Michael Robinson: "Caí en una depresión tras el final de 'El día después'; pensé que estaba acabado"

8:40 - 3/11/2017
  • ECOTEUVE.ES habla con el presentador de 'Informe Robinson', que cumple 10 años

  • "Prefiero sentirme como Papá Noel ofreciendo un regalo que ganar un premio"

  • "No consumo tertulias ni periódicos deportivos; debe ser difícil trabajar en ellos"

La generación Casillas, Rafa Nadal, el reto de Ramón Arroyo, las hazañas de Carlos Soria, los héroes de Barcelona´92, la leyenda de Tittyshev... Nombres de estrellas mundial y de anónimos se mezclan en Informe Robinson, que cumple diez años celebrándolo con un especial este viernes (23.00) en #0.

El programa de Movistar+ supuso el renacer de Michael Robinson en la televisión y es que, como cuenta en palabras a ECOTEUVE.ES, creyó que su etapa estaba acabada tras El día después y de abandonar Maracaná, en Cuatro: "Llegue a vivir mal".

El director de Informe Robinson, que recuerda con emoción la entrega dedicada a Rafa Nadal, reconoce además, que el presentador "es un mal necesario, y si es innecesario, es estúpido mantenerlo". 

¿Qué siente al cumplir diez años?

El orgullo de liderar un equipo muy bueno. Realmente, el chico que menos tiempo lleva 14 o 15 años. Todos ellos trabajaban conmigo en El día después, donde empezó nuestra filosofía: la elegancia del deporte, que es algo que se refleja en la vida. En el momento que alguien piensa que tiene que ganas a toda costa es cuando esa persona empieza a perder algo de él.

¿Qué recuerda de los inicios?

En una rueda de prensa dije que el deporte es un pretexto para contar historias humanas. Nuestro programa no va de ganadores y perdedores. Muchos se ofrecen como Rafael Nadal, que nos recibió en el peor momento de su carrera y ahí es donde vimos por qué también es campeón por sus valores.

¿Qué significa Informe Robinson en su carrera en la televisión?

Este programa me rescató de una depresión porque creía que estaba acabado al perder El día después tras de 16 años. Llegué a vivir mal. Luego hice un solo programa de Maracaná y no pude hacer un segundo porque sentí vergüenza y pensé en dejarlo.

¿Por qué?

Yo me siento muy afortunado de invadir el salón de la gente y me pareció maleducado entrar con algo que tú no sientes. Me parece que eso es una estafa.

¿Qué es lo que tiene este programa que no tuviese Maracaná?

Yo no dirigía el otro y no me creo ser el presentador. Yo era muy feliz con El día después y era muy fácil hacer un programa que te gustaba en directo. En Informe Robinson son entre 54 y 56 minutos de imagen y yo apenas aparezco porque no va sobre mí, sino de los historias. El presentador es un mal necesario, y si es innecesario es estúpido mantenerlo.

¿Qué reconocimiento le faltaría en España?

Ninguno porque no estamos competiendo, sino exhibiendo un pensamiento. Aunque es bonito que nos reconozcan por nuestro trabajo, no se espera ni es el objetivo. Prefiero sentirme como Papá Noel ofreciendo un regalo a la gente que ganar un premio.

¿Funcionaría en una cadena generalista?

Sí. Me di cuenta de la mala salud de la televisión fue cuando me hicieron el comentario de 'esto tiene demasiada calidad para emitirlo la tele en abierto'. No tuve respuesta porque me entristeció muchísimo porque con esa cuestión se retrata el panorama televisivo de este país. Este programa no es caro, lo formamos cuatro redactores y yo y la ventaja es que es mensual.

¿Cree que este programa tiene más seguidores dentro del deporte o fuera?

No lo sé, nunca lo he pensado. Entiendo que la gente del deporte abraza nuestro estilo del periodismo porque sienten que no somos escandalosos ni buscamos sensacionalismo. Pep Guardiola, pese a ser fan del programa, declinó nuestra oferta porque cuando era entrenador del Barça no quería dar entrevistas a un medio determinado.

¿Qué momento destaca con más emoción?

Cuando Rafa Nadal me dijo, sin preguntarle yo nada, que se encontraba muy mal psicológicamente. Tuvo la elegancia de confesar lo que le pasaba. Los resultados engañan siempre y él sentía alegría o decepción según su rendimiento.

¿Qué cualidad tiene para que se genera esa confianza con el entrevistado?

Pienso que la gente puede verme distante, con aires de cierta elegancia de un británico, pero si rascas mi barniz tengo registros de cercanía pero en ningún caso de ser majo. Creo que mi virtud con los entrevistados es que me ven empático

¿Por qué cuesta tanto conseguir la paridad de mujeres periodistas deportivas?

Es cierto, hay menos. No sé si es porque hay reticencias para fichar o por las mujeres que no les gusta tanto el deporte. Hay una tendencia en tener una mujer y no estoy seguro del todo que sea porque valgan o porque hay que tenerla y creo que es más bien lo segundo.

¿Qué opinión tiene del resto de tertulias futboleras como El chiringuito?

No las veo, pero no porque me parece una mierda, simplemente no las consumo ni tampoco lo hago con los periódicos deportivos, que debe ser muy difícil trabajar en ellos rellenando sus páginas con algo relevante.




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