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El estremecedor relato del pianista James Rhodes a Jordi Évole sobre los abusos sexuales sufridos

4/12/2016 - 21:47
  • El pianista detalló los abusos sexuales sufridos

  • Empezó con 6 años por parte de su profesor de boxeo

  • También se repasó el caso de la gimnasta Gloria Viseras

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El programa 'Salvados' de LaSexta, presentado por Jordi Évole, repasó en su edición de este domingo la historia del pianista James Rhodes con un crudo relato sobre los abusos infantiles sufridos.

"Quiero cambiar la situación de aquellos que no tienen voz, de los que no tienen a nadie con quien hablar", comienza afirmando, antes de explicar que "de pequeño me hicieron cosas que me llevaron a gesttionar las cosas desde una posición en la cual sólo soy yo el culpable de lo que pasa en mi interior". "El único hecho irrefutable es la que música, literalmente, ha salvado mi vida", reflexiona.

"Cuando era pequeño mi vida era difícil, el mundo parecía y sigue siendo peligroso y hostil y un lugar muy solitario. El miedo es fruto de la soledad y el agotamiento, cuando era pequeño apenas dormía 3-4 horas por noche y me sentía completamente aislado. Es muy difícil hablar de ello, te sientes muy expuesto, aún siento vergüenza. Pero es algo que está en todos lados, millones de niños lo sufren", añade.

"Los medios usan palabras que no tienen suficiente peso para hablar de esto. Tienes un hombre de 45 años alto y grande que con 6 años te empuja contra el suelo y te folla hasta el punto de romperte la espalda y hacerte añicos la columna, la palabra abuso se queda corta", refleja.

"Me pidió que me quedara después de la clase de boxeo, cerró la puerta con llave y fue la primera vez que me violó. No fue nada amable, se convirtió en un monstruo, violento y muy agresivo. Supuso todo un golpe para mí. El cambio fue tan intenso e inmediato que no he vuelto a ser el mismo", continúa. "Lo peor fue lo que pasó después porque tienes que actuar como si no hubiese pasado nada y te sientes fatal porque de alguna manera te hace cómplice, acabas encubriendo lo que ha hecho", expresa después.

"Me daba pavor lo que pudiera pasar si hablaba, resultaba mucho más sencillo esconderlo y seguir hacia delante como si nada hubiera pasado. Los pedófilos siempre dicen que si hablas te ocurrirán cosas horribles y cuando le repites eso a un niño de seis años, que le matarás, acaba creyéndoselo. Pero al final pensé que él tendría acceso a otros niños, no pude guardármelo más, fui a la policía y me interrogaron durante cuatro horas, todo muy gráfico y muy intenso, para acabar diciéndome que no podían encontrarlo", apunta.

"La gente piensa que cuando acaba el acto físico del abuso puedes olvidarte de todo, pero es una jodida mentira, no funciona así, algunas heridas funcionan como si fueras un minusválido, tienes que aprender a vivir con ellas. Las consecuencias más graves son la vergüenza y el odio a mí mismo, las voces en mi cabeza que son incesantes, los diagnósticos dE TOC, depresión, anorexia, daños autoinfligidos, abuso de drogas y alcohol, promiscuidad...", relata.

Rhodes explica cómo para normalizar la situación se casó, tuvo un hijo y un trabajo en la City, pero también cómo no soportó esa situación, tuvo tentaciones de cometer suicidio y acabó en un psiquiátrico, donde relató su mala experiencia con los medicamentos que se le suministraron.

"Mucha gente me dice que necesito perdonar a la persona que me hizo esto. Pues no. Que le jodan. No quiero perdonarlo. A veces es bueno estar enfadado, la ira es un buen impulso para ser más productivo", concluye.

El caso en la gimnasia española

Évole habló también con la exgimnasta española Gloria Viseras, que relató el abuso de su entrenador (no le mencionó expresamente, pero se trata del exseleccionador español, Jesús Carballo). "Empezaron los abusos, abusó de mi confianza y de mi inocencia y me rompió. Duró de los 12 a los 15 años y pasé a ser una niña huraña y llorosa, me pasé el día llorando. Cuando estaba abusando de mí visualizaba mi ejercicio de suelo y hacía que la música sonara muy alto en mi cabeza", relata.

"No lo conté a nadie hasta hace cuatro o cinco años. Es más fácil poner una sonrisa y decir que estoy cansada", reflejó, en un caso denunciado sólo en los últimos años. "Siempre he pensado que era un bicho raro: bulimia, falta de autoestima, pensamientos suicidas, pesadillas que sigo teniendo muchas veces, me arrancaba el pelo... No me he cortado ni me he drogado ni he bebido alcohol, pero me corté el pelo como un chico para ser fea", considera.

"Tengo agujeros de memoria, hay veces que no me acuerdo de temporadas completas o de un viaje y lo he achacado a que entrenaba la memoria para olvidar, pero siempre hay algo que te lo recuerda. Y luego me he dado cuenta de que otras niñas, ahora ya mujeres, lo sufrieron después que yo, y lo sufrieron porque yo no fui capaz de contarlo", lamenta.


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Comentarios 3

#1
05-12-2016 / 08:58
El Yo
Puntuación -19
A FavorEn Contra

Este es un busca mierdas. A veces la encuentra y otras las fabrica el mismo.

#2
05-12-2016 / 10:54
patriotismo
Puntuación 16
A FavorEn Contra

al 1, ¿tambien te parecen bien los abusos a los niños? Que asco de gente.

#3
05-12-2016 / 12:24
leña al pederasta
Puntuación -6
A FavorEn Contra

Los abusos hay que denunciarlos en el momento en que se producen y no 10 o 15 o 30 años más tarde donde no tienes pruebas de lo sucedido y lo único que haces es difamar a alguien gratuitamente. Y ese alguien te puede buscar las vueltas denunciándote por injurias. Felicito al chaval que ha denunciado haber sufrido abusos hace poco en la provincia de Valencia y sale hoy publicado. Eso es lo que hay que hacer.