Silvia Casado, 20 años de 'GH': "Mi hijo ya quiere concursar y a mí me gustaría ir a Supervivientes"

11:51 - 22/04/2020
  • ECOTEUVE.ES habla con la concursante de la primera edición del reality show

  • "No me arrepiento de haber abandonado; había un juego sucio que no me gustaba"

  • "Tuve mucha suerte de vivir lo que viví. Siempre estaré agradecida a GH"

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Hace 20 años, Silvia Casado tenía 24 y una peluquería recién montada en Málaga. A mediodía, iba a comer a casa de su madre y se echaba la siesta mientras veía Al salir de clase. En un corte de publicidad, un anuncio le llamó la atención. Hablaban de un programa inédito, un experimento sociológico... "Al día siguiente volvió a salir y apunté el número de teléfono en el Motorola que yo tenía entonces". Esa tarde decidió llamar sin saber que estaba entrando en las pruebas de selección del programa que cambió la historia de la televisión en España: Gran Hermano.

Silvia Casado se convirtió en una de los 10 concursantes que entraron por el umbral de la puerta de la casa de Soto del Real -la de Guadalix vino después- el 23 de abril de 2000. En ese momento arrancaba en Telecinco el revolucionario programa que la productora Zeppelin había comprado meses antes en Holanda. 

Silvia apenas estuvo 24 días dentro, pero su historia es una de las más recordadas por los fans del programa y ella una de las concursantes más queridas. Comenzó una relación con Israel Pita -rompieron después pero tienen un hijo de 17 años- y se enfrentó a todos sus compañeros cuando decidió no seguir al rebaño y rompió el famoso pacto de las nominaciones por defender a Ania Iglesias. El movimiento hizo que ella y su entonces novio fuesen los nominados. La audiencia echó a Israel y ella pronunció la famosa frase que es historia del programa: "Pues nos vamos los dos".

"No me arrepiento de aquello", dice a ECOTEUVE.ES Silvia, que 20 años después sigue con una vida anónima, alejada de la televisión, y dedicándose al estilismo. "Yo nunca entré para hacerme famosa. Quería vivir una experiencia y así fue". Hablamos con ella cuando se cumplen dos décadas del boom de Gran Hermano y, paradojas del destino, el aniversario lo 'celebra' de nuevo encerrada en casa, aunque en este caso por la dramática pandemia del coronavirus.  

Los concursantes de GH nos lleváis ventaja en esto del encierro...

Yo estuve poco tiempo. Lo llevo bien porque la queja esta fuera de lugar. No puedes tener una queja individual cuando el problema es global. Tengo, como todos, días mejores y otros peores. Lo que llevo mal es la falta de poder planificar cosas, un viaje... Pero estoy segura que de todo esto van a surgir cosas buenas.

¿Cómo recuerdas tu paso por GH con la perspectiva del tiempo?

Mi intención nunca fue hacerme famosa, sino tener una experiencia nueva. Pero, ¿quién iba a pensar que iba a ocurrir todo aquello? Al salir, es cierto que la situación me pudo y lo pasé mal, con ansiedad y agobio de estar en la calle. Luego, lo vi de otra manera y ahora estoy enormemente agradecida. Tuve mucha suerte de vivir lo que viví. Siempre he estado agradecida a GH. Nunca he sentido rechazo de la sociedad, ni malas palabras. 

¿Cuándo tuviste primera noticia de GH? ¿Por qué te presentaste al casting?

Mis padres se acababan de separar y yo lo acababa de dejarlo con un chico. Tenía mi negocio, mucha responsabilidad, pero era muy joven. Al mediodía, iba a comer a casa de mi madre y luego me echaba la siesta viendo Al salir de clase. Pusieron el anuncio de GH: "Sin contacto con el exterior, sin móvil, gente desconocida, un experimento sociológico..."

Cuando repitieron el spot, tenía mi Motorola en la mano y guardé el teléfono: hice un perdida. Esa tarde no tuve clientes en la peluquería, porque llovía, y me acordé del anuncio y llamé. Me hicieron un cuestionario, luego acudí a un casting presencial en Málaga, más tarde hubo otras pruebas y, finalmente, me eligieron para ir a Madrid, con el viaje pagado, para hacer el casting final.

¿Por qué crees que te eligieron?

No soy una bienqueda, no filtro y soy muy transparente. Vieron que no jugaba ningún papel. Incluso tuve dos movidas con la psicóloga, con la que me agarré un cabreo del copón, y con el sociólogo.

¿En algún momento estuviste a punto de arrepentirte y bajarte de aquella aventura?

No. Soy de arrepentirme de lo que hago antes que arrepentirme de lo que dejo de hacer. Lo más importante para mí era saber que yo me podía ir cuando quisiera. La gente se piensa que me fui por amor, y me parece bien que se haya quedado así en el recuerdo, pero realmente fue de otra manera. Yo me fui porque no me sentía querida -hoy tengo una relación genial con mis compañeros-, había un juego sucio que no me gustaba y para mí era más importante mi calidad humana antes que empezar a cagarme en la madre que parió a todos. Para mí no era importante el tema económico ni la fama.

¿En aquella época había que pagar penalización si dejabas la casa?

No. Y conmigo siempre se portaron genial. Vieron que no me fui para hacer el agosto.

Tu salida se produjo cuando te negaste a participar en un pacto que perjudicaba a Ania. ¿Cómo lo recuerdas?

Llevaba unos días mal. No había comida, había muy mal ambiente y yo me iba encabronando poco a poco. Estaba agotada. Yo veo Supervivientes ahora y me flipa, tengo una ilusión brutal y me encantaría ir, porque hacen muchas cosas. Pero en aquella casa, en esas circunstancias... Llegaba un momento que me sentía dentro de un cuadro, como en el Show de Truman. Me quise ir un día pero me hicieron ver que era mejor esperar al día de la gala. 

Y, de repente, todo estalló porque rompieron el pacto de las nominaciones...

Hicimos un pacto para nominarnos todos. Eso fue la primera semana, pero luego yo dije que no quería seguir con el pacto porque ya sabía a quién nominar. El resto decidió nominar a Ania, porque decían que era el topo, y a mí o a Israel. Pero, por romper el pacto, nos nominaron a los dos.

20 años después del "Pues nos vamos los dos", ¿te arrepientes de haber abandonado?

No me arrepiento. Todo tuvo que pasar como pasó para que se desarrollasen las cosas como ocurrieron. Yo tengo un hijo maravilloso con Israel que ya tiene 17 años. Las cosas hay que vivirlas como llegan en cada momento. 

¿Cómo llevaste exponer tu historia de amor en televisión?

Me daba reparo por la parte de los sentimientos, porque soy tímida para esas cosas y, al final, todo el mundo te ha visto enamorarte. A él le dio mucho más por culo que a mí (risas). Pero yo lo veo con mucho cariño y no hice nada de lo que me tuviera que avergonzar. Cuando lo veía me daba un poco de corte porque expusimos los sentimientos. Pero no hicimos edredoning ni nada de eso. Con 24 años en esa época todavía éramos unos niños. Mi hijo ahora me dice que éramos unos antiguos... ¡Es que han pasado 20 años!

¿Y si tu hijo te dice que quiere entrar a GH?

Ya me lo dice. Él estudia pero es de una generación de chavales que está metido en redes, es moderno, le gusta la música... Dice que que cuando cumpla 18 años quiere ir porque es el primer hijo de Gran Hermano. Que no te extrañe. Tiene ganas y no lo descarta. Yo le digo que primero termine el Bachillerato. 

¿Y tú a Supervivientes?

No sabes la ilusión que me hace. Veo a Elena tan bien y tiene algunos años más que yo. Me encantaría ir, como experiencia personal.

Tu trayectoria posterior demostró que no querías entrar en GH para hacerte famosa. ¿Recibiste muchas ofertas para seguir en televisión?

Al principio eran cosas muy irracionales. Por ejemplo: ¿Cómo me voy a ir de presentadora si no lo sé hacer? Vino todo muy rápido. Era desmesurado y difícil mantener la calma y los pies en el suelo.

Por eso tiene más mérito rechazar ofertas que, seguramente, serían muy jugosas. 

Te pongo un ejemplo. Yo he hecho topless toda mi vida, pero nunca lo quise hacer en una revista. A Interviú se les metió entre ceja y ceja que saliera y me ofrecían mucha pasta, pero era algo que no me apetecía porque no iba conmigo. Había que tener mucho cuidado porque lo fácil era meterse en ese boomerang. Yo tenía que cuidarme porque eso no podía hacer cambiar mi perspectiva de la vida. Dije que no a muchas cosas.



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Comentarios 2

#1
22-04-2020 / 18:32
Me ca..go en todos los votantes de izquierda
Puntuación 4
A FavorEn Contra

Y para esta gente esa es su máxima aspiración, no me extraña que en España gobierne el sepoltu..rero y el che..pa, y llevemos más de 25.000 muertos.

#2
24-04-2020 / 11:29
Robespierre
Puntuación 3
A FavorEn Contra

Las madres siempre queriendo lo mejor para sus hijos.

No me extraña que este país vaya como va y donde va.