Salvador Sobral reniega una vez más de Eurovisión: "Fue mi prostitución"

14/03/2019 - 12:39
  • "Es un mundo con muchas cosas con las que no me identifico", aseguró

Tras ganar el festival de Eurovisión en 2017, Salvador Sobral causó una gran polémica al denunciar que hoy en día "la música fast-food" inundaba nuestros días. El portugués fue duramente criticado, incluso por su compañero Robin Bengtsson, representante sueco, quien afirmó que sus palabras habían estado "por debajo del nivel de un verdadero ganador".

Un año después, Salvador Sobral se reafirmó en su idea y no tuvo reparos en calificar de "horrible" Toy, la canción de la israelí Netta que terminaría ganando la edición de 2018 celebrada en Lisboa. Tampoco pasó desapercibida la desgana con la que Sobra se subió al escenario para entregarle el premio tras proclamarse ganadora.

Lea también: El gesto más feo de Salvador Sobral: huye del escenario tras entregar "con sonrisa falsa" el trofeo a Netta, su sucesora

Pues bien, parece que un año más tarde, Salvador Sobral ha recapacitado y se ha retractado (a medias) durante una entrevista en el programa Skavlan de la televisión escandinava. "Creo que fui muy fundamentalista, quizás muy extremo", reconoció el artista antes de volver a cargar contra el festival. "Mi opinión es que Eurovisión no va de música, sino de espectáculo. Es un espectáculo para que la gente disfrute de la nueva tecnología y los nuevos sonidos", reflexionó. 

Lejos de valorarlo como una gran oportunidad, Sobral prefirió seguir despreciando el certamen que lo lanzó a la fama en muchos países del continente. "Vienes del jazz", le dijo el presentador en un momento de la entrevista. "Y sigo ahí", le interrumpió el luso. "Pero tomaste un desvío a Eurovisión", insistió el comunicador. "Fue mi prostitución", se atrevió a replicar Sobral insinuando que lo había hecho en contra de sus principios. 

Fue entonces cuando el cantante explicó cómo asumió su participación en Eurovisión: "No podía ir a las preparty, pero tampoco quería. Las hacen en discotecas, que no me gustan demasiado", declaró. "Es un mundo con muchas cosas con las que no me identifico, de principio a fin estuve un poco al margen de todo", dijo desmarcándose una vez más del evento. "No es que esté en contra, es que no me identifico con este mundo", quiso puntualizar.



En Portada



Informalia




Comentarios 0

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:

Usuario
Facebook
Google+
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.