Jude Law y Sorrentino presentan en Madrid a un impredecible Papa Pío XIII

EFE
11/10/2016 - 19:27

Madrid, 11 oct (EFE).- Se define como impredecible, irritable y vengativo. Fuma y bebe Cherry Coke para desayunar. Es conservador y escucha a Daft Punk. Se trata de Pío XIII, el Papa ficticio que pone patas arriba el Vaticano en la serie "The Young Pope" que Paolo Sorrentino ha presentado hoy en Madrid junto al actor Jude Law.

En el avance de la serie, que servirá de carta de presentación del desembarco de la cadena estadounidense HBO en España este otoño, el Papa Law se presenta como un tipo contradictorio, arrogante y revolucionario -en las antípodas del actual inquilino del Vaticano-, que habla de sí mismo como Dios, pero se muestra más como "hombre".

"Al principio me preocupaba mucho la parte de espectacularidad del Papa", ha señalado en rueda de prensa el actor británico, que durante un tiempo se dedicó a leer y ver todo tipo de películas sobre el Vaticano.

"No me ayudó mucho, al final Paolo siempre me recordaba que debía pensar en el hombre", ha subrayado.

El misterio es una de las claves de esta ficción de 10 capítulos, por lo que Sorrentino se ha mostrado muy prudente a la hora de explicar el tipo de revolución que promueve Pío XIII.

"La idea es usar el misterio de la religión como elemento de atracción, y replicar la ecuación amorosa en el sentido de que, a veces, cuanto más niegas el amor más estimulas el interés del otro. Se trataba de aplicar esta dinámica a la Iglesia", ha señalado.

"Que la Iglesia se niegue al mundo puede ser fascinante", ha precisado el ganador de un Oscar por "La gran belleza".

Producida por Sky, HBO y Canal +, en alianza con la española Mediapro, entre otras, "The Young Pope" pivota sobre tres ejes argumentales: las intrigas del poder en el Vaticano, la lucha interna entre la responsabilidad de un jefe de Estado y el hombre, y las reflexiones sobre la fe y la necesidad de Dios.

Con la misma ironía que contiene la trama, Sorrentino se ha referido hoy a la falta de colaboración del Vaticano con su equipo, lo que les obligó a reconstruir muchas localizaciones en plató.

"Mantuvieron desde el principio una actitud de disponibilidad fingida, decían todo el rato que todo era posible y al final tuvimos que darnos cuenta solos de que nada era posible", ha explicado.

Los dos primeros capítulos de la serie, que se han proyectado hoy a la prensa española, muestran el desembarco del joven Papa en un Vaticano rígido y lleno de convenciones, de la mano de su persona de confianza, la hermana Mary, que interpreta Diane Keaton.

Cuestiones polémicas en la relación de la jerarquía eclesiástica con la sociedad, como el aborto, el matrimonio homosexual o el divorcio salen a relucir desde un principio, aunque con un enfoque inesperado.

"No creo que la Iglesia deba sumarse al pensamiento progresista dominante", opina un provocador Sorrentino. "La cerrazón extrema con problemas actuales como la contracepción es peligrosa, pero también creo que nuestras sociedades funcionan bien con un juego de contrapesos".

Jude Law, sobre cuyos hombros recae la mayor parte del peso de la trama, ha asegurado que todos los detalles estaban en el guion, lo que ha facilitado una labor en principio muy complicada.

"Este personaje es mucho más inteligente que yo", ha confesado, "el gran reto era no revelar demasiadas cosas demasiado pronto, mantener esa actitud tanto tiempo ha sido difícil".

Javier Cámara, que interpreta a monseñor Gutiérrez, uno de los encargados de la intendencia del Vaticano ha coincido en resaltar que es "una serie sobre el misterio" y ha asegurado que su personaje crece a medida que avanza la trama.

El actor madrileño ha recordado que conoció a Sorrentino hace 15 años en Madrid y que pasaron juntos dos o tres días y trabaron amistad, por lo que cuando se enteró de que iba a rodar esta serie se animó a escribirle.

"Ha sido una de las mejores decisiones de mi vida", ha afirmado. "Me la jugué y salió bien".



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