las personas sean reconocibles. Yo reconocí a mi hermano en su humor y en todo. Pero la pelea era dura y un programa de cocina en prime time de esa duración, es un terreno complicado. 

¿Se ve compitiendo con Mikel en la televisión?

No, no. Me veo haciendo algo con él. Lo que no sé es el qué. Su universo y el mío son diferentes. Un Masterchef Celebrity o algo de eso. (Ríe). Aunque tampoco, Mikel nunca pondría en riesgo su profesión. Es como si yo me apunto a un concurso de baloncesto. Yo creo que a él la experiencia le gustó y el programa tenía una buena calidad y factura. Yo a lo que aspiro con Crush es a que el programa esté bien. Es la pelea deportiva de: ¿Qué prefieres: ganar o jugar bien? Yo siempre digo que jugando bien tienes más posibilidades de ganar. A veces, en busca de la audiencia, acabas haciendo algo que no y al final no tienes ni la audiencia, ni la satisfacción de haber hecho un producto digno. 

¿Cual es para ti el mejor presentador de televisión?

Pues no lo sé... Están los de siempre. Sobera ha demostrado sobradamente que su levantamiento de ceja se estudiará en las escuelas de comunicación. Es una conexión cósmica con el espectador. Con ese movimiento de cejas lo tienes ganado. Ahora mismo, en concursos, todos los que están, están muy bien. Juanra Bonet en ¡Boom!, Arturo Valls en Ahora caigo... Se ha impuesto el presentador coloquial, que empatiza con los concursantes, que dice tonterías... 

¿Cómo han sido esos partidos de baloncesto entre Colgados del aro y La Vida Moderna?

Hemos jugado varias pachangas y nuestra mayor preocupación es Ignatius. Tememos por su vida cada vez que se pone el pantalón, pero bueno, ha sido un reto muy majo. Es una cosa que nos gusta hacer y tras laminar a La Vida Moderna, nos iremos a otros programas: Tu cara me suena, a Florentino Fernández...  Lo bueno de este país es que, aunque el seguimiento del baloncesto ha bajado un poco, hay millones de personas a las que les encanta jugar al basket. 

Broncano, Quequé e Ignatius lo están petando en La Ser. ¿Es oyente habitual de su programa? 

Ahora mismo, no me imagino una mejor forma de pasar media hora que escuchar un capítulo de su programa. Les oigo todos los días y cuando vengo al plató me los pongo y me cambia el rollo. Si estoy preocupado, me olvido. Flipo con ellos y me parece uno de los mejores descubrimientos en comunicación de los últimos años.

¿Cómo ve el futuro de la Selección Española de Baloncesto? 

Yo pronostiqué que está generación echaba el cierre en 2014. Estamos en 2018 y Pau Gasol dice que quiere ir Tokio... Yo ya no digo nada. Lo que sí es lógico y pasa en otros deportes, es que estos equipos se sustentan en generaciones. Cuando la generación de Pau Gasol se hayan retirado, eso se tiene que notar. Eso surge una vez cada veinte o treinta años. Lo que sí creo es que lo que ha venido detrás tiene vigencia. No iremos con seguridad a los campeonatos, pero hay motivos para rasgarse las vestiduras. La generación de Gasol ganó su primera medalla en 2001 y estamos en 2018. ¡Hemos disfrutado de ellos 17 años! No van a durar para siempre, pero lo hemos pasado bomba.




Informalia





Comentarios 1

#1
15-07-2018 / 20:48
leo
Puntuación 0
A FavorEn Contra

Que poco ha tardado en desembarcar la gente del psoe en tve. Otro más de la cuerda.