La sorprendente confesión política de Oriana Marzoli: "Me gusta Trump"

17:15 - 19/07/2018
  • La concursante matiza que su admiración se debe a su esposa Melania

  • La colaboradora asegura que le gustaría formar parte del Gobierno como ministra de Defensa

En toda cena familiar o entre amigos hay una regla no escrita que debe seguirse a rajatabla si se quiere evitar cualquier tipo de conflicto durante la velada: no hablar de política. Sin embargo, Mónica Hoyos decidió saltársela y no tuvo ningún tipo de reparo en preguntar al resto de concursantes de Ven a cenar conmigo: Summer Edition sobre su ideología y qué cargo del Gobierno les gustaría ocupar.

La peruana aseguró que a ella le encantaría ser ministra de Educación "para preparar a los niños para la vida, no solo en matemáticas y física". Por su parte, Amargo fantaseó con ser ministro de Cultura y Alcayde con dirigir el departamento de Igualdad, aunque la respuesta que más sorprendió a todos los comensales fue la de Oriana Marzoli.

"Me gustaría de Defensa porque tengo el Ministerio justo al lado de casa", afirmaba la joven, algo que ya había dicho en Supervivientes hace unos meses. Los invitados no daban crédito al argumento de Marzoli para justificar su deseo de desempañar dicha labor. Sin embargo, los conocimientos políticos de Oriana no terminaron ahí y dieron más juego durante toda la cena.

"La política me aburre que te cagas", soltó la expretendienta antes de protagonizar el momentazo de la noche. "A mí me gusta Trump", dijo la colaboradora televisiva. "Me gusta Trump por su mujer, es tan ideal", matizó Marzoli, dejando a todos los concursantes sin palabras.


Otras noticias

Contenido patrocinado



Informalia




Comentarios 0

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:

Usuario
Facebook
Google+
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.