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Así convenció Toñi Moreno a Dolores Vázquez para hablar en HBO Max: "Tuvimos amistad, pero no nos veíamos desde hace 13 años"

  • Fue condenada y pasó 519 días en la cárcel por un crimen que no cometió

Toñi Moreno ha conseguido que Dolores Vázquez hable por primera vez en televisión, 20 años después del 'caso Wanninkhof', un crimen que no cometió pero por el que pasó 519 días en prisión. La presentadora conoció a "Loli" cuando era reportera de Canal Sur y cubrió el juicio. "Llegué con muchos prejuicios y con la convicción de que era culpable", recuerda, pero pronto comenzó a cambiar de opinión cuando vio que no había pruebas. "Yo era joven, pero no tonta", dice. "Fue criminalizada por muchas razones. La pusieron ahí y nos dijeron: esta es".

Toñi Moreno y Dolores Vázquez tuvieron amistad en aquella época, pero "hacía 13 años que no sabía nada de ella". "Mantenía su teléfono" y decidió ponerse en contacto con ella cuando los periodistas recuperaron el tema por el vigésimo aniversario del caso. No quería dar entrevistas. "Sentía rechazo a lo que tiene que ver con la prensa y los objetivos de las cámaras", cuenta la presentadora. Pero Dolores prometió que si decidía contar su historia en televisión sería con Moreno "porque teníamos confianza".

¿Cómo consiguió que Dolores Vázquez aceptase la entrevista?

Cubrí el caso como reportera hace 20 años. Establecí una relación de amistad con Dolores. Hacía 13 años que no sabía nada de ella, pero muchos compañeros me llamaban, sabiendo de esa amistad, para preguntar si quería dar una entrevista. Me dijo que no, pero que si finalmente lo hacía, sería conmigo porque teníamos confianza. Luego me senté con Xelo Montesisnos y Víctor García [Unicorn Content, productora de Ana Rosa] y  fuimos a Betanzos a intentar convencer a Dolores, porque no ha sido fácil. Sentía rechazo a lo que tiene que ver con la prensa y los objetivos de las cámaras. De alguna manera nos culpaba de mucho, no de todo, de lo que le pasó. Creo que se convenció cuando le dije que había una generación que estudia Derecho y Periodismo que debería conocer lo que hicimos entre todos para que no se vuelva a producir y no se equivoquen como lo hicimos nosotros.

¿Qué cree que ha supuesto para ella participar en este proyecto?

Ella ha ido creciendo con el documental porque se ha ido relajando y abriendo. Le ha servido de catarsis. Hacía 13 años que no la veía y cuando nos reencontramos me puse triste porque me encontré con una mujer para la que no había pasado el tiempo. Se había quedado anclada en lo que sufrió y no se ha permitido vivir. Esto le ha servido para cerrar página y empezar de cero.

¿Por qué dejaron de tener relación hace 13 años?

Por cosas de la vida. Hay amigos con los que dejas de hablar, en Navidad te mandas un mensaje y chimpún. Ella se fue a Londres, luego a Betanzos... Yo tuve trato en un momento en que el caso estaba candente y tuvimos  amistad, pero yo luego he hecho mi vida, he venido a Madrid, etc. Pero mantenía el teléfono.

¿Empezaron a trabajar en el proyecto antes o después del documental que Netflix hizo sobre el mismo caso?

Después. Me llamaron para participar en el de Netflix y dije que no, porque hace mucho que no hacía sucesos. Cuando llamé a Dolores para decirle que había mucha gente interesada en hablar con ella, fue cuando me propuso hacerlo juntas. Por primera vez se le va a escuchar y la vais a conocer. En el documental empieza siendo Dolores Vázquez y termina siendo Loli. Se abre sin tapujos y creo que lo hemos hecho bien.

¿Cómo recuerda usted el caso?

Me incorporé en el juicio, porque antes lo cubría otra compañera. Era reportera de Andalucía Directo y llegué, como todos, con muchos prejuicios y con la convicción de que era culpable por todos los mensajes que nos llegaban. Cuando en el juicio nadie demuestra que hubiera estado en el lugar de los hechos y tampoco había restos biológicos que lo sustentasen... pues, hombre, yo era joven, pero no tonta. Terminé el juicio diciendo: 'Yo a esta señora no la conozco, no sé si lo ha hecho o no, pero pruebas no hay. Y estamos en una estado de derecho'. Y yo no quiero que aquí se condene a nadie porque sea lesbiana o porque sea fea, que no digo que lo sea, pero tenía un físico muy duro. Esas no son razones para condenar a nadie. Y ahí sí que me lo tomé como algo personal. Estamos para contar la verdad y denunciar lo que es injusto. No me posicioné de forma vehemente ni dije que era inocente, pero sí empecé a contar la otra versión del caso y que la gente sacase sus conclusiones.

¿En qué medida fue condenada por su imagen u orientación sexual? ¿Cuánto hubo de eso?

Se la criminalizó por muchas razones. La pusieron ahí y nos dijeron: esta es. Luego nos lo vendieron como un crimen pasional donde Alicia, que es otra víctima, iba a las televisiones -yo hubiese hecho lo mismo si me dicen que es la asesina de mi hija- a defender lo que hacía falta. Y si encima pienso que lo ha hecho tan bien que no ha dejado rastro... Pero Alicia es otra víctima de lo que pasó. A Loli se le condena socialmente antes de que se siente [en el juicio]. La prensa contaba como algo negativo que hacía judo o deporte, que era autoritaria... A ver, era directora de un hotel de cuatro estrellas. Convirtieron a esa mujer en un despojo, no ha podido trabajar, no se le ha dado una indemnización, nadie ha pedido disculpas... El documental es un ejercicio de autocrítica y humildad de todos donde ventilamos nuestras vergüenzas. Ahí falló todo el mundo, empezando por la investigación. Los guardia civiles habían resuelto muchos casos, pero aquí no lo hicieron bien. El juez instructor tendrá un expediente intachable, pero la mandó a prisión sin pruebas. Y, luego, nosotros hicimos espectáculo y solo escuchamos a una de las partes.

¿Alicia Hornos sigue inculpándola?

En el documental hay un momento que dice: 'Yo sé que si Loli se pone delante y me mira a los ojos y me dice que no ha matado a Rocío, yo sé si miente, porque la conozco'. Es una manera que ha tenido Alicia de dejar la puerta abierta a la duda. Entiendo que una mujer que lleva manteniendo eso 20 años es complicado que cambie de opinión, pero han pasado muchas cosas y muchos años y creo que es el momento de estar en paz con esto.

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