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Jordi Cruz: "Molaría ver a Belén Esteban en 'Masterchef', no me da miedo ningún famoso"

  • ECOTEUVE.ES entrevista al juez del talent culinario, que vuelve hoy a TVE
  • "Ficharía al Profesor de 'La Casa de Papel' para mi restaurante", dice como fan
  • "A los políticos les daría un delantal negro en la crisis del coronavirus"

Televisión Española estrena este lunes la octava edición de adultos de Masterchef en lo que para Jordi Cruz puede ser una gran vía de escapatoria ante la difícil situación por la crisis del coronavirus que atraviesa el país. "No sé qué momento puede ser mejor para emitir un programa familiar, que busca poner en valor un oficio que nos apasiona, y que encima entretiene. Está pensado para todos los públicos y en estos días nos va a venir muy bien", defiende el chef en palabras a ECOTEUVE.ES.

El juez del talent culinario de TVE da algunas pistas sobre los concursantes que lucharán por coger el testigo de Aleix como ganador del programa. Además, avanza nuevas mecánicas en las pruebas: "Habrá delantales negros cocinando en pareja en la prueba de eliminación o que un aspirante que estás salvado tenga que bajar a las cocinas para defender a un delantal negro y jugarse su eliminación", informa el catalán. 

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Con una nueva edición Celebrity en el horizonte, más lejano más cercano en función de cuánto se prolongue la crisis del coronavirus, Jordi Cruz se moja en el tipo de famosos que le gustaría ver en las cocinas. ¿Belén Esteban?: "Molaría tenerla en Masterchef [...] A mí no me da miedo ningún famoso porque juegan en mi territorio, dentro del programa para mí son todos iguales, son aspirantes", confiesa. 

¿Cómo está viviendo el confinamiento?

Lo estoy viviendo con cierta sangre fría, intentando ser consciente del momento super singular que estamos viviendo. E intentando hacer lo mejor para mí, para los míos y para la gente que trabaja conmigo. Estoy haciendo lo mejor que puedo hacer: por un lado, estar en casa quietecito y por otro, intentar desde casa hacer algunos directos en Instagram y que la gente esté entretenida y cocine más en casa y así pase el mejor confinamiento posible.

¿Está preocupado a nivel personal por cómo pueda afectar esto a su restaurante?

¿Sabes qué pasa? Las cosas que no controlo me preocupan poco. Hemos dejado el restaurante en el mejor estado posible y tenemos a los trabajadores a punto para empezar a trabaja cuando se disponga. A partir de ahí, iremos actuando según nos vengan las cosas. No puedes ponerte nervioso. Hay que aceptar que es un problema que nos supera a todos, que ha tenido la capacidad de parar el mundo y que cuando pase, el mundo no va a volver a ser el mismo. Iremos descubriéndolo, adaptándonos y aprovechando este parón obligatorio en el que hemos recuperado energías para ir con más fuerza y más trabajo. Toda parte mala tiene su parte buena, así que habrá que buscarla. 

¿Ha recuperado estos días alguna actividad o rutina que antes no podía hacer? 

Bueno... hacía ocho años que no paraba el culo. Hacía ocho años que no sabía lo que era descansar diez horas del tirón. Estoy cocinando como hacía años que no cocinaba. Hago muchas cosas, dirijo a muchos equipos, con mucho trabajo de creatividad, pero lo de estos días (cocinar en casa, tranquilo, con tiempo, tranquilidad, sin pensar...) hacía tiempo que no lo hacía.

A mí esto me ha venido por una parte bien, porque me he regenerado mucho. Llevaba una vida muy estresada, como mucha gente, y me va a venir bien para reflexionar. Toca hacer un parón, salir a la ventana, respirar y preguntarme dónde estoy y qué es lo que quiero hacer. El problema es enorme y no le quitemos importancia, pero todos en casa tenemos que ser optimistas y hacer un trabajo para buscarle sentido y motivación a la vida. 

¿Qué tal están Pepe y Samantha? ¿Ha tenido contacto con ellos? 

Yo les llamo mucho, sobre todo a Pepe porque está en una edad de riesgo. (Ríe). Están bien. El primer fin de semana Pepe estuvo pocho y me tuvo un poco preocupadete. Pero Pepe te podría decir que está haciendo lo mismo que estoy haciendo yo. Él ha hecho un paroncito, ahora está disfrutando de su familia y de sus hijos y de esos momentos que se habían perdido durante mucho tiempo por el exceso de trabajo. Estas semanas se ha dedicado a regenerarse. Yo ahora tengo unas ganas de hacer cosas que no te las puedes creer. 

¿Por qué es este un buen momento para lanzar Masterchef?

No sé qué momento puede ser mejor para emitir un programa familiar, un programa que busca poner en valor un oficio que nos apasiona y encima entretener. Está pensado para todos los públicos y en estos días nos va a venir muy bien. 

¿El programa estaba grabado ya al completo o quedaban algunas entregas por celebrarse?

Quedaban algunas tonterías que tenemos que mirar cómo lo hacemos. Supongo que de manera telemática. Pero por suerte, el 98% estaba terminado. Somos creativos, pero aun así tenemos trece semanas por delante y espero que cuando nos toque grabar ese poquito, la cosa esté mejor, por favor. 

Ocho ediciones y un año más, superan el récord de participación en el casting. ¿Los aspirantes vienen más preparados?

El año pasado el nivel fue bueno, pero yo que soy el tiquismiquis puedo decir que este año hay personajes pero también a unos aspirantes muy motivados que tienen ganas de tomárselo en serio. Estoy muy tranquilo. Cuando yo tengo a gente que sé que va a dar una buena imagen gastronómica y culinaria eso me genera mucha tranquilidad. Hay concursantes que cocinan muy muy bien. 

¿Hay algún perfil que vaya a dar mucho que hablar?

Hay varios. Son personajes muy curiosos: hay una comandante del ejército del aire que es una jefaza alucinante, se viene arriba y abajo y es maravilloso de ver; a una portera, que es una fotocopia de Chus Lampreave y que tiene una capacidad enorme de superarse y de hacer cosas que nunca ha hecho en su vida. Podría decir singularidades de todos ellos, porque son gente única. 

El año pasado, intentaron hacer una mecánica por equipos que el público no terminó de entender en el desarrollo de toda la edición. ¿Se mantendrá este año?

Lo hicimos por añadir algo, no le daría mucha importancia. No quisimos que se convirtiera tampoco en una competición entre los jueces. El jurado tiene que ser equilibrado y yo tengo que valorar a los concursantes de Pepe con el mismo rigor que a los míos, por tanto, lo hicimos como una dinámica para sacarles de contexto y marearles un poco y ya está. Estuvo bien, estuvo divertido, pero lo quisimos dejar ahí como una pequeña mecánica más como este año habrá otras nuevas. 

¿Hay alguna que pueda adelantar?

Sí, claro. Imagina delantales negros cocinando en pareja en la prueba de eliminación o que un aspirante que estás salvado tenga que bajar a las cocinas para defender a un delantal negro y jugarse su eliminación. Nos hemos pensado cositas para que haya dinámicas interesantes y se vea, sobre todo, lo que tiene que haber en un equipo de cocina: el compañerismo y el remar todos juntos en la misma dirección. 

Este año, habéis cocinado para el reparto de La Casa de Papel. ¿No serán las paellas que introducen en el banco en uno de los capítulos?

(Ríe) No, no. No, porque no nos hicieron spoiler y no teníamos ese dato. Fue la hostia. Soy un fan enorme y me encantó. Si a mí me hizo ilusión entrar en el plató de La Casa de Papel, imagínate a los aspirantes. Fue un gustazo enorme y espero que salga bonito. No puedo contar más de lo que hicimos en ese escenario, pero fue maravilloso. Espero que quede bonito en pantalla. 

¿Qué le ha parecido esta cuarta temporada?

Me la comí entera el primer día que salió. Me gustó más que la temporada anterior. Creo que han sabido mantener la esencia de la serie y a la vez no dejar indiferente a nadie. Todo el rato te mantiene en tensión y me parece una pedazo de producción. Es una serie que es normal que guste, porque es icónica y que juega un montón. Está bien que en nuestro país se hagan cosas que se vean en todo el mundo y que todo el mundo hable maravillas de ella. Estoy muy orgulloso, me ha encantado.

¿A qué miembro de la banda ficharía para su restaurante?

¡A Tokio! Te he respondido rápido, ¿eh? 

¿Ah sí? ¿Por su liderazgo?

Sí, por su liderazgo, sí... (Ríe) No, a ver, ficharía al Profesor, evidentemente. Para mí equipo alguien que organice y que piense muy bien me parece súper importante. También me parece importante la figura de Tokio, que es la gente que pone alma, que pone fuerza y que pone sangre caliente en los proyectos. Esas dos piezas en mi equipo encajarían de maravilla. 

En el horizonte, habrá que ver si más o menos cercano, tenemos otra edición Celebrity. ¿A qué tres famosos le gustaría ver en el programa?

No sé, estoy abierto a todo. El Celebrity me ha demostrado una cosa: hay personas a las que yo veo por televisión y las admiro o me gustan menos, pero luego aquí ves que detrás de toda esa imagen que tenemos de ellos, hay humanos que hacen todo lo posible por ser feliz y por gustar. No puedo decir casi ningún famoso de los que han pasado, y mira que tenía opiniones variopintas de ellos, que no me hayan gustado. A mí me gusta que vengan y descubrirlos. Yo no soy de los que preguntan a quién vamos a tener. Me gusta verles entrar por la puerta y sorprenderme. 

Belén Esteban está sorprendiendo a muchos con su sección de cocina en Sálvame. ¿La ve concursando en Masterchef

Me lo han comentado. (Ríe) Me han dicho que ha hecho una ensalada campera, con atún, un pimientito... Oye, se nota que la cocina no es su fuerte, pero está bien la idea. Me imagino a Jorge Javier diciéndole: "Oye, Belén, ¿por qué no hacemos esto?". Y ella: "Vale, no tengo ni idea de cocinar pero lo voy a hacer para entretener a la gente y que se lo pasen bien". A mí esa cosas me parecen un acto de generosidad enorme y me parecen bien. Molaría tenerla en Masterchef pero no sé si sería posible por temas de cadenas. Sería muy gracioso tenerla aquí, me reiría mucho. A mí no me da miedo ningún famoso porque juegan en mi territorio, dentro del programa son todos iguales, son aspirantes. Al Jordi Cruz de delante de las cámaras le da absolutamente igual, al de detrás quizá le da más impresión. 

Como reflexión final, ante esta crisis, ¿daría un delantal blanco o un delantal negro a la clase política?

Se lo daría negrito, se lo daría negro. Hemos tenido precedentes y se podía haber hecho las cosas con cierta agilidad. Entiendo que es una opinión muy fácil de hacer desde la comodidad de mi sofá ahora mismo. Creo que no se puede juzgar tan a la ligera, me pongo en su piel y sería muy complicado. Pero bueno, la opinión fácil es que viendo lo que pasó en China e Italia quizá se podía haber evitado, seguramente que sí. Pero no me atrevo a emitir un veredicto de jurado de Masterchef porque debe ser difícil. Estoy seguro que a los políticos a los que le ha tocado vivir esto jamás vivirán una situación similar y a los que vengan no se lo deseo. Es una cosa muy gorda.

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Comentarios 1

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yosolita
A Favor
En Contra

No, por favor, Belén nooooooooooooooooo.

Puntuación 1
#1