Canco Rodríguez: "Conocí a Froilán mientras rodaba 'Cuerpo de Élite', espero que se haya reído con su parodia"

15:49 - 13/02/2018
  • ECOTEUVE.ES entrevista al protagonista de la comedia de Antena 3

  • El actor desvela su encuentro con el sobrino del Rey, protagonista del último episodio

  • "Me encantaría que se rozaran más los límites del humor en las serie", afirma

El Cuerpo de Élite de Antena 3 tuvo que afrontar en su exitoso capítulo de estreno el rescate del sobrino del Rey, que se había fugado de fiesta a otro país sin que su familia lo supiera. Canco Rodríguez ha desvelado a ECOTEUVE.ES que tuvo un encuentro casual con Froilán durante los días en los que rodaba ese episodio. "Coincidimos en un evento y teníamos a un amigo en común que nos presentó", declara el actor que dice que el Borbón "es majísimo".

El actor asegura que se quedó en shock al verle: Esa mañana había rodado con el actor que hacía de él y a él me lo encontré por la noche", comenta entre risas hablando del cariño con el que se había hecho la parodia de este personaje. "Está hecho para que quien lo vea, no se ofenda y se ría. En este caso, si el sobrino del Rey lo vio, la idea es que se haya reído. Se trabaja todo con mucho mimo y está hecho con cariño. Es una comedia agradable", dice Rodríguez, que habla de cómo se ha afrontado participar en esta nueva serie. 

¿Qué destacaría de su personaje en la serie?

En mi caso se equivocan porque el Ministerio viene en búsqueda del mejor policía de Málaga, que es Fran Perea, y me cogen a mí. Y Rafita Carmona, mi personaje, al final acepta formar parte del Cuerpo de Élite porque quiere cambiar su vida. Aquí forma parte de un equipo y de un grupo y decide suplantar la identidad de Salvador Baeza.

¿Qué diferencias hay entre la película y la serie?

Todo realmente, porque la película está más vinculada a la parte de las autonomías, ahí estaba la comedia. En cómo es el catalán, en cómo es la andaluza... Aquí lo de las Comunidades Autónomas no se ve con tanta fuerza. Pertenecemos a cuerpos diferentes, pero la comedia no va a ir por ahí. Va de lo que son las situaciones en sí mismas. El parecido es que la dirige el mismo director de la película y tiene a los mismos guionistas y han intentado llevar, con más comedia aún, la serie a la televisión.

¿Por qué cree que la serie deja a un lado el tema de las autonomías? ¿Es un momento delicado para bromear con ello?

Creo que, en todo caso, el tema peliagudo sería el de Cataluña, pero de Valencia, País Vasco, Andalucía... se podría seguir hablando con normalidad. Creo que con Ocho apellidos vascos, Ocho apellidos catalanes, Cuerpo de Élite... quizá llevamos unos años explotando mucho eso. Aunque nunca pasan de moda esos chistes, creo que hoy en día diríamos: ¿Otra serie sobre catalanes y andaluces? Creo que va más por ahí.

¿Qué cosas de Canco Rodríguez veremos en la serie que no habíamos visto antes?

Por suerte, se me ha ofrecido un personaje que no es cómico como lo hemos podido ver en otros trabajos míos, personajes llevados al límite, muy estereotipados... Aquí trabajamos desde una verdad y me gusta porque puedo interpretar a un personaje normal que lo puedes conocer en la vida real. Para mí es un placer trabajar un personaje que para mí es lo normal como actor. En tele me han tocado siempre papeles más locos.

La serie tiene además mucha acción...

Tiene mucha acción y hay que ensayar previamente porque todos son coreografías, escenas que no estamos acostumbrados a rodar. Yo en comedia me desenvuelvo rápidamente porque llevo muchos años, pero de repente es: sal del agua, no parpadees para que se te vea guapo... Que también mola que por fin se me vea guapo, porque hasta ahora, con todos los personajes que había hecho, tenía que deformar la cara para que fuera más divertido y ahí no sales guapo 'ni para atrás'. Aquí te peinan, te ponen maquillaje... Yo voy a hacer capturas a la tele. (Ríe). Yo la estoy disfrutando muchísimo.

¿Cómo fue la preparación para el manejo de armas?

Teníamos todos muchas ganas. Entramos al sitio donde nos enseñaban y aquello era súper serio. Al fin y al cabo estabas con un arma, aunque sean de fogueo. Cuando la coges por primera vez, hay un punto en el que te impone. Lo más importante era aprender a disparar sin cerrar los ojos. En los momentos en los que somos héroes, hay que disparar con los ojos abiertos y cuesta. Te das cuenta de que ser guapo cuesta. (Ríe).

¿Le gusta que la comedia se ría por fin de la actualidad?

La idea es que todo el mundo identifique el caso que se trata con algo que conocemos en la realidad. Nunca se dice el nombre del sobrino, nunca se dice el nombre de las tarjetas… No se dice para que sea cómico de verdad, si decimos la palabra real pierde un poco, y mola que sea algo parecido. A lo mejor si hablas con los nombres reales como espectador te enfadas o empatizas, y lo que queremos es que la gente se ría tenga la opinión que tenga.

Después de un año convulso, quizá ya toca empezar a reírse de todo ello...

Hay que reírse porque al fin y al cabo destensas. Los guiones aquí son arriesgados, porque se habla de temas que todavía no se han solucionado. Todavía están ahí y hacer comedia de eso, a alguna gente le puede gustar y a otra a lo mejor puede que le moleste. A mí personalmente me encantaría que se rozara más el límite de la comedia sobre temas actuales. Al final se trata de reírte un rato y ya luego, si eso, vuelves a preocuparte.

Hablando de los límites del humor, ¿hay algún tema sobre el que no haría comedia?

No, no. A mí me gusta la comedia y me gusta el humor negro. Pero, por ejemplo, ahora con el tema del acoso, me preguntaría en qué punto está el asunto para ver si se puede hacer comedia con ello o no. Es un tema muy importante, un tema que hay que agarrar con fuerza y yo no sé si entraría en una seria ahora. No lo sé, pero por otro lado ese salto al vacío sí me mola.

¿Qué se siente al tener que rescatar al sobrino del Rey? ¿La lía más el de la serie o el de verdad?

La lía, la lía. Lo conocí además casualmente. (Ríe). Conocí al Froilán de verdad mientras rodaba el capítulo. Yo contándoselo a mis compañeros por Whatsapp. (Ríe). Y majísimo, por cierto. Coincidimos en un evento y teníamos a un amigo en común que nos presentó.

¿Y le comentó algo de la serie?

¡No porque estaba en shock! (Ríe). Piensa que yo esa mañana había rodado con el actor que hacía de él y a él me lo encontré por la noche. Son casualidades de la vida. Pero bueno, que sí que la lía y es muy divertido. Cuando hay actores que vienen a dar vida a personas que existen en la realidad, evidentemente, hacen un poco de parodia de ellos. Y está hecho para que quien lo vea, no se ofenda y se ría. En este caso, si el sobrino del Rey lo vio, la idea es que se haya reído. Se trabaja todo con mucho mimo y está hecho con cariño. Es una comedia agradable.


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