Mónica Naranjo y el sexo: "Me arrearon con una pala de sado. Pica... pero ¡cómo mola!"

8:45 - 20/09/2019
  • ECOTEUVE.ES entrevista a la cantante, que estrena hoy programa en Cuatro

  • "Me pone ser voyeur, lo descubrí en un cuarto oscuro", reconoce la presentadora

  • "Probé la viagra femenina en Brasil y me puse como una burraca", confiesa

Mónica Naranjo está de regreso a la televisión. La cantante estrena esta noche, a las 00.00, Mónica y el sexo, su primer programa tras fichar por Mediaset. La artista abre etapa en lo profesional, pero también en lo personal, pues hace poco más de un año vivió la inesperada separación de su marido tras 15 años de matrimonio. Este divorcio marcará el arranque de su reality en Cuatro: "Tras la ruptura, me quedé muerta de cintura para abajo", confiesa en una de las promos.

La catalana compartirá con los espectadores cómo se rehace una vida tras haberse quedado "en jaque": "Este programa ha sido mi flotador, cuando te pasa algo así no sabes ni cómo reaccionar", reconoce Naranjo a ECOTEUVE.ES asegurando estar ya totalmente dispuesta a comenzar una vida como soltera en la que afrontar nuevas experiencias que le ayuden a redefinirse a sí misma. 

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Para ello, la cantante realizará una serie de viajes por el mundo en los que descubrirá diferentes maneras de vivir la sexualidad y la afectividad en compañía de algunos rostros famosos como Boris Izaguirre, Carmen Lomana, Ana Milán o José Corbacho. "Me pone ser voyeur, lo descubrí en un cuarto oscuro", confiesa la presentadora, que ha probado nuevas prácticas que hasta ahora le eran desconocidas. "Me arrearon con una pala de sado. Pica... pero ¡cómo mola!".

Si tuviera que quedarse con un momento de todo lo que ha vivido en esta aventura, ¿cuál sería?

Con muchísimos. Los seres humanos, cuando llegamos a una edad, en torno al ecuador de la vida, que suelen ser unos 40-50 años, pensamos que la experiencia es un grado y que lo sabemos todo. Y en cuestiones sexuales sabemos poco. Yo me incluyo. En este programa hemos hecho talleres sexuales en los que he visto cosas que he dicho: ¿Esto funciona así? ¿Pero esto existe? Pues sí, existen. 

¿En algún momento le ha dado pudor hacer este programa?

No, porque en mi casa siempre se ha hablado muy abiertamente de sexo. Para mí, el sexo es algo natural y bonito. Mis padres son muy jóvenes y han sido muy abiertos siempre a la hora de hablar de sexualidad. Sobre todo, porque tenían a tres hijos y cuando ya estábamos ahí en plena adolescencia con las hormonas con patas, tenían que informarnos de muchísimas cosas. Eso lo han hecho muy bien.

¿Cómo cambia personalmente desde que comenzó a grabar la temporada hasta que esta concluye?

Este programa ha sido mi flotador, porque cuando pasan cosas en la vida que te dejan en jaque, no sabes ni cómo reaccionar. Para mí, [la ruptura con su marido] fue algo tan inesperado que no supe reaccionar. El programa ya lo teníamos en marcha y a los tres meses, después de la separación, me llamaron para decirme que nos íbamos a Japón. Di gracias a Dios, porque a partir de ahí ya iba a empezar a no pensar tanto. Lo que nunca pude imaginar es que iba a vivir la gran aventura de mi vida.

¿Es esa la clave del sexo: no pensar tanto y desinhibirse más?

En mi caso, ¿sabes lo que pasa? Cuando ocurren rupturas como esta, puedes tener varias reacciones: a veces, la decepción te deja totalmente en jaque y recuperar la libido es una carrera de fondo (a mí me ha costado); y en otras ocasiones, lo asumes y sigues adelante. Cada uno reacciona de una manera diferente. Yo creo que en la sexualidad hay que dejarse llevar y hay que confiar en la persona con la que se practica. Hay personas que tienen encuentros fortuitos, hay amigos que tienen relaciones íntimas, hay personas, como yo, que necesitan enamorarse y volver a tener esa chispa.... Hay de todo. Pero lo importante es dejarse fluir y confiar.

¿Y cómo se encuentra anímicamente ahora tras todo lo sucedido? 

Ahora estoy bien. Al final, es un duelo y los duelos llevan su tiempo. Cuando me separé, hice un comunicado y se han acercado mujeres diciéndome:' Todos los hombres son iguales'. Y no, no lo son. 

¿Qué opina de la educación sexual que tienen los jóvenes de hoy en día?

Uno de los motivos por los que hemos hecho este programa son ellos, los jóvenes. Hoy por hoy, el consumo de pornografía se ha disparado muchísimo, porque hay un libre albedrío. Tú entras en las páginas con una facilidad tremenda y los chavales de 15 años piensan que esa es la sexualidad sana. No, esa es sólo una parte de la sexualidad. Hay mucho más. Así pasa que llegan a los 18 años, están aburridos y cansados de todo, y empiezan los problemas de impotencia o de falta de libido. Eso nos lo hemos encontrado. En la vida, todo se tiene que vivir en su momento. 

También se da una perspectiva machista de la sexualidad...

Sí, pero no podemos culpar sólo a la pornografía de estas cosas, también hay temas educacionales detrás. Yo antes de comenzar esta aventura vi mucho porno y vi muchas prácticas sexuales. Hay de todo en la pornografía y también hay sexo muy chulo, muy estimulante y muy sano. Al final, entre cuatro paredes, sólo dos personas (o alguna más) saben lo que pasa. 

Ahora que ha recorrido mundo con este asunto. ¿somos avanzados en España en materia sexual?

En el fondo, no hay país avanzado. Hay mucho desconocimiento y eso es algo que nos hemos encontrado. Da igual la cultura, creemos que lo sabemos todo, creemos que el fin es el orgasmo y no. Es un más a más, pero las relaciones sexuales son más cosas. 

De las experiencias o prácticas sexuales que ha conocido gracias a este formato, ¿cuál le ha chocado más?

Me sorprendió cómo se vive la sexualidad en la cultura japonesa. Ellos tienen una manera de ver la sexualidad un poco retorcida. Para ellos, el sexo anal no es sexo. Y dices: '¿Qué es entonces?' El porno es pixelado, aunque se consume muchísimo. Después están las sex cabins, a la que sólo pueden entrar los hombres, y que es algo que yo no comprendí y me molesté. Las señoras tienen derecho también a consumir porno, encerrarse en una sex cabin y hacerse el pajote del siglo. Esa parte machista de la sociedad me sorprendió muchísimo. Las mujeres a los 40 años ya son viejas. Hubo una secuencia que me impactó mucho. Me encontré en un sitio a una chica llena de shushi tumbada en una mesa. Usaban su cuerpo para comer. Yo lo encontré un acto abusivo, machista e incluso hasta caníbal.

¿Hay material que hayáis grabado y que no se va a emitir?

Sí, hay mucho que no hemos podido emitir.

¿Por qué? ¿Por explícito?

Por explícito no. El sexo explícito que hemos visto no lo hemos grabado. A los lugares a los que hemos ido no les importaba, pero nosotros no hemos querido hacerlo. Lo hemos vivido, lo hemos comentado, pero no grabado, como cuando entramos en Brasil a un cuarto oscuro. 

Ha dicho en entrevistas que ha probado la viagra femenina...

¡Como una burraca me puse! ¡Qué horror! Y qué efectivo... (Ríe) Los sinvergüenzas de los guionistas descubrieron que en el centro de Río hay un mercadillo donde hay un boticario que la hace él mismo de forma natural. El señor me llenó un vasito pequeño, me lo tomé y yo estaba convencida de que no me iba a hacer nada. Me dijo que había que esperar 76 horas y yo diciendo: 'Os han timado'. Pues no fueron 76, fue a las 48. Me pilló mientras hacía un concurso de samba. Y la samba... (Ríe). 

¿Es ahora más atrevida en el sexo después de hacer este programa?

Me he dado cuenta de que me pone ser voyeur. El día que entré en el cuarto oscuro dije: 'Hostia, esto mola'. Realmente veíamos personas a contraluz, gemidos... Y estábamos Ana y yo agazapadas. Le dije: 'Vamos a agacharnos que como alguien me toque le meto una hostia'. (Ríe). Pero fue algo bello lo que vimos. Vi a una mujer con cinco hombres y ella dando instrucciones. Era algo bonito. 

¿Qué famoso de los que la han acompañado le ha sorprendido más?

No lo sé, es que con cada uno de ellos hemos compartido muchos días y hemos hablado de muchas cosas. Han sido muy generosos. 

¿Cómo les convenció para que participaran?

Ellos confiaban en mí. Sabían que yo tampoco soy una descerebrada y no voy a hacer una barbaridad. Saben que soy equilibrada y que quería hacer esta aventura y al final se animaron. 

¿En el programa se reflejará cómo ha sido la evolución del sexo a lo largo de su vida?

Sí, se habla del recorrido en la intimidad que yo he tenido desde los 18 años que tuve mi primera relación sexual hasta hoy. Yo he descubierto muchas cosas nuevas de mí y en otras me he reafirmado. Entiendo perfectamente que, si es con respeto, la gente pueda relacionarse de cualquier manera, pero yo me he reafirmado en que a mí la monogamia me va. La monogamia me gusta, lo otro me causa mucho estrés. Sobre todo, ese secretismo que lo envuelve. 

¿Y está más conforme con sus relaciones sexuales ahora que cuando tenía 20 años? 

Sí, pero un sí rotundo. La autocomplacencia es el inicio de toda relación sexual. Si conoces tu sexo, y sabes cómo estimularlo, y cómo llegar al punto álgido, estás preparada para compartir y para pedir. Lo que nos hemos encontrado es con chicas, mujeres y señoras que no sabían lo que era un orgasmo. Siempre nos hablaban de lo que les gustaba a sus maridos. Era un acto de amor, pero ellas no sentían nada. Luego había chicas que confesaban que no se atrevían a decirle a sus parejas que no habían acabado. Este programa está para enseñar a decir: 'No has acabado. Amórrate al pilón y acaba'. 

Ha dicho que, para usted, sexo y amor son inseparables. ¿Le ha cambiado este formato la manera de pensar?

Yo creo que al final, cuando te enamoras todo se activa. En la vida, hay que estar siempre abierto a enamorarse porque es lo más bonito que te puede pasar. 

Comentan que en este programa ha dejado el personaje de diva. ¿Pesa mucho esta etiqueta?

Es que lo de 'diva' es un calificativo que me ha dado la prensa. A mí me ha encantado este programa, porque es un tipo de televisión con el que no tengo por qué ir vestida de una determinada manera, ni subirme a unos tacones de unos determinados centímetros y me ha permitido incluso ir con la cara bastante lavada. La ropa ahora mismo me da bastante hueva. Y conforme pasan los años, más, porque el ser humano lo que quiere es ser cada vez más práctico. Ya tenemos bastante. 

¿Qué imagen suya cree que se va a ver en pantalla? ¿Será la nueva Elena Ochoa?

(Ríe) No, nosotros hemos intentado acercar al público la sexualidad con mucho humor y mucha fluidez. Elena Ochoa es una gran doctora y conocedora de estos temas. Nosotros buscamos que la gente descubra que existen prácticas sexuales muy chulas, muy sanas y que les pueden molar. Yo he descubierto algunas. Hubo un día, saliendo de un antro brutal en Japón, a las 3 o 4 de la mañana, que Ana me arreó con una pala de esas sado y dije: '¡Hostia, cómo pica! Uy, ¡pero cómo mola! A ver, dame otra vez'. (Ríe). 

¿Pero le preguntan más ahora las mujeres sobre sexo?

Sí, me preguntan, pero yo las derivo siempre a Eva [la sexóloga del programa]. Con ella hemos descubierto mil cosas. Yo si en el futuro tuviera alguna duda, voy a ella sin duda. Los sexólogos son grandes desconocidos. La sociedad no les da la importancia que se merecen. Yo, después de lo que me ha pasado a nivel personal, los recomiendo al 100%. Es magia.

¿Se animaría a seguir formándose para ser sexóloga?

Yo me sigo formando y es una profesión preciosa. ¿Quién sabe? Es muy bonita. Sobre todo, cuando sabes que haces felices a otras personas, es una profesión que te llena mucho. No te digo que vaya a montar una consulta, pero vienen las amigas y para ellas sí. 

¿Lee más libros ahora sobre sexo?

Leer leo siempre, pero me mola mucho leer literatura erótica. Me pone más la literatura erótica que ver cualquier película porno. La imaginación es poder, es maravilloso. 

Hace una semanas anunciaba en redes un nuevo programa de televisión, A dúo. ¿En qué fase se encuentra el proyecto? ¿Tiene ya cadena de emisión?

Estamos construyéndolo. Hemos grabado el piloto y ahora estamos montándolo. No tiene cadena aun. De momento, estamos construyendo algo muy bonito.

Lo que sí se verá en Mediaset será La isla de las tentaciones...

Está a punto de estrenarse, pero no sabemos cuándo. Para mí ha sido el primer reality y ha sido toda una experiencia. ¡Joder lo que ha pasado en la isla! A veces, la realidad supera a la ficción.



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Comentarios 2

#1
20-09-2019 / 15:04
ee
Puntuación 10
A FavorEn Contra

Si eres mujer y no tienes trabajo y ya no vendes ,ponte a hacer la moderna y a hablar de sexo

#2
21-09-2019 / 10:07
As
Puntuación 7
A FavorEn Contra

El día que te arranquen la cabeza, lo mismo dices que ha sido el mayor orgasmo de tu vida.... no entiendo ese tipo de declaraciones...

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