El tremendo susto de María Patiño en 'La última cena' que se ha hecho viral

30/05/2020 - 11:24
  • El programa de Telecinco dio numerosos momentos desternillantes

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Si algo es La última cena, eso es un espectáculo de variedades y caldo de cultivo de memes virales. Si en su estreno vimos cómo los protagonistas fueron el maquillaje de Lydia Lozano, que parecía un Baltasar falso pintado con carbón, o el cabreo de Belén Esteban por recibir su cena derramada y a la una, esta vez, los mejores momentos son otros.

Y es que el centro de operaciones de La última cena, parece que no son los fogones de las cocinas que se han montado en el plató, sino el baño.

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En los servicios es donde Nuria Marín espera durante todo el programa a que lleguen anfitriones y comensales para sonsacarles, o ver sus espantadas tras los cabreos (como en el sonado de Mila y Lydia, que, en efecto, acabó en el baño).

El baño, nuevo centro de operaciones/confesionario

Al más puro estilo de Sálvame, donde las cámaras destripan la parte fea de cables de la televisión y los micros y cámaras llegan hasta el baño para rascar hasta la última gota de intimidad y aprovechar la emotividad, los servicios de La última cena están haciendo las veces de una especie de confesionario.

En la primera entrega ya vimos cómo María Patiño, asustadiza ella, montaba un pollo en el baño al creer que estaba sufriendo una hemorragia bucal. Efectivamente, la presentadora de Socialité llevaba lo que parecía sangre en su boca y dientes, algo que descubrió al ir a lavarse los dientes tras haber probado un plato cargado, según ella, de sabor a ajo.

Patiño, carne de susto fácil siempre

La periodista asustó a audiencia y equipo para luego descubrirse que el drama médico eran, en realidad, restos de pintalabios rojo. Porque la explicación más sencilla suele ser la acertada. De ahí salieron muchos memes, como éste:

Pues bien, en esta segunda edición del programa, durante la monumental bronca Lozano-Ximénez, Patiño volvió a ir al baño, donde la esperaban Lydia Lozano y Nuria Marín, al acecho del drama.

Y sí. Volvió a liarse, con susto incluido de nuevo. Si se va parando el vídeo se puede ver un repertorio de caras aterrorizadas que ni en las películas de terror slasher de los 90 ni en las de Jamie Lee Curtis:

Y es que los gritos y caretos de pánico de estas scream queens sólo fueron por escuchar una voz en off. Vamos, que estrellas Michelín no ganarán, pero el Goya, quién sabe. Eso es ser actor de método y lo demás, tonterías.

Anabel: más hambre que con la dieta de la alcachofa

Los dramas y sustos de Patiño no fueron lo único. Como Jorge ayer no cantó, el espectáculo fue más bien visual: Anabel Pantoja, desesperada por probar bocado tras volver de Canarias y deseando sacarse unos tuppers del bolso. Porque pasar hambre en un programa que tenga que ver con Sálvame, es delito. Y en el programa anterior ya se quedó Belén Esteban cabreada por cenar a la una.

¿Bailando? para quemar la cena

Las redes se inundaron de reacciones a cómo los tuiteros imaginaban a la sobrina de la tonadillera más famosa de España, cual ardilla ante la hibernación, acumulando comida, no vaya a ser que desaparezca. Se le alimenta el alma, y además, para bajar calorías, cual tiktoker que se cree un bailarín profesional, se marcó una coreografía de Con los pies en el suelo. El ritmo, sea como sea, corre por las venas de este clan:




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