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Pepe Rodríguez, sobre Esther, de MasterChef Junior 5: " No pierde el pulso, es tranquila y reflexiva"

  • "Recomiendo a todo el mundo que se apunte a MasterChef", ha reconocido la niña

No hay sueños imposibles, siempre que se persigan con esfuerzo e ilusión. Esther, la aspirante granadina que ha conquistado a todos con su ternura, su serenidad y sus guisos tradicionales, ha sido proclamada como la nueva ganadora de MasterChef Junior, en una apasionante final en la que ella y su compañera María han dado una lección de trabajo y compañerismo.

"Recomiendo a todo el mundo que se apunte a MasterChef. Es la experiencia más bonita de mi vida", ha contado hoy Esther en su primer encuentro con los medios de comunicación.

Pepe Rodríguez ha dicho que "con MasterChef se ha conseguido que un programa de cocina se convierta en un fenómeno. Estos niños han crecido con MasterChef, hablan de gastronomía y sus ídolos son cocineros profesionales. Están viviendo en la época de la gastronomía".

De Esther ha destacado, como ingredientes de su éxito, "que no pierde el pulso, es tranquila, pausada y reflexiva y esto hace que se atempere los nervios a la hora de cocinar con tanta presión".

La pequeña ha contado a los periodistas que anoche "estaba muy nerviosa por ver la final y feliz de recordar esta experiencia tan bonita y no tener que seguir guardando un secreto tan complicado". 

Ha explicado que admira a Dabiz Muñoz y Martín Berasategui y que le gustaría cocinar como este último, también ha dicho que va a poner el trofeo en su habitación y, sobre su futuro, quiere ser cocinera profesional y si no, también le gusta la medicina.

La final

En el gran duelo final no eran dos rivales, sino dos amigas que no pararon de darse ánimos y abrazos tras cada valoración del jurado. "Estamos muy orgullosos de vosotras. Nos habéis demostrado una extraordinaria evolución desde que pisasteis, por primera vez, estas cocinas. Tiene mucho mérito que dos niñas de 9 y 10 años hayan hecho estos menús espectaculares y que lo hayáis ejecutado tan bien. Felicidades a las dos", destacó el jurado en la final de MasterChef Junior.

Cuando se apuntó al casting, Esther jamás pensó que llegaría tan lejos ni que bromearía con abrir un restaurante con el chef Dabiz Muñoz (tres estrellas Michelin), el gran invitado de la final. "Me parecen muy chiquititas, en todos los aspectos, y unas fuera de serie ya solo por hacer lo que están haciendo y cómo lo están haciendo". "No es normal que una niña de diez años haga algo así"dijo de las finalistas, que le dejaron con la boca abierta.

"Este trofeo es el esfuerzo por haberme dejado la piel, haber competido con compañeros que eran muy buenos, y aquí está, lo que demuestra que he trabajado bien. Lo más importante que me ha enseñado MasterChef Junior es que trabajando duro se puede conseguir todo y que hay que esforzarse", dijo Esther, sin terminar de creer que había ganado.

Además del trofeo, consiguió el cheque con los 12.000 euros para su formación y un curso de cuatro días de duración en Basque Culinary Center para desarrollar sus habilidades culinarias.

"Esther, te hemos visto muy concentrada durante todo el cocinado, aplicada como una hormiguita, has trabajado mucho y muy bien. Todo estaba muy bueno y nos han encantado tus emplatados. Porque Dabiz Muñoz te ha visto emplatar aquí, si no creo que le costaría mucho comprender que lo ha hecho una niña de 10 años", comentó el jurado minutos antes de proclamar la vencedora de la noche.

En segundo lugar se quedó María, quien también dejó con la boca abierta al jurado. "María, tu trabajo también nos ha encantado porque hay una gran evolución. ¡Cómo has usado las técnicas de vanguardia! Viendo las multiesferas nunca diríamos que tienes 9 años", señalaron.

Dos menús con mucha técnica y sabor

Durante el cocinado de la gran final, Esther y María estuvieron muy nerviosas porque sabían lo que estaba en juego. A Esther se le cayó el toffee de su postre y se vino abajo, hasta que Jordi se acercó a tranquilizarla. Dabiz Muñoz también tuvo que echarle una mano a María, cuando se le cortó la emulsión de queso de su entrante. A pesar de los nervios, el jurado les dio la enhorabuena y reconocieron estar "muy orgullosos de las dos por diseñar dos menús muy arriesgados llenos de técnica y de sabor".

De entrante Esther cocinó un canelón de aguacate, un plato espectacular que puso "los pelos de punta a Dabiz Muñoz", como bromeó Pepe Rodríguez. "Estéticamente es un plato digno de cualquier restaurante de lujo", señaló Samantha Vallejo-Nágera. "Esther, hay una parte técnica que está impecable. A nivel de sabor, es fresco, todos los sabores están bien definidos y, lo más importante, está muy rico", le felicitó Jordi Cruz.

El plato principal era salmón con cítrico y salicornia, que estaba "perfectamente acabado". "No tiene defectos, es un plato singular y lo ha hecho un niño. Es un milagro", dijo Jordi Cruz por el increíble nivel del trabajo presentado.

Para finalizar, preparó una mousse de nueces, bizcochos y toffee, el "postre de la discordia" que le costó un disgusto durante su elaboración y que, al final, presentó con mucho orgullo por el buen resultado que tuvo. "Es una gran virtud que un plato te transporte a momentos bonitos de tu vida", destacó Jordi Cruz, que le recordaba a un plato de su infancia.

Su compañera María hizo un menú compuesto de carpaccio de manzana con alcaparras, piñones y shots de mostaza, que para el jurado era "maravilloso como snack, pero como plato le falta algo más". 

Para el principal arriesgó con multiesferas de Vichyssoise con vieira y aire de limón, y consiguió una vieira marcada en su punto justo. "Es la interpretación de la alta cocina de un plato tradicional, llevado incluso a la sofisticación", subrayó Pepe Rodríguez.

De postre preparó una mousse de chocolate con cúpula de chocolate, frambuesas y espéculo, que Pepe Rodríguez sacó algún fallo. "Aquí nos ha fallado un poquito la técnica", destacó el juez. "Has hecho dos platos de persona mayor, tan modernos que nos pueden parecer más arriesgados y este es un poco más sencillo. Pero tiene mucho mérito", le consoló Jordi Cruz.

A pesar de no haber ganado, para María llegar a la final ya era una meta alcanzada. "MasterChef Junior ha sido todo. Risas, experiencias, lágrimas... sobre todo he conocido a muchos amigos. Era muy difícil ganar, pero mi sueño está cumplido. Llegar a la final era un privilegio que poca gente podía tener", dijo María tras quedarse en segunda posición.

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