Máxima tensión en el restaurante que visitó Chicote y que luego se fue a pique: "¡Te parto el cuello, cabrón!"

11/10/2019 - 11:06
  • El dueño de 'La cueva de Juan' traspasó el local semanas después de la visita de 'Pesadilla en la cocina'

La Sexta emitió este viernes uno de los desafíos más difíciles de Chicote en Pesadilla en la cocina. El cocinero se desplazó hasta Paiporta para intentar salvar La cueva de Juan, un asador regentado por Emilio, "un perro pachón", según Carlos su único empleado.

"No sé lo que falla", dijo el jefe que, lejos de asumir sus responsabilidades, se dedica a tocar el piano y la guitarra a los pocos clientes que van a comer. El asador compró el local dos antes de la emisión del programa (se grabó en 2018). El caos era tal que Carlos contó que tenía que llevarse los manteles a su casa para lavarlos.

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Chicote se encontró un verdadero "parque de atracciones de la mugre" cuando husmeó en la cocina: carne putrefacta, envases oxidados, un hacha para cortar chuletas... El estado era tan asqueroso que provocó las arcadas del cocinero: "¿Cuándo fue la última vez que se limpió? ¿Quién estaba en el número 1 de las listas de éxito... Bon Jovi?".

El momento de máxima tensión fue cuando Chicote sentó a Emilio y Carlos para acercar posturas. Sin embargo, empezaron a reprocharse las cosas y el empleado llegó a insultar al dueño: "¡Cabrón! ¡Te parto el cuello! ¿Me has entendido?". Afortunadamente, la cosa no llegó a más y puso paz consiguiendo que Emilio subiera el sueldo de 800 euros a Carlos.

El restaurante se fue a pique un mes después de la visita de Chicote

Aunque pareció que Chicote había encontrado un poco de luz en la "lúgubre" cueva, el negocio se fue a pique a las pocas semanas de la visita de Pesadilla en la cocina. Cabe recordar que el programa se grabó en enero de 2018.

A las pocas semanas, Emilio traspasó el local, que ahora se llama Los Robles y nada tiene que ver con La cueva. De hecho, los actuales responsables se quejaron de forma pública de la emisión del programa dos años después: "Nos parece una incongruencia total".

También llegaron a pedir a la cadena a través de un requerimiento que no se emitiera. "En Restaurante Asador Los Robles no hay pesadilla, ni en la cocina, ni en el equipo de trabajo, ni en la gestión", afirman.