'La casa de papel': las claves para afrontar la recta final del atraco más grande de la historia

13/10/2017 - 13:19
  • La serie vuelve el próximo lunes 16 de octubre al prime time de Antena 3

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Antena 3 estrena el próximo lunes 16 de octubre, en prime time, la temporada final de La casa de papel, serie original de Atresmedia Televisión: adrenalina, emociones fuertes y mucha acción en el desenlace de la ficción. 

Producida por Atresmedia Televisión, en colaboración con Vancouver Media, la serie está protagonizada por Úrsula Corberó, Álvaro Morte, Paco Tous, Pedro Alonso, Alba Flores, Miguel Herrán, Jaime Lorente, Itziar Ituño, Esther Acebo, Enrique Arce, María Pedraza, Darko Peric, Fran Morcillo o Kity Manver.

Antena 3 emitió el último capítulo de la ficción el pasado 27 de junio. Por ello, antes de encarar su recta final, la serie recuerda las principales claves con las que la banda afrontará los siguientes pasos en su intento de realizar "el mayor atraco de la historia". 

Máscaras fuera

Ni nombres, ni direcciones, ni el más mínimo dato. Y, por supuesto, nada que pudiera facilitar a la policía su identificación. Por eso lo de los monos rojos. Por eso lo de las máscaras de Dalí. Ese era el plan inicial. Pero en este atraco muchas cosas han empezado a no salir como estaban planeadas.

La policía ya ha identificado a varios miembros de la banda. Lo del anonimato ya es pasado. Máscaras fuera: la banda tendrá que afrontar el final a cara descubierta.

La policía ha dado con la guarida

La policía ha descubierto la guarida de la banda; ha dado con la finca de Toledo en la que durante cinco meses han planeado el golpe perfecto. Y tienen hasta el último detalle del plan de El Profesor. ¿Están acorralando más aún a los atracadores? ¿Significa esto que, a partir de ahora, podrán ir un paso por delante de ellos?

Los atracadores comienzan a sentir que la policía controla la situación y esto podría generar en el interior una presión que haga que todo salte por los aires.

Nuevos personajes

En esta temporada final de La casa de papel llegará algún que otro nuevo personaje que modificará el devenir de los acontecimientos; como por ejemplo Alberto (interpretado por Miquel García Borda), el ex de la inspectora Raquel.

Aunque los fans de la serie ya habían podido conocer algo de Alberto en los capítulos emitidos, será en esta temporada final cuando gane presencia... pues Raquel se verá obligada a trabajar con él pese a la orden de alejamiento que hay interpuesta. Todo por dar caza al cerebro del mayor atraco de la historia.

El Profesor

La fría, metódica y calculadora mente que ha parido el mayor atraco de la historia está ahora acorralada. El Profesor ve cómo su plan empieza a desquebrajarse y su situación, como eje central en torno al cual gira todo y todos, es cada vez más delicada.

Su affair con Raquel provocó que no se enterase de la revuelta de los rehenes, lo que ha motivado una pérdida de confianza en él por parte de la banda. Por otro lado, su relación con la inspectora es cada vez más peligrosa, pues ha visto cómo ha estado a punto de ser descubierto en varias ocasiones. Y la gran pregunta, ¿qué tipo de sentimientos existen entre Raquel y El Profesor? ¿Realmente existe una relación de amor entre ellos o su acercamiento a Raquel es parte de su frío y calculado plan? ¿Volverá El Profesor a poner en peligro la viabilidad del atraco solo por quedar con la inspectora?

La unidad... ¿se rompe?

El éxito del plan pasa, desde el inicio, por entender el grupo como un único todo. Nadie puede ir a su bola, nadie puede salirse de las directrices marcadas. El problema es que con todo lo que ha sucedido en este periodo de encierro en la Fábrica de Moneda, con miembros de la banda muy malheridos y con otros en los que se han originado diferencias irreconciliables, parece que la unidad entre los ladrones es ya una utopía.

Con la policía aumentando la presión sobre la banda, con los rehenes habiendo demostrado que son capaces de amotinarse y sin demasiadas noticias de El Profesor, parece que, ahora más que nunca, la supervivencia de cada miembro de la banda pasa por estar unidos. ¿Serán capaces de dejar a un lado las diferencias y remar todos en la misma dirección? De lo contrario, las consecuencias pueden ser fatales para todos ellos.

Los rehenes

Llevan días encerrados. Son conscientes de que el plan de los atracadores se está yendo al garete y de que se abren grietas que los hacen vulnerables. Han logrado asestar un golpe a sus secuestradores y algunos de ellos consiguieron escapar. Con todo, un buen puñado de rehenes han aceptado la oferta: dinero a cambio de colaborar con el plan. Y con todo, hay que recordar que algunos de los rehenes han desarrollado vínculos muy íntimos con los atracadores.

La clave es: ¿cuánto les durará la confianza en la promesa de los atracadores si son testigos de que el plan se les derrumba por momentos? ¿Aprovecharán la debilidad de los atracadores para amotinarse de nuevo?

Berlín, una bomba de relojería

Berlín, el impasible Berlín. El visceral Berlín. Todo se puede esperar de él. No tiene nada que perder. No está ahí por el dinero, ni por un futuro de sueños a cumplir. Tiene claro que sus días están contados. Un tipo como él en estas circunstancias es una absoluta bomba de relojería.

De esto ha dado muestras sobradas en los días de internamiento que lleva el grupo. En este tiempo, y pese a ejercer como el responsable al mando, ha llevado al límite a los miembros de la banda y a los rehenes provocando situaciones de conflicto que han erosionado la relación entre los atracadores y dañado la unidad del grupo. ¿Hasta cuándo van a seguir aguantando la soberbia y tiranía de Berlín? Tras muchos amagos... ¿Habrá alguien que se decida a traicionar a Berlín o será Berlín un traidor para la banda?

Tokio y Río

A su modo, la temperamental Tokio y el joven Río son otras dos bombas de relojería más imprevisibles en sus decisiones y comportamientos como lo puede ser el propio Berlín. Con una gran diferencia, la relación amorosa-fraternal que les une desde que se conocieron ha hecho que lo que le ocurre a uno influya (y mucho) en el otro, y viceversa.

Llegados a la etapa final del atraco, tras haber repelido un intento de entrada de la policía, sin noticias de El Profesor y con Berlín más autoritario que nunca... ¿Qué hará Tokio, esa chica hecha a sí misma y que le cuesta doblegarse a la disciplina impuesta? ¿Qué consecuencias está dispuesta a asumir?

Y con Río, ¿cómo evolucionará su relación? ¿Realmente siente amor por él? ¿Volverá Tokio a lastrar su libertad por su atracción por un hombre?

Así será el décimo episodio 

La situación de El Profesor se complica a cada paso que da. La policía ha descubierto la casa de campo donde, durante cinco meses, planearon el golpe. La policía científica tiene trabajo para unos días entre huellas y restos de ADN, y especialmente Alberto, el ex marido de Raquel que se va a convertir en una pieza clave para descubrir la identidad de los atracadores.

Pero para que los dos agentes puedan trabajar juntos tendrán que saltarse lo dictado en una sentencia: la orden de alejamiento. Y no es la única mala idea de Raquel, que también junta a su ex con El Profesor. La cosa acabará con los dos enzarzados en una auténtica pelea de gallos. Todo ello obligará a El Profesor a tomar una decisión desesperada.

En el interior de la Fábrica de Moneda los rehenes trabajan afanosos contando y empaquetando billetes con la esperanza de recibir un millón de euros cuando el atraco haya terminado. Es un estado de calma sólo en apariencia, porque los atracadores están nerviosos. El Profesor lleva muchas horas sin contactar con ellos y empiezan a pensar que se han quedado solos.

El hecho de que aparezca en las imágenes de los informativos rodeado de policía en la finca de Toledo no va a tranquilizarles. Al revés, originará un motín que a punto está de costarle la vida a Berlín y que acaba con uno de los atracadores en manos de la policía.


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