Ángel Martín: "El mundo del corazón de ahora son cuatro que crean su propio circo"

9:17 - 19/03/2018
  • ECOTEUVE.ES entrevista al cómico, que estrena 'Wifileaks', su nuevo programa con Patricia Conde

  • "Tras 'SLQH', me quedé con el chip de que la TV es un caos extraño y he tardado años en limpiarme de eso"

  • "Hace unos años le propuse volver, me dijo que no y, por su culpa, acabé haciendo 'Killer Karaoke", bromea la humorista

Patricia Conde y Ángel Martín vuelven este lunes a la televisión como presentadores de Wifileaks, el nuevo espacio de #0 (el canal principal de Movistar+) que hará humor a través de la ciencia y la tecnología. Pero... ¿era esta la primera vez que intentaban regresar tras el final de Sé lo que hicisteis? Aunque ambos confirman que este fue el primer intento serio, la humorista recuerda una vieja propuesta.

"Hace unos años le propuse volver, me dijo que no y, por su culpa, acabé haciendo Killer Karaoke con Florentino Fernández", dice entre risas a ECOTEUVE.ES la vallisoletana, mientras que el cómico confiesa que, tras su salida del programa de La Sexta, prefirió alejarse un poco de este mundo. "En su momento me parecía absurdo y, de repente, haces un ejercicio de conciencia y ves que veníamos de hacer un programa diario, que llevaba muchas horas y mucha entrega. Tú te quedas con el chip de que la tele es ese caos extraño y a mí, limpiarme de eso, me ha llevado el tiempo que me ha llevado", desvela.

Patricia Conde y Ángel Martín han explicado también por qué decidieron no hacer en su regreso a las pantallas un nuevo Sé lo que hicisteis. Ambos coinciden en que no tenía mucho sentido volver a hacer "algo que ya hicimos durante cinco años" y que el universo en el que se basaba aquel formato está obsoleto. "El mundo del corazón antes era despiadado y ahora son cuatro que crean su propio circo", declara el catalán. 

¿Qué esperan de este nuevo programa juntos?

Ángel Martín: Que vaya bien y que sea divertido. Nuestra gran preocupación es tratar de recuperar lo bien que nos lo pasábamos haciendo el tipo de humor que sabemos hacer y que nos interesa. Y ahora, el contenido es mucho más interesante.

Patricia Conde: Espero pasármelo bien, que se forme esa energía tan bonita que había en Sé lo que hicisteis... Eramos un equipo de verdad, que lo pasábamos bien y que cuando se metían los vídeos, seguíamos pasándolo bien en plató. Sin presiones y sin estrés. Levantarse de la cama y saber que te lo vas a pasar bien, te puedo asegurar que es una suerte que cuando lo tenemos, no lo valoramos.

¿Qué es lo que más habéis echado de menos de trabajar juntos?

AM: Yo lo que más echaba de menos era lo sencillo que es trabajar con Patricia. No es alguien que se limita a memorizar el guion y las bromas, sino que encuentra los lugares donde se pueden reforzar. Siempre suma y lleva las bromas a un lugar mejor. Cuando escribes para alguien que conoces, es más fácil y si sabes cuando el guion llegue a plató, ella va a sumar... eso es muy guay.

PC: Es un lujo. A pesar de mi condición como cómica, si me estudio un monólogo, sufro si no me hace gracia. Lo paso muy mal y busco la manera de decir que algo no me parece gracioso, o que es ofensivo, o que veo el machismo que se esconde detrás de algunas bromas. Cuando te enfrentas a eso, echas de menos lo fácil que es trabajar con los guiones de este señor. Para mí, Ángel es un genio. Tiene esa capacidad de escribir tantas cosas en tan poco tiempo y del tema que sea: música, deportes, corazón, ciencia, tecnología... Él convierte todo lo que toca en humor y es algo que hoy en día es muy complicado.

¿Cómo es ese primer momento en el que os sentáis en la mesa para grabar el piloto de este programa?

PC: Para mí fue raro, porque fue como si no hubiese pasado mucho tiempo. Siempre nos vemos y hacemos vida como colegas, pero a la hora de trabajar, para mí es muy divertido. Es más la sensación de ir a jugar que de ir a currar.

AM: El piloto al final es ajustar ritmos. Al final, son 7 años sin hacerlo y hay que volver a engrasar la máquina. En el primer piloto estábamos más ocupados en disfrutar que en que esto estuviera cogiendo forma.

PC: Queríamos recordar lo que ya sabíamos hacer. Pero ha sido muy fácil.

AM: Es como quitarse el polvo.

¿Era esta la primera vez que intentabais volver, o habíais tenido otros proyectos que no salieron adelante?

PC: Intentar, intentar no.

AM: Con intención clara de hacerlo en serio no. Patricia hace muchos años me lo dijo, pero yo, como era imbécil, le dije: "Deja, deja... no me molestes". Pero con intención, hasta esta vez, no.

¿Se trabaja más relajado estando en una cadena de pago?

PC: A mí me recuerda un poco a cuando empezamos en La Sexta. Sin pretensiones, en un plató pequeño, estábamos Teresa Bueyes, Pilar Rubio, Miki Nadal, Ángel y yo. Arrancábamos un proyecto con el fin de pasarlo bien y ver cómo evolucionaba. Y desde el primer SLQH al último fue cambiando tanto que al final no se parecían en nada.

AM: A nosotros esas presiones no nos corresponden. Hay lugares en televisión donde tú no puedes hacer nada. Tú haz tu trabajo lo mejor que puedas porque luego hay conversaciones de despacho a las que tu no llegas y por las que no tiene sentido ni que te preocupes. Además nos sentimos muy arropados. Es un programa nuevo, no tiene nada que ver con SLQH, pero tenemos la sensación de que la gente tiene muchas ganas de verlo. Pero no desde el lugar de criticar, de "a ver qué mierda hacemos"..., sino de que el público que te sigue y tiene ganas de verte, va a tener paciencia si hay cosas que no están ajustadas en un principio. Pienso que no tenemos un público hater, que es lo habitual. Los programas no empiezan y ya hay gente tratando de ponerte zancadillas. Tenemos sólo sensaciones de gente empujando hacia arriba.

Habéis bromeado con que Broncano ha puesto el listón muy alto. ¿Existe presión real?

PC: Para nada. Si a Broncano le va bien, para nosotros es algo muy bueno.

AM: Desde el momento en el que ves a Broncano haciendo chistes sobre Hitler, dices: "Voy ahí de cabeza". Es una señal de que es un lugar donde hay libertad para hacer humor. Luego ya cada uno tiene su horario y su formato y vas ajustando en base al horario en el que estás.

¿Hablaréis en el programa de las 'fake news' y de cómo los bulos se reproducen hasta en medios serios? ¿Temeríais represalias como cuando criticabais a la prensa rosa?

AM: No nos lo hemos planteado.

PC: Pues es una gran idea. Es algo que yo ya había pensado. Se filtran tantas cosas que no son ciertas y que hacen polvo a las personas. Es muy interesante y yo sí que quiero tratarlo. Sobre todo, enseñar el manejo de Internet. En Twitter, una noticia falsa va un 70% más rápido que una verídica. Es una locura, pero parece que se va a arreglar. A lo mejor dentro de 40 años...

¿Cuál es la clave de vuestro éxito como dúo cómico?

PC: Nacimos los dos el 5 de octubre.

AM: No hemos pensado nunca en eso. Hay gente con la que conectas y esto es así desde el primer día.

PC: Yo creo que además tenemos un mismo tempo, hacemos humor desde algo relajadito. Cuando yo veo a alguien con esa energía, me da pereza, pero también envidia. No sé donde radica, pero el feeling el talento es algo que se tiene o no se tiene. Y la televisión no miente. Recoge una imagen y la sirven en bandeja al espectador. Yo he visto imágenes de presentadores que no tienen nada que ver y que los ponen en televisión uno al lado del otro y dices: ¡Pero si es que no se llevan bien! ¡Si es que se odian! (Ríe). No pueden engañar a la cámara y al final es muy difícil. Creo que es algo que se valora lo suficiente.

AM: Hay algo muy importante también, que es la generosidad. En televisión y en comedia, tratas como de tener siempre la broma y ser el que destaque. Es una mezcla de egos. Y eso aquí desaparece por completo. Hay un rollo en esa generosidad que permite hacer comedia de forma muy tranquila. No hay nadie haciéndote zancadillas. Nunca nos hemos puesto zancadillas, si no las pusiéramos, nos llevaríamos peor probablemente.

PC: La comedia tiene que ser generosa. Los dos hemos visto compañeros que te roban bromas...

AM: Sí, digamos nombres: ¡Broncano! ¡Broncano! (Ríe).

PC: (Ríe) A mí me encantan esos dúos como Buenafuente y Berto, que cada uno celebra la broma del otro. Eso es muy difícil, porque existen muchos egos estúpidos en esto.

¿Creéis que ha evolucionado ese tipo de humor desde que hicisteis SLQH?

AM: Creo que ha cambiado mucho el consumo del humor desde que hacíamos Sé lo que hicisteis. Tú, hoy en día, en casa buscas activamente lo que te gusta ver y lo que te divierte. Una de nuestras dudas era el ritmo que tenía que tener este programa. En casa, por las redes, estás acostumbrado a que todo vaya muy rápido. Pero lo honesto es que al final el ritmo se lo dé cada uno.

PC: Es mi opinión también. Cada uno se ríe de lo que le hace gracia. Cada uno tiene sus gustos, y en el humor también.

Si la temática lo posibilitara, ¿estáis dispuestos a volver a reíros de famosos o de programas de otras cadenas?

AM: Es que eso ya lo hicimos durante cinco años. Una de las cosas que más nos preocupaba, cuando salió la idea de volver era: ¿Volvemos haciendo lo mismo, con el mismo contenido y las cosas que habíamos hecho? Sé lo que hicisteis apareció en un momento donde era interesante hacer ese ejercicio, porque la prensa del corazón era despiadada. Lo que hacían era que generaban contenido con personajes que no querían estar ahí. No siempre y es un debate muy largo, pero era mucho más despiadada.

Hoy en día, el mundo del corazón son cuatro que pertenecen a ese mundo y que entre ellos se crean su propio circo y se alimentan unos a otros. ¿Tú alimentas el juego, tú aceptas las reglas? Olé tú. Pero a nosotros no nos parecía interesante volver a hacer lo mismo. Y, por otro lado, nos olvidamos de que la televisión debería ser algo divulgativo, que sirva para algo. Además de divertirte y reírte y pasártelo de puta madre. Queríamos alejarnos del picar, del buscar bronca, porque al final lo hicimos, lo hicimos bien, nos divertimos y ahora es una guerra que ni nos va ni nos viene.

PC: Hicimos un trabajo que había que hacer en su momento y ya está.

AM: Nos contrataron para ello y lo conseguimos. (Ríe).

PC: Ahora está todo mucho más light y es gracias a nosotros (Bromean).

¿Qué ha cambiado en Ángel Martín para que hace unos años le dijera 'no' a Patricia Conde y ahora sí?

AM: Pues que me han puesto las pilas y a un cambio radical de vida. Entras en una espiral y es complicado. Son más temas personales que otra historia. En su momento me parecía absurdo y, de repente, haces un ejercicio de conciencia y ves que veníamos de hacer un programa diario, que llevaba muchas horas. Tú te quedas con el chip de que la tele es ese caos extraño y a mi limpiarme de eso me ha llevado el tiempo que me ha llevado. Y en el momento en el que he estado limpio de eso, ya solo quedaba encontrar el programa que queríamos hacer.

PC: Yo lo vi claro, pero no muchas veces veo tan claras las cosas que te ofrecen. Era como un sí, pero no continuo. Yo sabía que tenía que dejar pasar un tiempo a que se reciclaran un poco las cosas y que la gente se asiente. Me llegaron hasta ofrecer hacer un Sé lo que hicisteis 'low cost' y yo no quería, porque sería como si devaluara lo que había estado haciendo durante los últimos años. Y mientras fui haciendo otras cosas totalmente diferentes, porque sabía que este momento tarde o temprano iba a llegar. Un día se lo propuse a Ángel y me dijo algo así como: "¡Que te den!" Y dije: "No pasa nada, ya me voy con Flo a hacer Killer Karaoke y que sepas que le voy a decir a Vasile que sí al contrato de cadena". Y me fui y le dije: "¡Que sepas que esto es por tu culpa!" (Ríen) Hay cosas que llevamos a la comedia y que parece que es ficción pero hay más realidad de la que parece.

¿Presentar Órbita Laika te animó a hacer este tipo de programa?

AM: Sí, sí. El contenido de este programa me interesa mucho más por haber venido de Órbita Laika. Para mí, a nivel comedia no fue como SLQH, pero sí que me ayudó a entender la televisión como herramienta divulgativa. Yo me lo pasaba bien y me iba a casa con la sensación de haber aprendido algo.

En las imágenes que publicasteis, vimos que estaban otros rostros de SLQH, como Dani Mateo o Miki Nadal. ¿Está descartada su participación en el programa?

AM: Estos señores están con la cabeza en miles de proyectos. No tienen horas para ello.

PC: Al final somos como una familia y son colegas que vienen de repente a vernos, que su representante está metido en la producción... Somos amigos y nos vienen a ver aquí, nosotros les vamos a ver allá... Todo se irá viendo.

¿Os preocupa que volver a la primera línea os coloque de nuevo en el foco de la prensa del corazón?

AM: Creo que ese mundo para los tíos es mucho más blando. Han intentado joder un par de veces, pero creo que con los tíos es menos agresivo.

PC: Hombre, depende. Si mañana te pones a salir con Paula Echevarría...

AM: ¡Hostia! Me he imaginado mi vida con Paula Echevarría y no me ha molado nada. (Ríe)

PC: Pues si salieras con Paula Echevarría, estarías más en las portadas. Son las mujeres las que acaparan más portadas y las que se inventan más titulares sobre nosotras siendo falsos. Poca esperanza me queda a mí de leer algo que sea verdad. Yo siempre sabía que quería dedicarme al entretenimiento y ser actriz cómica, yo no quiero ser un florerillo que solo se ría. Eso es pan para hoy y hambre para mañana. Quiero desarrollar un personaje, que sea la figura de una mujer que se vista como quiera, súper mona e ideal, y que también sea capaz de hacer humor. Por lo tanto, no me preocupa mucho porque yo no consumo según qué panfletos sensacionalistas y es lo que hay, no puedo hacer nada por evitar todo eso. Intento separarme de todas esas historias y si sé que un evento va a estar lleno de prensa, no voy. Me quedo en casa viendo la Patrulla Canina.


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Comentarios 1

#1
20-03-2018 / 08:29
Excrementatorialmente hablando
Puntuación -2
A FavorEn Contra

Ángel Martín tienes cara de excremento.