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El durísimo testimonio de Hovik Keuchkerian ('La casa de papel'): relata su drama por culpa del alcohol

  • "Dentro de otros seis estaré perfectamente y preparado para la guerra"

Hovik Keuchkerian (La casa de papel) sorprendió en El Hormiguero con un brutal testimonio sobre el proceso que comenzó hace unos meses, cuando decidió centrarse en sí mismo y mejorar su vida. "Estabas comiendo mucho, bebiendo mucho y fumando mucho", puso sobre la mesa Pablo Motos.

"En enero del 2005, cuando dejé de pelear, me fui para el otro lado. Dejé de boxear y cuando dejas de perseguir un sueño, no sabes qué hacer", explicó Hovik Keuchkerian, Bogotá en La casa de papel.

Comenzó entonces un proceso que él calificó como "una montaña rusa en la que el alcohol era la puerta", al mismo tiempo que comenzaba a trabajar como actor.

"Empiezas a pensar solo en ti, aislarte en tu casa y alejarte de la gente. Trabajar te mete en la rueda a nivel profesional porque tienes que cumplir y cumples, pero no es lo mismo estar en un set de rodaje deseando hacer lo que tienes que hacer que deseando que den las 18.00 para llegar a tu casa y abrirte el whisky y acostarte a las 23.00 'mamao", explicó. Sin embargo, "yo no tuve problemas con la gente, porque beber solo me flipaba, y me flipa", dijo.

"Dentro de otros seis estaré perfectamente y preparado para la guerra"

Todo cambió hace unos meses. "Mi madre me llamó el pasado 6 de mayo y me llevo al rincón del ring. Me dijo estás gordo, estás tóxico, feo, andas encorvado, eres un trozo de mierda y no te lo voy a decir más. Cuando tu madre te dice eso pues pasó algo, me revolvió, porque dije 'cuando la vieja no esté no quiero que se vaya dejando aquí un trozo de mierda'. He estado mucho tiempo machacándome y castigándome sin ser bueno para mí y para la gente que estaba conmigo", dijo en un emocionante discurso.

Ahora, está centrado en mejorar su vida y ha rechazado proyectos profesionales. "Esta profesión me ha hecho este regalo y no quiero hacerla por hacerla, quiero hacerla haciéndome preguntas, preparándome mis personajes, quiero salir a morir y a matar... Eso no lo puedo hacer si mi cuerpo, mi mente y mi emoción no está limpia y en estado de pureza", explicó. "Me habré quitado unos 30 kilos. Me he puesto un año y han pasado seis meses, dentro de otros seis estaré perfectamente y preparado para la guerra".

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