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Pedrerol, 'Tierra amarga', 'Alta tensión' y el incombustible 'Pasapalabra' salvan un verano anodino

  • 'Sálvame', contra las cuerdas, no ha generado el contenido que se esperaba

El curso estival más aburrido de los últimos años en televisión llega a su fin. Hasta Sálvame, en caída frente a Tierra amarga, lo ha notado, incapaz de generar el ruido de otros años.

No es nada nuevo decir que julio y agosto son meses en los que el consumo televisivo es menor y, por ello, las cadenas apuestan bien por formatos low cost o por ficción internacional. Además, las primeras espadas de los canales (Ana Rosa, Jorge Javier, Ferreras...) están de vacaciones, lo que hace que los espectadores pierdan interés a la hora de encender la tele.

Telecinco apenas ha tenido tramas que enganchen a su público, más allá de la polémica entrevista que se hizo a Olga Moreno tras su victoria en Supervivientes, y que luego fue silenciada por los programas de La Fábrica de la tele, en un gesto de apoyo a Rocío Carrasco.

El universo de Sálvame no ha sido capaz de generar expectación y tensión (salvo el día de los 'bofetones' de Antonio Canales) que se necesita en televisión, algo que sí ha conseguido Josep Pedrerol en El chiringuito. El presentador, que se maneja como nadie en estas lides, ha sabido sacar partido a un órdago que se le volvió en contra cebando dos semanas su decisión de si debía dimitir o no. El asunto dio contenido (televisivo y periodístico) durante los días más duros de agosto.

El éxito de las series turcas y 'Pasapalabra'

Antena 3 vive una época dorada gracias, en buena parte, a sus series turcas, que funcionan solas. La cadena de Atresmedia explotó hasta el final Mujer alargando su desenlace varios días y ahora se frota las manos con Tierra amarga, que ha ganado varios días a Sálvame. Mi hija o Inocentes siguen con sus buenos datos. Por otra parte, la maquinaria de Pasapalabra sigue engrasada (no baja del 20% de share). El concurso ha encontrado en Marco Antonio y Sofía los sustitutos perfectos de Pablo Díaz y Javier Dávila. La Ruleta tampoco da tregua y Espejo público despunta con Lorena García en las mañanas. 

Pero volvamos a Mediaset. Las entregas de La última cena y Ven a cenar conmigo: Gourmet Edition han resultado tediosas, pero el grupo ha acertado a la hora de testar Alta tensión y Todo es verdad en estas semanas para enganchar a los espectadores. Ambos programas están llamados a ser piezas importantes en las parrillas de Telecinco y Cuatro el próximo curso.

Y a La 1 le han salvado los Juegos Olímpicos. La cadena pública 'respira' al superar la barrera del 9% gracias a las competiciones celebradas en Tokio y espera, con calma,  una profunda reestructuración de toda su parrilla tras las salidas de Mónica López y Jesús Cintora.

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