Pelayo Díaz, "el chico mimado de la televisión": "Presentaría hasta el Telediario"

12:02 - 15/05/2018
  • ECOTEUVE.ES entrevista al estilista, ahora concursante de 'Bailando con las estrellas'

  • Al asturiano no se le caen los anillos a la hora de pedir trabajo en la pequeña pantalla

Apenas un mes ha tardado Pelayo Díaz en encontrar nuevo trabajo en televisión. El estilista, que se dio a conocer en Cámbiame, salta ahora a TVE como concursante de Bailando con las estrellas. El asturiano será uno de los famosos que moverá el esqueleto sobre una pista en la que Roberto Leal será de nuevo maestro de ceremonias. En esta ocasión, el presentador de OT estará acompañado de Rocío Muñoz.

Pelayo es de esas personas que poco callan, y esa amable predisposición que tiene para atender a la prensa coincide con la que transmite a la hora de pedir -sin que se le caigan los anillos- nuevos proyectos en televisión. "Desde aquí lanzo mi carta: Soy un chico polifacético, majo, divertido, trabajador, madrugador, me acuesto tarde si hay que trabajar hasta tarde... No hay problema", dice en palabras a ECOTEUVE.ES.

Pero, ¿cuál es el sueño de Pelayo en la pequeña pantalla? "Estoy deseando presentar y tener mi propio programa", reconoce sin pudor el estilista que se ve en todo tipo de formatos. "Ponme un traje de chaqueta y podría presentar hasta el telediario", añade al tiempo que agradece cómo le han tratado los trabajadores y directivos del medio.

"Me considero un chico mimado por la televisión", reconoce el diseñador, que habla, entre tantas otras cosas, del fin de Cámbiame, explica qué ocurrió con su foto en los pasillos de Mediaset y desvela los motivos por los que no ha concursado en Supervivientes. 

¿Cómo se siente ante su debut en Bailando con las estrellas?

Muy contento, muy ilusionado. Aquí vamos a saltar a la piscina... espero que tenga agua.

No lo pinta demasiado bien. ¿Tiene dotes para el baile?

No me considero poco hábil. Soy muy atrevido y a veces eso es bueno y otras no tanto. Ojalá el baile sea lo mío y si no lo es, al menos haré un programa divertido e intentaré entretener de otra manera. Sobre todo, que la gente me conozca un poco más y vea otras facetas mías.

¿Le hubiera gustado que las parejas de baile no tuvieran distinción de sexos como ocurre en Fama?

Me encantaría y gracias a Dios, la diversidad y la no normatividad están llegando a todas las disciplinas. Ojalá llegue también al baile y en algún momento o en alguna gala yo también pueda bailar con un chico. Lo he estado hablando con ellos y estarían encantados. ¿Por qué no? Igual que me encantaría ver bailando a dos chicas. Me gustaría que TVE siguiera la línea que hemos visto en OT con momentos muy simbólicos. Iba a decir atrevidos, pero no lo son, porque es lo que tiene que ser. La gente está preparada ya para verlo todo y aceptar la realidad.

¿Cómo se ha visto en los primeros ensayos?

Pues han servido para descubrir canciones, ritmos, nombres y hasta músculos que no sabía que existían. Ha sido una maravilla, porque es como volver a ser niño y volver a descubrir cosas que no sabías que existían. No tengo queja, ha sido alucinante.

¿Qué consejo le han dado antes de concursar en este programa?

Me han dicho que me divierta, que lo disfrute y que me muestre tal cual soy. Que me exija mucho a mí mismo, pero que no me frustre si hay algo que no me sale, ya saldrá a mi manera. Eso es otra cosa que me gustaría que pasara, que la gente identificara que yo no fuera un bailarín, sino que fuera Pelayo bailando. Quiero que la gente vea mi identidad y mi esencia y que así conecte con el público.

¿Cree que en Cámbiame la gente no le veía como realmente era?

Sí, sí. Lo maravilloso de Cámbiame es que llegamos a todo el mundo y fue un programa en el que ayudamos a la gente a cumplir sueños. Ahora quiero cumplir yo el mío, quiero aprender a bailar.

¿Su sueño es aprender a bailar?

Bueno, el de ahora tiene que serlo, si no, no estaría en este programa. Además, mi boda es el 22 de septiembre y si yo le llevo la delantera a mi futuro marido, ahí voy a estar con un vals o con un tango.

¿Cómo le surgió la oportunidad de participar en este concurso?

Yo estaba un día comiendo en una terraza con mi chico y vi que me acababa de enviar un email una del equipo. La llamé directamente para decirle que sí y se quedó congelada. Fui la persona que más rápido le había contestado y no a través de mi representante, que luego sí que fueron los que gestionaron todo. Les trasladé enseguida mi ilusión y ya fue todo sobre ruedas. 

¿Tenía alguna otra oferta en televisión que haya descartado por estar aquí? 

Tenía algún proyecto, pero no me lo pensé, porque esta es de las cosas que si te piensas, no lo haces. Creo que sin saber bailar, si me lo pienso mucho, no lo hago. La chica que me envió el mail tuvo suerte de que la llamara, porque si lo hablo primero con mi representante, igual no lo hago.

¿Sabía que terminaba Cámbiame cuando recibió ese email?

Sí, sabía que ya se acababa, pero no me condicionó, porque ya Cámbiame terminó hace varias semanas y esto no empieza todavía hasta la que viene. Así que fue el destino y que yo me considero un chico mimado por la televisión. He tenido muchísima suerte, he trabajado mucho y me siento muy querido por vosotros, por la prensa. La verdad es que mi llegada a la televisión no había podido ser más mimada y más cuidada. No me cansaré de dar las gracias siempre. 

Ha salido que Bustamante podría estar saliendo con una de las bailarinas del programa. ¿Cree que esto le favorecerá o le perjudicará en el concurso?

(Ríe). Yo conozco a todas las bailarines y a todos mis compañeros, pero de esto no puedo comentar nada. Allá ellos si se van a divertir más que el resto. Yo no sé nada.

¿Qué estilo tiene más ganas de bailar en el programa?

Mi estilo fetiche es el tango, me encantaría aprender a bailarlo muy muy bien. Además, mi chico es argentino, entonces tengo que estar a la altura.

¿Cómo recibió él la noticia de que participaría en Bailando?

Feliz, porque queríamos preparar una coreografía para la boda, así que voy a ser yo el coreógrafo. Está muy ilusionado porque el programa lleva emitiéndose en su país muchos años y de repente, que su chico vaya a estar en ese programa es como lo más. 

¿A qué compañeros ve con más posibilidades de llegar a la final? 

Ojalá llegara yo a la final, pero es que veo a Rossy de Palma súper resuelta; a Bustamante que tiene un dominio de los escenarios increíble; Topacio, donde la veis, fue bailarina de Alaska muchos años y se lo tiene callado... Gemma también. Yo creo que todos 'por hache o por be' tenemos nuestro punto. Yo soy atrevido y no me importa hacer el ridículo.

Decís que sois ya como una familia, pero al final esto es una competición. ¿Se mantendrá ese espíritu? 

Pregúntamelo en la segunda gala y ya te responderé quién se lleva bien y quién no. (Ríe).

¿Cree que va a haber muchos piques?

Claro. Sería muy triste si no nos picáramos. Todos sanos, eso sí. Los piques y la competición son importantísimas y hay que darle vidilla al programa. 

¿Con qué compañeros se lleva mejor durante estos primeros días?

Con Rossy y con Topacio me llevo muy bien, con Bustamante he congeniado muy bien, será porque somos chicos del norte... Obviamente con Javi, que también es asturiano... y con todo el mundo. Algo que he aprendido en estos años de televisión es que no hay que tener prejuicios. Y así lo he hecho y me llevo bien con todos.

¿Teme mucho al jurado?

Joaquín Cortés, o sea... ¿hello? No es por desmerecer a las otras dos, pero a Joaquín Cortés lo he seguido y lo he adorado y admirado desde pequeño. El jurado, aunque da miedo porque nos va a juzgar, lo que sentimos es admiración. La presión es impresionarle para estar a la altura.

¿Hay planes en televisión cerrados para después de Bailando con las estrellas?

Cerrado no, así que desde aquí lanzo mi carta. (Ríe). Soy un chico polifacético, majo, divertido, trabajador, madrugador, me acuesto tarde si hay que trabajar hasta tarde... No hay problema, yo encantado. (Ríe). 

¿Cual es su sueño en la pequeña pantalla?

Yo estoy deseando presentar y tener mi propio programa. Y no me canso de pedirlo, porque yo aprendí a que las cosas hay que pedirlas. Quiero que la gente sepa que estoy dispuesto a trabajar duro y a aplicarme todo lo que haya que aplicarse.

Ahora que está en TVE, ¿le gustaría ser coach de Maestros de la costura o profesor de estilismo de OT?

Yo lo que quieran. Eso sí, yo no le quiero quitar el programa ni el trabajo a nadie, así que si hay un nuevo formato o alguien quiere dejarme el testigo, yo lo recojo feliz. Yo solo quiero trabajar y trabajar y formarme. Delante o detrás de las cámaras, como si tengo que estar de redactor... esto es un máster para mí. Me da igual dónde, podría presentar hasta el telediario. (Ríe). A mí me pones con un traje de chaqueta y un guion y te lo presento. 

Si le dicen que en octubre vuelve Cámbiame, ¿aceptaría estar en él?

Pues es una buena pregunta, me lo tendría que presentar. ¡Ay! (Ríe). Esto ha sido el subconsciente, quería decir que me lo tendría que pensar. Porque tengo mucho cariño a Cámbiame, pero soy cero nostálgico y si ese programa vuelve, tendría que tener tres nuevos coaches y otro presentador. Ese programa me ha dado mucho y ojalá pudiera alguien crecer tanto como crecí yo en él. No digo que no, pero sería una buena oportunidad para otro.

¿Le dolió la situación en la que el programa llegó a su fin?

Estamos genial y al final son cosas de un programa, de un colegio, de una clase, de un trabajo... Eso pasa hasta en las mejores familias y yo creo que hay que quedarse con los buenos momentos. 

Lanzó un dardo a Telecinco el día que sustituyeron su cuadro por el de Carlota Corredera. ¿Le molestó? 

Yo no me callo nada y con educación se puede decir siempre todo. Eso es algo que yo creo que se tenía que saber, que estaba su foto y habían quitado la nuestra. Por otro lado, lo entendí, porque ya Marta Torné no estaba en ese programa desde hacía un año. Entonces, Carlota cuando iba por los pasillos también pensaría: Jolín, es mi programa y no estoy. 

Pero se podría haber puesto una foto de vosotros con ella...

Ya, pero al final hay tanto detrás de una foto en un pasillo. Yo no guardo rencor a ese momento. Y ahora estoy aquí, en TVE, con otro sueño. ¿Quién me lo iba a decir a mi? Creo que Bailando con las estrellas es un titulazo al que ojalá yo le haga honor.

Ahora que lo dice, ¿se considera una estrella?

Yo no me considero una estrella, pero si me han cogido ahí, le voy a hacer honor al nombre. Espero no decepcionaros.

¿Sería concursante de GH VIP si se lo propusieran?

No, eso si te puedo decir que no. 

Supervivientes se sabe que sí se lo han ofrecido...

Todos los años me lo ofrecen y te puedo asegurar que sería muy feliz allí. Sería feliz porque he crecido pescando en Ribadesella, haciéndome cabañas con palés de las obras... Eso lo tengo cubierto, lo del hambre lo llevo peor. Soy como un Gremlin, si no me dan de comer... Así que no sé, quizá ese es otro proyecto que podemos dejar para presentar, no para participar.

Si se lo han propuesto, ¿por qué no ha ido? 

Porque cuando me lo han propuesto tenía trabajo. Creo que tenía que ser respetuoso con la gente que me había dado una oportunidad y porque quizá no era el momento. Creo que las cosas hay que hacerlas en su momento, y si no lo hice hasta ahora, igual es porque luego en el futuro me viene otra oportunidad. 

¿Está siguiendo esta edición de Supervivientes?

Sí, lo estoy viendo.

¿Quién es su favorito? 

Pues yo es que desfile en Dolce&Gabbana con Sergi (Carvajal) y creo que está haciendo muy buen concurso. Es una persona que con educación, sabe desmarcarse de según qué concursantes. Ahora lo seguiré menos porque tengo que concentrarme en mis galas y mis preparativos. No creo que tenga tiempo para ver la televisión.


Contenido patrocinado

Otras noticias


En Portada




Informalia




Comentarios 1

#1
15-05-2018 / 12:19
Fuck him
Puntuación 2
A FavorEn Contra

Tú que vas a presentar si eres la mayor de las ponzoñas televisivas del momento.

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:

Usuario
Facebook
Google+
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.