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Diez años del abrazo de Isabel Pantoja a Kiko Rivera en un plató de Telecinco: crónica de una ruptura televisada

  • Tras años de enfrentamientos, la cantante se plantó en Mediaset el 16 de junio de 2011
  • "¡Cañones hacia mi persona!", exclamó en el plató de 'Supervivientes'
  • 10 años después, madre e hijo no se hablan por 'la herencia envenenada' de Cantora

El 16 de junio de 2011, Telecinco cambió el rumbo de su propia historia. Tras años y años de enemistad, Isabel Pantoja se plantó en los estudios de Mediaset para recibir a su hijo Kiko Rivera, recién llegado a España tras abandonar voluntariamente Supervivientes 2011. Ahora, diez años después, aquella imagen de la tonadillera abrazada a su hijo ante las cámaras de televisión resulta una auténtica quimera, ya que la relación entre ambos está totalmente rota (y la unión de la artista con la cadena, parece que también).

Para entender aquel primer 'pantojazo', hay que remontarse a dos semanas antes, cuando Kiko Rivera se encontraba en los Cayos Cochinos de Honduras, planteándose su salida del reality tras sufrir varios ataques de gota que le minaron la moral. Su madre decidió llamarle por teléfono en un mensaje de ánimo que sirvió como un primer acercamiento entre la cantante y la cadena a la que durante mucho tiempo vetó. 

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"Te adoramos, con gota o sin gota, pescando o sin pescar. Eres maravilloso ser", le dijo una siempre sentida Isabel Pantoja a su pequeño del alma. "Francisco Rivera Pantoja, p'alante, p'atrás ni para coger impulso", concluyó la artista en unas históricas palabras de ánimo que no consiguieron parar las intenciones del sevillano. Finalmente, tras 35 días en la isla, Kiko Rivera confirmó a la organización su deseo de abandonar el programa y poner de nuevo rumbo a España.

Isabel Pantoja visita Telecinco: "¡Cañones hacia mi persona!"

El acercamiento entre Pantoja y Mediaset acababa de comenzar y se materializó, de forma definitiva, cuando la cantante se plantó en las instalaciones de la cadena, la misma que había emitido Aquí hay tomate y otros programas que durante años hicieron caja con ella. En una maniobra absolutamente secreta, Telecinco logró que Isabel Pantoja acudiera a recibir a su hijo y retransmitió su entrada en los estudios de Fuencarral con todo lujo de detalles. Tras protagonizar un encuentro privado con Jorge Javier en la sala VIP, y recibir un ramo de flores de parte de Paolo Vasile, se produjo el momento más esperado.

Madre e hijo se reencontraron después de un mes ante la atenta mirada de casi 4 millones de personas (un 27,3% de share), lo que supuso el récord de audiencia hasta ese momento en la edición. Un registro que semana a semana terminaría quedando en el olvido hasta la gran final del reality, que coronó a Rosa Benito en una emisión que anotó un 38,8% de share, con 4,5 millones de seguidores. "¡Cañones hacia mi persona!", pronunció Isabel Pantoja en una frase que también es historia.

Jorge Javier, Kiko Rivera e Isabel Pantoja, el trío de las Campanadas 2011

"Jamás pensé que mi madre pudiese venir a Telecinco", admitió el DJ, totalmente en shock al ver a su madre en la cadena enemiga tras tantos años de enfrentamiento. Este alto al fuego desencadenó en un contrato de Mediaset con la tonadillera que se acabaría rompiendo de nuevo al cabo de varios meses. Eso sí, no sin antes regalar a Telecinco y a la audiencia otra noche para el recuerdo.

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Tras el éxito rotundo de Supervivientes 2011, Telecinco puso toda la carne en el asador para las Campanadas de ese año y consiguió que aquella icónica imagen producida en el plató principal de Fuencarral se repitiera en uno de los balcones de la Puerta del Sol.

Así pues, Jorge Javier Vázquez, Isabel Pantoja y Kiko Rivera fueron los encargados de recibir al 2012 en otra emisión que reventó los audímetros. 3,3 millones de personas (22,1% de share) siguieron la retransmisión de las que han sido, hasta la fecha, las Campanadas más vistas de la historia de Telecinco. El canal de Mediaset se convirtió en la cadena privada más vista durante esa Nochevieja, solo por detrás de Televisión Española. 

Una década del 'clan Pantoja' en televisión

Kiko Rivera fue el primero en abrir la veda. Y aunque la relación de Isabel Pantoja con Telecinco fue prácticamente fugaz, abrió la puerta a que otros miembros del 'clan' se animasen a seguir los pasos del primogénito de la tonadillera. Desde entonces, son muchos los miembros de la familia o 'satélites' del entorno de Cantora los que han sucumbido a participar en los realities de Mediaset. 

Tres años más tarde, pocos meses antes de que su tía entrara en la cárcel por el famoso 'caso Malaya', Anabel Pantoja pondría rumbo a Honduras para participar en el reality. Su experiencia fue un fracaso y duró apenas 14 días en los que no paró de pedir a la audiencia que la expulsase del concurso. Tras ella iría su prima Isa Pantoja, que debutaba por todo lo alto en televisión en un Supervivientes 2015 en el que alcanzó una meritoria quinta posición, siendo expulsada a las puertas de la final. A ella, al contrario que a su hermano Kiko Rivera, no la fue a recibir su madre a plató, ya que se encontraba aún en prisión (salió de forma definitiva en febrero del año siguiente).

Del Pantojazo en 'Supervivientes 2019' a 'La Herencia Envenenada'

Y aunque Sylvia ha sido la última Pantoja en pasar por la isla, el verdadero bombazo llegaría en 2019, cuando Isabel Pantoja volvía a Telecinco como concursante de Supervivientes 2019. De nuevo, tras muchos años de enfrentamiento, la historia se volvió a repetir pero con mucho más impacto. Una larga llamada por teléfono a Sálvame en directo sirvió como nuevo acercamiento entre la cantante y Mediaset. La artista intervenía para hablar de su relación con su hija, que en ese momento concursaba en GH VIP 6. En esa conversación con Carlota Corredera se atrevió a decir que "no había ceros en esa cadena" para que ella se sentase en el plató. Pero sí hubo. 

Después del VIP llegó el DÚO, que tuvo a Kiko Rivera de concursante junto a su mujer, Irene Rosales. El DJ llegó a la final y la audiencia volvió a quedarse en shock al ver cómo Isabel Pantoja entraba en la casa de Guadalix de la Sierra para sorprender a su hijo. Allí le comunicó su histórica participación en Supervivientes 2019, reality en el que desempeñaría un buen papel, abandonando de forma forzosa a las puertas de la final tras entregarse a la causa y 'bajar al barro' durante casi tres meses.

Isabel Pantoja volvía a firmar un contrato de cadena, que acabó incluyendo una entrevista en Volverte a ver y su labor como jueza de dos talents: Idol Kids y el fallido Top Star que actualmente Telecinco ha relegado al late night del sábado. Resurgía así una buena sintonía entre la tonadillera y Mediaset que volaría por los aires la noche del 13 de noviembre de 2020.

Aquel día, Telecinco emitió Cantora, la herencia envenenada, un programa especial en el que Kiko Rivera se sentaba en plató junto a Jorge Javier Vázquez para arremeter contra su propia madre por asuntos relacionados con la herencia de Paquirri. El conflicto ha llevado a Kiko a demandar a su tío, por lo que su madre podría también ser llamada a declarar, y ha dejado a Anabel Pantoja como víctima colateral de todo este entramado, alejándose cada vez más de sus primos y de su tía.

10 años han pasado de aquella noche de junio en la que Telecinco y los Pantoja cambiaron sus destinos: la cadena colocando durante una década a la familia como principal motor de sus contenidos y el clan iniciando el camino de su cruenta y televisada destrucción.

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