Javier Sierra: "La televisión convirtió lo paranormal en espectáculo; Iker Jiménez y yo hemos dado seriedad"

10:51 - 18/12/2019
  • ECOTEUVE.ES entrevista al periodista y escritor que vuelve con 'Otros Mundos' a Movistar+

  • #0 emite dos especiales, los dos próximos domingos, sobre el antiguo Egipto

  • "Hay un proyecto maravilloso para convertir 'El fuego invisible' en serie de televisión"

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Cuenta Javier Sierra que la noche que pasó en el interior de la Gran Pirámide de Egipto fue una de las experiencias "más aterradoras" de su vida. Quince años después, el escritor regresa con Otros Mundos, su programa de Movistar+, para imaginar lo que le ocurrió a Napoleón en su interior. Lo hará a través de dos especiales que #0 emitirá los dos próximos domingos (22.00).

Tras estos programas navideños sobre el Antiguo Egipto, el formato producido por La Caña Brothers regresará en febrero con nuevos episodios: "Retoma el momento en el que al Javier Sierra de 16 años vivió un fenómeno OVNI en la montaña de Montserrat, en Barcelona". 

Por otra parte, Javier Sierra afirma que está trabajando en un proyecto para convertir su novela El fuego invisible en serie de televisión: "Ya hay un guion, un capítulo cero en el que yo he participado con un equipo de guionistas fantástico".

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El espíritu intrépido de Tintín le ha llevado hasta las pirámides de Egipto. ¿Qué van a ver los espectadores en estas dos entregas?

Quizá porque Tintín no estuvo allí. Fue uno de esos lugares que se dejó un poco al margen. Hizo Los cigarros del faraón pero no se adentró más [ríe]. Yo he querido centrarme en estas dos aventuras en Egipto porque sé que en las miles de horas de grabación que se han hecho sobre el Antiguo Egipto desde hace años, son dos capítulos que se han dejado aparte.

Uno es la noche que pasó Napoleón Bonaparte en el interior de la Gran Pirámide, que ya me inspiró una novela hace unos años [La pirámide inmortal] y el otro es la historia de Dorothy Edi, la primera mujer que trabajó para el servicio de antigüedades egipcio. Cuando le asignaron el trabajo de conservadora, esta inglesa dijo que ya había estado antes, hace 3.000 años, y que se conocía el templo de memoria. 

Nadie le creyó y todos pensaban que era una excentricidad de esa extranjera, pero cuando empezó a marcar los lugares para escavar y apareció todo lo que ella decía, empezaron a tomársela en serio, tanto que hoy se la toman en serio los grandes egiptólogos del país y yo he querido contar su historia.

Para recrear la noche de Napoleón, ustedes ha grabado en el interior del monumento por primera vez. ¿Ha sido difícil conseguir los permisos para ello?

Sí, ha sido muy laborioso. Ha sido la primera vez que han dado permiso para rodar con actores dentro de la Gran Pirámide. Eso ha sido muy meritorio. Es verdad que ha sido un rodaje muy difícil porque no se suelen dar esos permisos porque tampoco se piden al tratarse de un lugar complicado: la iluminación y el sonido, que es extrañamente complicado.

Nosotros hemos querido reflejar esa atmósfera porque, en el fondo, mi sensación es que la Gran Pirámide es una especie de réplica del Más Allá, de lo que los egipcios pensaban que se iba a encontrar el faraón cuando muriese. Entrar allí y salir de él para contarlo no es algo que se pueda explicar todos los días.

¿Qué es lo que le conmovió cuando pasó una noche allí?

Fue uno de los peores momentos de mi vida. Te enfrentas al gran misterio: tu propia desaparición, la muerte. Yo me sentí morir. Cuando entras en ese lugar, incluso la pirámide te devuelve el eco de tu respiración, es muy perturbador.

Tu razón te dice que estás solo, pero a la vez hay algo instintivo que no, que hay alguien más ahí contigo. Yo lo pasé fatal y creo que escribí la novela para exorcizar aquella circunstancia y he vuelto con la herramienta audiovisual porque sigo queriéndome explicar qué me pasó y, por lo tanto, qué le pasó a Napoleón, Julio César o Alejandro Magno.

¿Qué le aporta Otros Mundos en su vida?

Lo que me aporta es una herramienta narrativa. Yo con la literatura puedo construir mi propio universo, pero no puedo trabajar ni moldear las imágenes, porque al final las pone el lector con su imaginación. Aquí, gracias al avance tecnológico y el respaldo enorme de Movistar para hacer lo que debemos hacer, estamos consiguiendo un producto que va a permanecer. Además, ya se consume como si fuera un libro en una biblioteca al poder verlo cuándo quiera y dónde se quiera.

Se da la casualidad de que 'competirá' contra Cuarto Milenio de su amigo Íker Jiménez...

No competimos. Yo admiro el trabajo que hace y su gran valor es saber mantenerse durante quince años en antena defendiendo estos temas con una cadencia semanal y mi valor yo creo que es construir algo más cinematográfico, menos informativo y más de relato. Son dos universos complementarios, pero dos universos distintos.

Gracias al rigor periodístico en temas paranormales, tanto suyo como de Íker, ¿se ha conseguido que se respete más a este periodismo?

Sí, yo creo que se ha conseguido remontar una situación que antes no era así. Hubo un primer momento con Fernando Jiménez del Oso en Televisión Española a mediados de los 70, en el que el tema era serio y se abordaba con los medios que había época.

Con la irrupción de las privadas, convirtió en espectáculo lo que no es un espectáculo. Tiene otras condicionantes, pero no el del friki o la burla, que es al final lo que se convirtió hace unos años. Lo que ha hecho Íker ha sido darle seriedad desde su atalaya y yo lo he intentado hacer desde la mía con mi literatura y con mi trabajo audiovisual.

Hemos recuperado algo que es muy loable: la curiosidad. Es legítimo hacerse preguntas sobre las grandes preguntas que no tienen respuesta, es legitimo preguntarse si estamos solos o si hay vida después de la muerte. Debe estar ahí esa curiosidad y nosotros debemos dar alimentarla.

Usted ha sido rostro en numerosos programas. ¿Cómo ha cambiado la televisión todo este tiempo?

Ha cambiado de una manera radical. La televisión que ahora tenemos te permite ser tú el dueño de lo que ves: tú seleccionas, tú juzgas o tú apoyas en función del interés que tenga. Eso ha llegado para no volver nunca más la otra televisión, que seguirá estando para lo efímero: el resultado deportivo, la información meteorológica o lo que ocurre en el Parlamento. Pero para el consumo de cultura o entretenimiento será completamente distinto. Bueno... ya lo es.

¿Le han propuesto pasar sus novelas a series?

Hay un proyecto maravilloso que yo espero que avance con El fuego invisible [novela con la que consiguió el Premio Planeta 2017].

¿Aquí, en Movistar?

No sabemos si entrará en la producción. Ojalá, a mí me encantaría porque yo ya considero a Movistar+ como mi casa. El proyecto se está elaborando, ya hay un guion,  un capítulo cero en el que yo he participado con un equipo de guionistas fantástico.

¿Qué más proyectos tiene entre manos?

Por darle otro giro más a la noria, un poco más incluso, estoy trabajando en la adaptación a cómic de algunas de mis novelas.

A la presentación de Otros Mundos acudió la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. ¿Le han propuesto alguna vez saltar a la política?

No. Yo tengo amigos en muchas trincheras políticas de todos los signos, creo que hay que hablar con todos, y ninguno se ha atrevido a proponérmelo, cosa que yo lo agradezco. Son prudentes.




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