Cristina Fernández: "La mala fama del corazón es culpa de los que no son periodistas"

8:45 - 24/08/2015
  • Ecoteuve.es entrevista a la periodista de 'Espejo Público'

Quería ser corresponsal de guerra, comenzó en deportes, pero acabó consolidando su carrera en la prensa rosa. Cristina Fernández, periodista de Espejo Público en Antena 3, rompe una lanza a favor del corazón, ámbito del que considera se puede hacer igual de buen periodismo que en cualquier otro. Afirma que se trata de "llevar una actitud periodista ante la vida": hablando con los protagonistas, contrastando fuentes y haciendo una información rigurosa.

Resignada con satisfacción a sacrificar su vacaciones por el trabajo, Cristina Fernández habla con Ecoteuve.es: "¡Los veranos están sobrevalorados!", asegura.

¿Cuando decidió que quería dedicarse al corazón?

Nunca me planteé hacer corazón, porque yo quería ser corresponsal de guerra. O sea, nada que ver. En el corazón hay guerras, pero menos sangrientas. Aunque algunos famosos no opinan lo mismo. Yo quería ser periodista desde que tenía 9 años, pero esta profesión te lleva por diferentes sitios y el corazón fue el primer ámbito que me ofreció un contrato.

¿Se arrepiente, de algún modo, de haber terminado trabajando en la prensa rosa?

No me arrepiento de haber caído en el corazón. El periodismo es información, es investigar, es ser muy inquieto. Si tú ejerces tu profesión de la manera que éticamente está bien, lo puedes hacer bien en el deporte o en el corazón, y lo puedes hacer menos bien en política o donde sea. Yo intento en la crónica social ser igual de rigurosa que si fuera en la crónica política, o si hiciera una crónica de sucesos: hablando con los implicados, contrastando las fuentes, y siendo muy consciente de que no puedes inventarte nada, sino que toda la información que das tiene que ser absolutamente rigurosa.

Lo he hecho siempre, y da igual el tema que trates. Si hablas de Isabel Pantoja tienes que ser igual de riguroso que si hablas de Bárcenas o Cristiano Ronaldo. Es una actitud que el periodista tiene que llevar ante la vida. La mala fama de la crónica rosa hace creer a mucha gente que nos inventamos las informaciones. Esto ocurre en parte porque en el mundo del corazón hay mucha gente que no es periodista y entonces sus usos y costumbres, que no son los que regulan la ética periodística, nos contagien un poco a todos y la gente nos meta en el mismo saco.

¿Con qué momento de su carrera se queda a nivel profesional?

Cuando se anunció el compromiso de Felipe y Letizia. Eso fue un cierre en la revista que de repente nos llegó la información, empezamos a mover todo, todos nuestros contactos, teléfonos... y conseguimos las imágenes con su ex marido. Y de ahí sacamos aquella famosa portada en Qué me dices, que fuimos los primeros, en donde se explicaba el romance entre el príncipe y Letizia.

Isabel Pantoja, y su caso con la justicia, copa la actualidad del corazón en Espejo Público. ¿Qué opina de todo esto? ¿Ve justa su entrada en prisión cuando hay quienes apuntan a que quizá otras personas, por el mismo delito, no hubieran recibido esta condena?

Desde la información, con todos los abogados con los que he hablado, todos me dicen que si Isabel Pantoja no fuera quien es no estaría en la cárcel. Eso es así: con dos años, sin antecedentes y por un caso de blanqueo, en otras circunstancias Isabel Pantoja estaría fuera de prisión. La sensación que da ahora es que se le ha metido en la cárcel pero que se ha intentado que sus condiciones, por los testimonios que nos llegan, sean un poco más favorables. ¿De ahí a trato de favor? De momento, solo podemos acceder al informe que hicieron los inspectores que dijeron que es taxativamente falso. Pero hay muchos testimonios que dicen lo contrario.

Yo sí que creo que en el caso de Isabel Pantoja se ha intentado ejemplarizar, y es algo que la justicia nunca debería hacer porque no es justo. Si debes entrar en la cárcel debes entrar y, si no, no debes. A ella la han perjudicado mucho, porque si ella hubiera sabido o entendido que con dos años entraba en prisión, quizá hubiera guardado más dinero para hacerle frente a la fianza. Hubiera actuado de otra manera a sabiendas de que esos dos años implicaban que ella entrara en prisión.

¿Cree que está cerca su salida de la cárcel?

La información que barajamos es que no vuelva a prisión, o que si regresa sea por poco tiempo y enseguida le den el tercer grado. Sería además lo justo, porque con el tiempo que ha cumplido de condena y que está haciendo pagos progresivos de la responsabilidad civil, lo más normal es que a principios de otoño esté fuera.

Respecto a la familia Real, ¿proporciona más o menos contenido respecto a lo que sucedía antaño?

La infanta Cristina nos está dando momentos periodísticos muy importantes. Nunca imaginamos ver a una infanta sentada en un banquillo. Si nos lo llegan a contar hace diez o quince años, hubiéramos pensado que era ciencia ficción. Solo con la implicación de la infanta en el Caso Nóos, yo creo que la Familia Real está cogiendo titulares que además no les apetece absolutamente nada.

Aunque sí es cierto que la reina Letizia es muy hermética respecto a su vida privada. Intentan salvaguardar absolutamente todo, desde sus vacaciones a cualquier detalle. De la Reina nos centramos en sus modelitos y en el coste de las operaciones estéticas que se hace. Y es una pena, porque es una profesional como la copa de un pino.

Se ha preparado muy bien desde que era princesa de Asturias. Se toma muy en serio su profesión y cualquiera de los que estuviéramos en su puesto no sé si lo haríamos la mitad de bien de lo que lo hace ella como representante. Es una pena pero se la toma más como maniquí o modelo. Y entono el 'mea culpa', lo hemos hecho todos. Se pone más el foco en lo que aparenta que en el trabajo que realiza. Una visión un tanto machista por parte de todos, la verdad.

Antes le preguntaba por el mejor momento de toda su trayectoria ¿Hay alguno que haya querido borrar de su memoria?

Hay una frase que dice que cuando pierdes, aprendes. Los peores momentos son los que igual luego te llevan a tomar decisiones o a hacer cosas fabulosas. Soy una persona muy positiva y, sinceramente, si me preguntas por algún momento complicado... te diría cuando alguna persona de mi familia ha atravesado un mal momento de salud y yo he tenido que hacer de tripas corazón y hacer como si no pasara nada ante las cámaras.

Llegó en septiembre de 2013 a Espejo Público en Antena 3. ¿Cómo valora estos años?

Estoy muy contenta. En Antena 3 he encontrado una forma de hacer televisión que me gusta mucho, que me está haciendo crecer mucho como profesional. Estoy con un equipo de gente fantástica. Y viniendo de Telecinco, que es otra forma de hacer tele, maravillosa también, solo hay que ver los resultados, pues la verdad que el contraste de las dos para mí es un privilegio: haber podido estar seis años en Telecinco y ahora regresar a Antena 3. Soy una privilegiada. Dos formas de hacer televisión muy diferentes, pero las dos te aportan muchas cosas que al final hacen la combinación perfecta. Pude estar en las dos escuelas y eso me ha hecho más completa.

Hace ya unos meses que no la vemos en ¡Qué tiempo tan feliz!, programa en el que habitualmente colaboraba. ¿Ha dejado definitivamente Telecinco?

Es una cuestión de incompatibilidad. Hay un momento en el que tienes que apostar y llegó el momento en el que tuve que elegir entre papá o mamá y me quedé con Espejo Público. Son momentos de tu vida en los que tienes que elegir una serie de objetivos o prefieres profundizar en otra serie de formatos y Espejo Público me daba esa oportunidad. Y la verdad que me alegro de haber tomado esta decisión, aunque muchos domingos me entra la morriña cuando escucho la musiquilla de ¡Qué tiempo tan feliz! Ahí he pasado momentos muy divertidos.

¿Incompatibilidad personal o incompatibilidad impuesta por alguna de las cadenas?

Es una incompatibilidad entre cadenas. Es cuestión de exclusividad con una cadena y la imposibilidad de estar en la otra. Es una situación que se produce cuando me hicieron el contrato, pero una cadena dice "ya te queremos contratar" y entonces no existe la posibilidad de compatibilizarlo con la otra. No es lo mismo que si tuviera colaboraciones esporádicas, se trata de tener más continuidad.

La sección de corazón de Espejo Público es el último fósil de crónica social que le queda a Antena 3. En los últimos años han querido blanquear la cadena. ¿Cómo se trabaja el corazón en este marco? ¿Qué límite se os impone?

Los únicos límites los marca el interés de nuestra audiencia. Si nosotros tocamos un tema un día y resulta que vemos que no funciona bien, intentamos tocar los temas que funcionan respecto a la audiencia que ve Antena 3. El límite es el resultado que obtenemos con los temas, pero no hay vetos, no hay ningún tipo de freno a nada. Los únicos parámetros son: que haya una labor de investigación, que haya veracidad, que la información esté contrastada. Nosotros dependemos de los informativos de Antena 3 y todas las informaciones que se manejan en todas las partes del programa, incluida el corazón, intentamos que sean rigurosas y que estén avaladas con expertos, abogados, etc. Hablamos de Pantoja, de la baronesa Thyssen, de la infanta Cristina, o podemos hablar de Ruiz Mateo... Tocamos también muchos temas legales, se nos suele dar mejor, pero ni rechazamos ni aceptamos nada a priori. Si algo es noticia lo damos y mantenemos ese hilo si vemos que nos funciona.

Esther Vaquero ha sustituido durante este verano una vez más a Susana Griso al frente de Espejo Público. La semana pasada Vaquero obtenía su primer liderazgo en la mañana. ¿Cómo se trabaja con ella?

Esther es un encanto. Es una chica muy trabajadora. Se tiene que acostumbrar a un formato que ya no es presentar con un autocue por las mañanas en el telediario. Es un magacín donde a los colaboradores hay que saber manejarlos y en donde la actualidad te cambia en cualquier momento. Pero vamos, que está fantástica. Aparte de lo profesional, que no hay más que ver lo bien que lo hace y lo bien que maneja los tiempos, como persona es alguien muy fácil de llevar. Ella es una más, una chica sencilla y por mi parte estoy encantada con ella.

¿Se echa de menos a Susana Griso?

¡A Susana hay que dejarla descansar! Levantarse todos los días durante el año a las 5 de la mañana es muy duro. Susana es una profesional totalmente avalada, ya no solo por la gente del programa, sino por un montón de premios que está teniendo que la encumbran como una de las mejores presentadoras de la televisión. Qué voy a decir yo de la jefa... (Risas)

Compartió usted muchos momentos con Terelu en ¡Qué tiempo tan feliz!. La presentadora lleva dos veranos consecutivos siendo relevada por María Patiño al frente del Deluxe durante el verano ¿Cómo valora la que dicen que está siendo una etapa difícil para ella?

Yo no me quiero meter en polémicas de Telecinco. Creo que es un terreno que no me incumbe. No creo que lo que yo diga importe, ni siquiera estoy ahí para saber si existe esa rivalidad o no. A Terelu la conozco personalmente, es una tía estupenda y creo que se merece lo mejor en cualquier caso.

Entonces, doy por hecho que no se va a mojar si le pregunto en si, objetivamente, prefiere a Terelu o María Patiño?

No, pero porque las dos son muy buenas. Eso lo dejo en manos de Vasile. ¡Yo no quiero esos cargos!




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Comentarios 1

#1
24-08-2015 / 10:46
juandecarcar
Puntuación 3
A FavorEn Contra

No los culpables sois los que vais de periodistas, que los convertís en algo repulsivo. Que no se como os atreveis a hacer algunas críticas, cuando los autenticamente impresentables, en todos los terrenos sois vosotro