El amor no entiende de discapacidades: personas con enfermedades físicas o mentales buscan pareja en DKISS

11/10/2017 - 13:27
  • El reality británico 'Una cita única' aterriza en la cadena el domingo (21.00)

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Una cita única, que DKISS estrena este domingo (21,00 horas), muestra los esfuerzos para encontrar el amor por parte de un grupo de personas con diversas discapacidades o enfermedades físicas o mentales. Este reality, dos veces propuesto como mejor programa del año a los Premios BAFTA en Reino Unido, nos hará ponernos en la piel de estas personas que, a pesar de las dificultades, no renuncian al sueño de encontrar su media naranja.

Al igual que otros programas del género dating, Una cita única nos permitirá acompañar a los protagonistas a sus citas, conseguidas por intermediación de una agencia especializada o con la ayuda de conocidos, para observar cuáles son sus primeras impresiones, cómo luchan contra los nervios y sus momentos más tiernos.

Antes, nos presentará a cada uno de ellos y nos mostrará sus preocupaciones y las inquietudes y esperanzas que les despierta su próximo encuentro. Un programa que nos demostrará que, en una cita a ciegas, todos somos iguales.

Primer episodio

En la primera entrega, conoceremos a Michael, de 26 años, cuyo autismo convierte cada acercamiento al otro sexo en una auténtica odisea. Sin embargo, Michael está decidido a encontrar una chica que le quiera a pesar de su enfermedad.

También conoceremos a Brent, de 21 años, que ha estado soltero durante varios meses desde que salió de una relación de larga duración que mantenía desde hace años. Ahora, está buscando de nuevo el amor, a pesar de que su síndrome de Tourette hace que no sepa qué puede salir de su boca en cada cita. Brent fue diagnosticado cuando tenía 15 años, y sus tics incluyen gritos, maldiciones y movimientos involuntarios.

La tercera protagonista del programa es Sarah, una joven que a los 18 años sufrió un derrame cerebral. Tres años y medio más tarde, ha conseguido una notable recuperación, aunque sufre una secuela que le pone muy difícil ligar: una afección llamada afasia expresiva que le dificulta enormemente la comunicación. Ya no puede leer ni escribir con fluidez y necesita ayuda de su madre para cosas tan sencillas como mandar un mensaje con el móvil. Cualquier tipo de interacción social es un gran desafío para Sarah, especialmente las citas.


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