Programas

Dos abuelas, 18 chihuahuas, una pitonisa y un santo se cuelan en 'QQCCMH'

  • El formato de Luján Argüelles regresa a Cuatro dos años después

"En un mundo donde el amor ha desaparecido, cinco madres, cinco hijos, 50 candidatos, 18 chihuahuas, dos abuelas, una pitonisa y un santo (Fray Leopoldo) intentarán encontrar el amor", dice Luján Argüelles en el avance ante el estreno de QQCCMH este miércoles (22.40) en Cuatro.

Tal y como está el panorama, la tarea se presenta como un lío, una cosa muy complicada que a veces da miedo, a veces da gustito y siempre, siempre, muchas ganas de reír.

Jesús, Fernando, David, Jaime y Pepe, cinco galanes en busca de su media naranja o naranjito. Acompañados de sus madres y de las cámaras del programa de Cuatro y Warner Bros. ITVP España, mostrarán a los espectadores sus peripecias, avatares y devaneos, junto a sus momentos de bajón, que también los hay en la búsqueda del amor. Mari Cruz, Silvia, Charo, María y Joki son sus madres y consejeras con licencia para mangonear. Porque si ellos tienen claro lo que buscan, ellas saben perfectamente lo que sus hijos necesitan. ¿Coincidirán? Esa es la gran pregunta: las madres proponen y las hormonas disponen...Madres e hijos podrían ser los protagonistas de distintas películas, una idea que ha recreado la nueva cabecera del programa.

Jesús, culturista, busca una Bella que se enamore del corazón y no de la apariencia de este King Kong asturiano. El valenciano Pepe se siente cual Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes antes de encontrar al chico que le robe el corazón.

David, El Padrino de Boadilla del Monte, busca a quien le quiera por su forma de ser, no por su dinero. Fernando, el eterno adolescente, podría protagonizar unos cuantos Risky Business o Resacones en Jerez. Necesita con urgencia una mujer que le centre. El granadino Jaime sería el Zoolander nacional. Poco expresivo y superficial, tras su imponente fachada se esconde un corazón en off. ¿Habrá alguna chica capaz de resetearlo?

Como en anteriores temporadas, ¿Quién quiere casarse con mi hijo? mantendrá su principal seña de identidad: una post-producción que atrapa y mantiene enganchados a la pantalla los espectadores. La edición, los efectos sonoros capaces de convertir cualquier frase en un gag hilarante y un divertido montaje volverán a ser tan protagonistas del programa como las propias tramas de amor, pasión, celos y llantos de los participantes.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin