Ramón García: "El Grand Prix' es el culebrón de todos los veranos, para mí es cansino"

9:41 - 23/07/2019
  • ECOTEUVE.ES entrevista al presentador, ahora al frente de 'En compañía' en Castilla La Mancha TV

  • "En compañía' tiene un plus que no tiene otro programa: acabar con la soledad", dice

  • "El directivo que recupere 'El Grand Prix se pondrá la medalla del éxito", afirma

Ramón García vive uno de sus mejores momentos como profesional. Aunque muchos le hayan perdido la pista, el presentador está al frente de En compañía en Castilla La Mancha TV, un programa que "ayuda a acabar con la soledad". El formato verspertino producido por la empresa de Juan y Medio goza de una buena salud tras más de tres años en antena. Incluso logra imponerse a Sálvame en la región. "Lo importante es la labor social que hacemos".

El comunicador, además, recuerda su etapa en la radio, a la que según afirma a ECOTEUVE.ES acabará volviendo. Él fue el 'descubridor' de Pedro Sánchez, uno de los jóvenes políticos invitados a su tertulia de Punto Radio: "Era un chico que hablaba muy bien, se explicaba genial y tenía muy buen don de gentes".

Por otro lado, Ramón García también habla de El Gran Prix: "Es el culebrón de todos los veranos, es un poco cansino". El presentador dice que el mítico concurso es sinónimo de éxito en cualquier televisión y aunque la mecánica se renovara, "la vaquilla es indispensable". Como guinda, Ramontxu habla de las Campanadas de Cristina Pedroche. ¿Se imaginan esa pareja para el 31 de diciembre?

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¿Qué es En compañía?

Es un programa de entretenimiento que ayuda a acabar con la gente que está sola. En este país, cada vez hay más, e intentamos encontrarles un compañero de vida.

Su aventura en Castilla La Mancha TV comenzó en 2016. ¿Qué balance hace?

El balance es extraordinario porque son más de 800 programas. Ten en cuenta que no es un programa semanal y que son todos los días sin descansar desde hace tres años. La audiencia es excelente. La cadena tenía una cuota en torno al 2% y ayer [jueves 25], por ejemplo, hicimos un 12. Hemos multiplicado por cinco el dato de audiencia.

Independientemente de las audiencias, lo importante es la labor social y servicio público que hacemos. Hacer un programa y, además, ayudar a la gente es un plus que no tiene otro formato en la televisión en la actualidad.

De todas formas, ¿está inmunizado a las audiencias?

Sí, ya te digo que aquí en Castilla La Mancha lideramos, por encima del Tour de Francia ahora mismo o las grandes novelas de Antena 3 o programas asentados y fortísimos como es Sálvame

¿Es gratificante?

Muchísimo. ¿Sabes lo que es cuando una persona ha tenido la suerte de encontrar a alguien que les ha cambiado la vida, vienen llorando y te abrazan como si fuera tu padre? Eso no está pagado. 

¿Siente que la gente le tiene un especial cariño?

Sí. No me está costando hacerlo porque tengo la suerte de que toda la gente me conoce y confía en mi. A la hora de tener que hablar con ellos, que a veces es complicado, eso ayuda mucho.

¿Cómo llegó al canal autonómico?

Yo estoy aquí porque mi amigo Juan y Medio, cuya productora produce En compañía, me comentó que le habían aprobado el programa en Castilla La Mancha y que encajaría muy bien con mi perfil. Yo terminé una temporada de radio, me lo propuso y me apunté. No fue ninguna estrategia de canal ni de directivos.

¿Le gustaría volver a la radio?

Sí. De hecho, volveré a la radio. El ciclo de la vida es una circunferencia y lo lógico es que después de una larga carrera profesional es que termine en la radio. 

Usted tuvo a Pedro Sánchez de colaborador en Punto Radio...

Sí, él era concejal de urbanismo del ayuntamiento de Madrid. Tenía un bloque de chicos jóvenes del PSOE y otro del PP. Hablábamos muy poco de política, que es lo que era mi pretensión, y sí lo hacíamos de otras cosas: deportes, temas sociales... Francamente, era muy divertido. También estaba Soraya Saénz de Santamaría.

¿Le auguraba futuro como Presidente del Gobierno?

No, hombre. Yo creo que ni él se lo imaginaba en ese momento. Era un chico que hablaba muy bien, se explicaba genial y tenía muy buen don de gentes. La verdad que supe mantener mi relación con él aunque ya cuando se hizo Presidente el contacto es más complicado.

Ramón, charlemos sobre El Grand Prix. Se habla mucho de la existencia del proyecto para su vuelta...

Sí, pero este es un tema muy manido. Me remito a lo dicho: las preguntas hay que hacérselas a los directivos de televisión: ¿por qué ustedes no hacen El Grand Prix, un formato que pide todo el mundo y que tiene tanta audiencia? Lo he dicho por activa y por pasiva desde hace muchos años. Este es el culebrón de todos los veranos y para mí es un poco cansino.

Pero, ¿le gustaría presentarlo?

Claro, es un hijo mío. Pero siempre y cuando tenga esos parámetros que creo que debe tener El Grand Prix: mantener esa diversidad; los juegos, que muchos se pueden renovar y yo soy partidario que la vaquilla es imprescindible. Era el programa de la vaquilla, no el de los troncos locos. El logotipo era la vaquilla. Si la quitas, El Grand Prix se convertiría en otro programa, en un programa de juegos, que de esos hay miles. 

En todos los pueblos de España está la vaquilla en sus fiestas. Es una tradición que sigue en activo y por eso triunfó tanto en su época y seguiría haciéndolo ahora. El formato está inventado y probado. Estoy seguro que si llega el día en el que algún directivo valiente llega a contratarlo, se pondrá la medalla del éxito.

La televisión vive ahora una época de nostalgia en la que se recuperan formatos míticos...

Sí. A ver, la nostalgia funciona o no. Lo que tengo claro es que si El Gran Prix vuelve renovado, con el decorado más moderno y sustituyendo a las chicas con minifalda en una animación de dibujos, por ejemplo, tiene el éxito asegurado en la televisión que lo haga. La base fundamental es: entretenimiento, pueblo contra pueblo a través de los juegos y donde la reina es la vaquilla. Eso va a misa. 

Usted también presentó el concurso ¿Qué apostamos? ¿Ahora la televisión es menos original?

No. La televisión es cíclica. Cuando empecé con ¿Qué apostamos? en 1993 se había perdido toda la inercia de hacer programas en directo. Todo era grabado, todo era programas de testimonios... Apareció ese formato y de ahí surgieron los grandes concursos. Fue la época de El juego de la oca, La batalla de las estrellas...

Pero ahora hacer un programa es carísimo. Yo ahora disfruto mucho porque RTVE tiene la sección A la carta y están disponibles todos las emisiones. Me hace mucha ilusión y pienso '¡qué buen programa era este!'. Se hacía en directo, teníamos invitados internacionales que venían a España exclusivamente para el ¿Qué apostamos? y, además, las pruebas que había, una realización moderna para la época... Luego, Ana Obregón y yo hicimos una buena pareja y fueron unos años estupendos.

He tenido la suerte de tener en mi haber El Grand Prix y Qué apostamos que forman parte de la historia de la televisión, sino de la memoria de muchos chicos. Me siento muy orgulloso. En ese aspecto, no soy muy nostálgico, siempre miro en el presente.

¿Qué le parece la etapa de Rosa María Mateo en RTVE?

El otro día estuve en Lazos de sangre con Ana Obregón y me reencontré con muchos compañeros. Están en una situación triste porque la televisión pública, tristemente, depende de los políticos y esta inestabilidad política ha afectado de lleno a RTVE.

Rosa María Mateo fue la señora que eligieron para un rato, un cargo provisional. Pero todo este desarrollo político de no llegar a un acuerdo político está dilatando todo mucho. Me da pena por los compañeros de esa casa, que son extraordinarios y que están viviendo una época de no saber qué hacer. 

¿Que solución ve para la cadena estatal?

No lo ha hecho ni la derecha ni la izquierda. Nunca se ha definido un proyecto de televisión pública real, y una vez decidido en consenso ese proyecto llevarlo hacia delante. Mientras tanto, gobierne quien gobierne, eso será un desastre. Y no se lo merece esa casa porque es la televisión pública que pagamos todos.

Por último, como experto en Campanadas, ¿qué le parece el fenómeno Cristina Pedroche?

Cristina es fantástica. No es nada fácil colocarse ahí. Yo también soy 'Ramón, el de la capa' porque se me ocurrió un año ponerme una. Yo jamás que esa capa iba a dar tanto de sí, pero forma parte de esa imagen de las Campanadas y la he llevado 16 años.

Cristina ha creado una notoriedad y una expectación a través de su vestido, que ahí están los datos de audiencia y la progresión que ha tenido todas las Campanadas que ha hecho. Yo suelo puedo decirle chapó y enhorabuena. ¡Algún día las tengo que dar yo con ella!



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